PONTEVEDRANDO

Ozono troposférico y karma

La humanidad es la que fabrica el ozono troposférico con sus coches y sus industrias contaminantes
Gente paseando en bici por la Illa das Esculturas, una de las zonas verdes de la ciudad. DAVID FREIRE
photo_camera Gente paseando en bici por la Illa das Esculturas, una de las zonas verdes de la ciudad. DAVID FREIRE

Hay ozono de dos tipos: para explicarlo de una manera académica, uno es el ozono bueno, que protege a nuestra atmósfera de los rayos ultravioletas. ¿Recuerda cuando hablábamos de la capa de ozono? Pues ése: luego está el ozono troposférico, que es una movida tope chunga, una porquería venenosa que está a la altura de nuestras narices, aquí abajo y que se produce al mezclarse el oxígeno con gases procedentes de la combustión de hidrocarburos, como el combustible de nuestros coches.

Luego está el karma, yo no sé si creo en él y usted tampoco, pero por si acaso actuamos con responsabilidad. Los que entienden de estas cosas dicen que si usted es buena gente la vida le devolverá el favor. Las buenas acciones traen resultados positivos y las malas causan desgracias. Ignoro si eso del karma, que como el ozono lo hay bueno y malo, puede ser colectivo y afectar, por ejemplo, a una ciudad en concreto. Sodoma y Gomorra fueron destruidas por Dios, no por el karma, así que no sé yo.

Pontevedra es la única ciudad gallega en la que no respiramos ese gas mortífero. No hablamos sólo de Galiza, que en todo el Estado español han respirado ese veneno en cada ciudad de cierto tamaño, pues como es natural no se crea en zonas rurales o despobladas, en las que no hay coches haciendo ozono troposférico, que lo creamos nosotros, no se olvide. No es una cosa natural que surja del subsuelo, no. La humanidad es la que fabrica el ozono troposférico con sus coches y sus industrias contaminantes que queman hidrocarburos. Los peatones, sin embargo, no producimos ozono salvo que vayamos por la calle quemando petróleo, cosa que yo jamás he visto y usted tampoco.

La información proviene de Ecologistas en Acción partiendo de los datos que ofrecen las estaciones de control de la Xunta de Galicia. Respiramos un aire limpio como en ninguna ciudad de Galiza o de España. Igual el karma tiene algo que ver, que no sé yo si Lores y Mosquera pensaron en el ozono cuando proyectaron el Modelo pontevedrés. Creo que su idea en origen se basaba más en un nuevo reparto del espacio público y en reducir el tráfico a motor al mínimo indispensable.

El alcalde siempre se queja de que los medios franceses nos presentan como la ciudad sin coches y eso no es así, que cada vez que va a Francia tiene que aclarar que no es exactamente así. Que circulan coches en Pontevedra lo vemos cada día de nuestras vidas; que esos coches son muchos menos que antes también lo vemos a diario. O sea que pueden ser el karma o Dios, pero alguien nos está premiando con aire limpio todo el proceso de reforma urbana, que no todos los premios tienen que materializarse en una estatuilla o una placa ni tienen que exhibirse en una vitrina.

También tiene su explicación científica: si no creas un veneno mogollón de tóxico, luego no tienes que respirarlo. Finalmente, el Modelo nos viene trayendo beneficios inesperados. Sea cosa del karma o de Dios o de la ciencia, estamos disfrutando de los beneficios de una buena acción, de haber sido buena gente con nosotros, con nuestros vecinos, con la ciudad y con el planeta.

El ozono es el causante del esmog, esa nube tóxica que es perfectamente visible sobre las grandes ciudades. Yo lo sé porque hace cosa de 40 años, cuando vivía en México, en la radio daban cuenta a diario de los niveles de ozono, que en niveles no muy altos puede causar irritación en ojos y garganta y ya si va subiendo destroza el sistema respiratorio de un elefante. Le aseguro que si eso se hubiera medido en Galiza hace 25 años, Pontevedra estaría en lo más alto, pues era una ciudad contaminante y por tanto contaminada. Hoy somos la única en la que el aire está libre de esa movida repugnante.

Así que no hay más remedio. Los negacionistas del Modelo, siento decírselo, también salen beneficiados aunque siempre pueden ir a pasar los fines de semana y las vacaciones a cualquier otra ciudad y volver con los pulmones bien cargados de ese gas mortífero y de paso arriesgarse a sufrir un atropello, ninguna de ambas cosas deseadas por mí, que siempre espero buenas noticias de mi karma individual, que el karma colectivo va bien en Pontevedra. Funciona.

Otra cosa más de la que presumir; otro dato a tener en cuenta, que a veces hay que recordar estas cosas, que estamos tan acostumbrados a las buenas noticias que respaldan un proyecto urbano modélico que quizá no les prestamos la debida importancia y es bueno permanecer atentos a todos los beneficios que disfrutamos, algunos de ellos colaterales, pero todos fruto de un éxito colectivo y de mucho trabajo mantenido a lo largo de 24 años. Y bien orgullosos que podemos estar de que siempre que se habla de Pontevedra desde fuera de Pontevedra se hable bien y se divulguen nuestros aciertos.

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