"Nos preocupan especialmente los delitos de violencia sexual y la protección de las víctimas"

Cuando aún no ha cumplido una semana en el cargo, el nuevo fiscal jefe de la Audiencia Provincial y ex fiscal Antidroga, Pablo Varela Castejón, hace un análisis de las modalidades delictivas que están más presentes en el territorio y pone sobre la mesa sus propuestas
Pablo Varela, en la sala de juntas de la Fiscalía Provincial. DAVID FREIRE
photo_camera Pablo Varela, en la sala de juntas de la Fiscalía Provincial. DAVID FREIRE

Pocas horas después de la toma de posesión en un emotivo acto en la Audiencia Provincial, el nuevo fiscal jefe recibió a un equipo de este periódico en la sala de juntas de la quinta planta del edificio judicial de A Parda. Varela, que ya se sumerge en las estadísticas para analizarlas, ofrece una panorámica global de lo que tiene por delante tras tomar el testigo de Juan Carlos Aladro. En un repaso a vuela pluma, el nuevo líder del Ministerio Público pontevedrés apunta al narcotráfico, la protección de los menores y el resto de personas vulnerables y la violencia machista como retos sobre los que trabajar.

¿Cómo ha cambiado su día a día?
El trabajo es totalmente diferente, la verdad. El fiscal delegado Antidroga desarrolla un trabajo tremendamente intenso y centralizado en un área en la que han de coordinarse de modo inmediato la tramitación de una pluralidad de procedimientos judiciales en fase de investigación que requieren de una atención especial, en función de las circunstancias que se van dando en cada una de las investigaciones operativo-judiciales. Esto requiere estar concentrado 24 horas al día, siete días a la semana, en esa materia. Eso es muy diferente a un trabajo centrado en resolución de toda clase de situaciones que se plantean en la Fiscalía Provincial y que se han de resolver desde la Jefatura de esa Fiscalía.

¿Seguirá vinculado a la sección Antidroga?
Cuando hablamos de la especialización hablamos de aprovechar los conocimientos adquiridos en determinados ámbitos que pueden ser particularmente complejos. Hablamos de optimizar los recursos de la Fiscalía para el desarrollo de esas funciones. Siguiendo esa orientación, yo continuaré vinculado al ámbito de la investigación del crimen organizado de la misma forma que, por ejemplo, Juan Carlos (Aladro) estaba vinculado a la investigación de causas relacionadas con el Medio Ambiente, de tal manera que mantendré mi colaboración con la sección Antidroga, sin perjuicio de que ahora todas mis funciones cambian en relación con las que son propias del fiscal jefe provincial.

Habla de especialización. ¿Qué relevancia le otorga a profundizar en ella?
La orientación que debemos seguir es la de reforzar el trabajo de las secciones especializadas, de tal manera que prioricemos que los asuntos sean resueltos por fiscales que formen parte de esas secciones especializadas, que los juicios orales sean atendidos por fiscales que formen parte de las secciones especializadas, de tal manera que la mejor calidad técnica en el trabajo de los fiscales quede garantizada porque va a haber un fiscal o una fiscal especialista en la materia resolviendo cada asunto en particular, y también garantizar la eficiencia del sistema general. Hay una exigencia derivada de la atención de todo el trabajo derivado de la Fiscalía que no puede condicionarse. Hay varios parámetros a tener en cuenta para mantener el equilibrio en una institución tan compleja como es la Fiscalía Provincial.

El día de su toma de posesión hizo hincapié en la necesidad de la protección de personas vulnerables.
No se trata de atender una grieta en particular, porque el sistema con el que venía operando la Fiscalía Provincial ya es solvente. Se trata de tener clara la intención de evolucionar y perfeccionar el sistema de trabajo. Todo sistema de trabajo debe estar siempre sometido a la pretensión de mejora y evolución, y en la sección de apoyo a personas con discapacidad o mayores, o en el ámbito relativo a la atención a las víctimas, particularmente a las víctimas de hechos de naturaleza sexual, actos de violencia sexual, debemos priorizar nuestro trabajo para adaptar nuestro sistema de funcionamiento. Hay que garantizar la mejor comunicación con la víctimas y también la tutela de sus intereses durante la tramitación de los procedimientos penales, donde sabemos que suelen verse sometidas al coste personal y emocional correspondiente a la tramitación del procedimiento a su participación en el mismo.

Pablo Varela, durante la entrevista. DAVID FREIRE
Pablo Varela, durante la entrevista. DAVID FREIRE

Hablamos de violencia sexual. Era un tema que ya le preocupaba a su antecesor...
Nos preocupa especialmente. Lo pone de manifiesto la práctica diaria desde el punto de vista operativo, así como la propia naturaleza de los asuntos que son objeto de enjuiciamiento en la Audiencia Provincial. De modo sostenido, venimos celebrando juicios orales relativos, de modo predominante, a este tipo de fenomenologías criminales. Son asuntos particularmente preocupantes, no solo por la gravedad de los hechos y, por lo tanto, la gravedad de las penas asociadas a los delitos que son objeto de enjuiciamiento, con las correspondientes garantías asociadas para que pueda establecerse la sentencia justa, sino porque en ese procedimiento, cada una de las víctimas de esos hechos se ven afectadas por el coste emocional y personal de la tramitación de unos juicios orales que les suponen revivir hechos particularmente traumáticos.

