Pacientes cardíacos del CHUP se pondrán a prueba en una "ruta saludable" hasta los Milagros de Amil

Estarán acompañados de un equipo de profesionales de la Unidad de Rehabilitación Cardíaca de Montecelo, que atiende cada año a unas 200 personas con patologías del corazón
Diego Alberto Fernández Redondo en la Unidad de Rehabilitación Cardíaca de Montecelo. JAVIER CERVERA
photo_camera Diego Alberto Fernández Redondo en la Unidad de Rehabilitación Cardíaca de Montecelo. JAVIER CERVERA

Medio centenar de pacientes de la Unidad de Rehabilitación Cardíaca del Chup realizarán el próximo viernes una "ruta saludable" desde Montecelo hasta los Milagros de Amil, Moraña. En la expedición estarán acompañados de un médico rehabilitador, una enfermera y tres fisioterapeutas de la unidad de Rehabilitación Cardíaca del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHUP), y contarán con vehículos de apoyo.

Según avanzan fuentes oficiales del Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés, la ruta transcurrirá por un trazado diseñado específicamente por los profesionales de esta unidad para ejercitar de forma saludable y controlada las capacidades físicas de los participantes. 

Población diana

La unidad de Rehabilitación Cardíaca fue puesta en marcha en 2021 y atiende cada año a cerca de 200 pacientes afectados por diversas patologías cardíacas. Sobre todo, personas que han sufrido un accidente cardiovascular, como un infarto o una angina, para que recuperen el tono y evitar que el susto se repita.

El departamento está situado en el cuarto piso del hospital Montecelo y está coordinado por el especialista Diego Alberto Fernández Redondo. La unidad trabaja en coordinación con los servicios de Cardiología y Rehabilitación, que diseñan los programas asistenciales y coordinan la actividad de un plantel profesional integrado por dos facultativos de ambas áreas, dos profesionales de Fisioterapia y y un trabajador de Enfermería.

350 casos anuales 

El Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés atiende cada año más de 350 casos anuales de cardiopatías isquémicas, es decir, enfermedades producidas por la falta de aporte de sangre (y consecuentemente oxígeno y alimento) al corazón. En la mayoría de los casos esto se produce por la obstrucción de las arterias coronarias, aunque los efectos son muy dispares. La cardiopatía isquémica puede derivar en una angina de pecho, un infarto agudo, una insuficiencia cardíaca, arritmias o incluso puede cursar como una enfermedad asintomática.

El objetivo de la unidad de Rehabilitación Cardíaca es incrementar la calidad de vida de los enfermos y colaborar a mejorar los pronósticos. 

Por norma general, en esta área destacan dos tipos de perfiles: pacientes que cuentan con stents coronarios, unos dispositivos que se emplean para desobstruir las arterias que llevan la sangre hasta el corazón, y pacientes que han sido sometidos a una revascularización cardiaca quirúrgica, una técnica más conocida como baipás que consiste en extraer un vaso sanguíneo sano (de la pierna, el brazo o el tórax) para sortear las arterias taponadas.

Dependiendo de la gravedad del paciente, los profesionales sanitarios pautan un programa de rehabilitación que puede durar entre mes y medio y tres meses. La intensidad y el tipo de los ejercicios varía en función de la isquemia.

Tipo de ejercicios

Aparte de seguir una rutina deportiva en casa, el usuario suele acudir dos veces por semana al gimnasio que ha habilitado la unidad en Montecelo, donde realiza distintos ejercicios que se monitorizan para supervisar la respuesta del corazón. La terapia también incluye charlas grupales en las que se ofrece información sobre accidentes cardiológicos, alternativas terapéuticas o técnicas de reanimación.

 

La primera causa de muerte en España

Las enfermedades del sistema circulatorio siguen siendo la primera causa de muerte en España. En 2020, el primer año de la pandemia del covid, murieron en el país 119.853 personas por causa cardiovascular, lo que supuso el 24,3% de las defunciones totales. 

La parte positiva es que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 80% de los infartos de miocardio y de los accidentes cerebrovasculares prematuros son prevenibles si uno sigue unos hábitos de vida saludables. Entre ellos, los profesionales sanitarios del área y del país destacan el seguimiento de una alimentación variada y equilibrada, la práctica de ejercicio físico de intensidad moderada de forma regular y el abandono del consumo de tabaco. 

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