Los 'padres' de Dükela abren en Pontevedra "la primera bocatería marroquí del norte de España"

Se llama Marroquillos y ha transformado un antiguo after próximo a Santa Clara en un lugar gourmet
Ilham El Gad en la fachada del local. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Ilham El Gad en la fachada del local. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Fueron los primeros de toda Galicia en abrir un restaurante especializado en la cocina de Marruecos y ahora están a punto de marcar un nuevo hito en Pontevedra poniendo en marcha la primera bocatería marroquí del noroeste de España. 

Ilham El Gad Essafi y Rafa Darrosa, fundadores del restaurante Dükela, inaugurarán este miércoles Marroquillos, un nuevo establecimiento hostelero que se encuentra a un paso de Santa Clara (en el número 3 de la calle Álvaro Cunqueiro) y que pretende ampliar la oferta de comida urbana con unos "señores bocadillos gourmet" inspirados en el norte de África. 

La idea surgió el año pasado durante un viaje a Marruecos, tras catar los típicos bocatas del lugar. Rafa lo vio claro enseguida y, sabiendo cómo se maneja su mujer en la cocina, le propuso montar un negocio similar en la capital de las Rías Baixas: "La gente tiene que probar esto", pensó el empresario.

Ilham El Gad Essafi y Rafa Darrosa en el interior del local. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Ilham El Gad Essafi y Rafa Darrosa en el interior del local. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Ilham también vio futuro en aquel ensueño, y al igual que hizo con Dükela, se afanó desde el minuto uno para que el proyecto sorprenda no solo al paladar, sino también a la vista. El local, que ocupa dos plantas, está decorado con piezas artesanales importadas desde Marruecos y ha sido objeto de una reforma integral que ha transformado un antiguo after en un sitio deluxe.

El negocio resuelve, además, uno de los hándicaps de la empresa matriz y es la dificultad para enviar a domicilio las especialidades árabes. "En Dükela nos hacen muchos pedidos para llevar a casa. Si ya probaste el tayín, igual no pasa nada, pero si es tu primera vez no es bonito que te llegue a casa apelmazado en un táper.  En cambio, los bocadillos son más fáciles de distribuir", explica el promotor. "Además, también se pueden comer aquí", apostilla Ilham en el interior del local.

Orígenes y expansión

El negocio supondrá una importante expansión de Dükela, uno de los restaurantes mejor valorados del elenco hostelero de Pontevedra y que comenzó su andadura hace cinco años en la calle Figueroa.

Ilham, natural de Marruecos, aterrizó en Galicia hace más de tres décadas, pero fue en 2019 cuando decidió montar su propia firma de hostelería. Según explica, en su tierra natal se inculca "desde muy pequeños" el cocinado de platos tradicionales y cada vez que replicaba aquí estas recetas no solo recibía ovaciones, sino también invitaciones a emprender por este camino. "Amigos y familiares me decían que estaba muy rico y que tenía que ofrecerlo al público", indica. 

Los ánimos empezaron a dibujar el proyecto y su experiencia en el mundo laboral terminó por dar el último empujón. "Estaba cansada de esforzarme en otros campos de trabajo y ver que no se compensaba, así que decidí trabajar para mí misma", precisa. 

Dükela rinde homenaje a una región de Marruecos que lleva ese mismo nombre y que es conocida por ser su agricultura y ganadería, una especie de Rías Baixas en el norte del continente africano. "A la gente cuando le dices que eres de allí saben que una tierra con muy buena materia prima. De hecho, si saben que vas a ir a esa zona, es común que te pidan que les traigas cualquier cosa: fruta o verdura, porque todo tiene mucho sabor", explica Ilham, cuya madre es natural es de esa región. 

La carta

Marroquillos inicia ahora una nueva división del negocio con la contratación de al menos dos trabajadores y en un establecimiento elegido no tanto por el posible tirón de Santa Clara, sino por el precio del alquiler y la posibilidad de obtener licencia con más celeridad que en la zona vieja, donde tardaron tres años en conseguir luz verde. 

Según avanza la promotora, una de las grandes características de la carta será su "sabor, que no tiene nada que ver con un bocata convencional". Las especias son buque insignia de estos emparedados, "la materia prima es de alta calidad" y los sabores ahumados abundan en los ingredientes carta. "No es un bocadillo cualquiera", concluye Ilham. 
 

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