"Centraremos nuestra atención en delitos contra los menores"

La actual situación de gran demanda y gran oferta de drogas, materia que usted conoce muy bien, es sorprendente. ¿Qué opina de ello?
Nunca, en la apreciación que hagamos, sobre cuál es la situación sobre el tráfico ilícito de estupefacientes, debemos dejarnos llevar por episodios más o menos ocasionales o circunstanciales que pudieran afectar a ese mercado. Debemos ver las tendencias consolidadas a lo largo de los años, y lamentablemente no hay ningún dato que nos haga confiar en un desabastecimiento del mercado que pudiera poner un coto a la comercialización de droga. Hay un incremento sostenido de la presencia de sustancias estupefacientes en el mercado ilícito, y ese incremento podría ir, en su caso, asociado a una rebaja del precio de la cocaína, por una sobrealimentación del mercado. De todas formas no es un mercado libre ni regulado, es un mercado adulterado por quienes disponen de esas sustancias, que tienen una gran capacidad operativa e incluso de almacenaje para decidir qué flujos de sustancias derivan al mercado en función de lo que buscan en última instancia, que es asegurar las mayores ganancias patrimoniales que puedan obtener a través de la comercialización de las sustancias. Es, desde todos los puntos de vista, un mercado adulterado, en el que siempre van a ganar los vendedores y, en todos los sentidos, siempre van a resultar perjudicados los compradores.

"Hay que garantizar la protección de las víctimas, que están sometidas al coste emocional y personal de los procedimientos"

¿Qué aspectos impulsará en esa lucha contra el tráfico de sustancias ilícitas?
La lucha contra el narcotráfico siempre evoluciona, porque el escenario en el que se desarrolla la actividad criminal está condicionado por la capacidad técnica y operativa de las organizaciones criminales, y especialmente por las posibilidades técnicas de comunicación y desarrollo de las operaciones que llevan a cabo para la introducción de las estupefacientes, para la negociación de los cargamentos y su posterior distribución. En la medida en la que van evolucionando las posibilidades técnicas de las organizaciones criminales también evoluciona la capacidad técnica e investigativa desde el punto de vista tecnológico de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. En todo momento seguimos trabajando y ahondando en cada una de las técnicas de investigación que nos permiten ser más eficientes en este tipo de investigaciones, tanto a nivel operativo como patrimonial. Esa es la senda en la que se va a seguir trabajando y es la línea que se va a continuar impulsando por parte de la Fiscalía Provincial.

Si pudiese resolver un tema de todos los que están sobre su mesa un plumazo, ¿Cuál sería?
Me gustaría resolverlos todos, pero en especial todos aquellos que tienen que ver con las víctimas más vulnerables y, particularmente, con los menores de edad y los actos de naturaleza sexual contra ellos por parte de mayores. Ahí centraríamos nuestra atención, además de en los delitos contra la vida, siempre. Se venía haciendo así y se seguirá haciendo así.

Dediquemos un momento a hablar de su predecesor, el fiscal Aladro.
Tengo una gran ventaja, y es que recibo el encargo de continuar el trabajo a partir de un sistema organizativo tremendamente eficiente. Eso implica un punto de partida óptimo a la hora de poder desarrollar iniciativas que pretendan evolucionar. Gracias al trabajo que durante los últimos 16 años llevó a cabo Juan Carlos Aladro Fernández, las cosas se ven particularmente facilitadas no solamente para mí como fiscal jefe, sino para todos los integrantes de la Fiscalía Provincial de Pontevedra y para los de la Fiscalía de Área de Vigo.

¿Cuáles son los delitos que tienen una mayor incidencia en el territorio de la provincia?
Los que mayor incidencia tienen son, además de las que tienen que ver con los delitos de carácter sexual y de género, son otras tipologías delictivas, como, desde luego, el narcotráfico, los delitos contra la seguridad vial, todo tipo de delitos de violencias en el seno familiar y la violencia filio-parental en la sección de menores, delitos contra el medio ambiente y de orden socioeconómico.

"No hay la más mínima duda de que la violencia de género es un delito que aumenta"

¿Es habitual la violencia de hijos contra padres?
Yo he trabajado en la especialidad de Menores hasta 2017, y he visto que el incremento de este tipo de fenomenología criminal, traducido en los datos estadísticos, supone un incremento sostenido que debe preocuparnos. A veces se corresponde con la mayor incidencia efectiva de este tipo de actividades, pero en ocasiones con una mayor sensibilización y, por tanto, a que se interpongan más denuncias solicitando la protección correspondiente ante unas situaciones de violencia y conflicto que puede que se dieran ya con anterioridad, pero que ahora, concienciadas en la protección que puedan tener, se animen a denunciar.

Hablemos de la violencia de género.
Si tenemos en cuenta las lamentables estadísticas anuales en lo que respecta a actos de violencia de género, no hay la más mínima duda que es una fenomenología criminal que en ningún caso se contiene, sino que se incrementa. Es cierto que una mayor confianza en el sistema da lugar a un mayor grado de interposición de denuncias, y esa debe ser nuestra línea de trabajo. Conseguir que las víctimas confíen en el sistema, el amparo, la tutela y la protección que puedan obtener a través de la Administración de Justicia, y dar una respuesta adecuada de tutela desde el momento de la interposición de la denuncia y hasta el final del proceso.

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