"Los patinetes son el futuro, sobre todo en una ciudad como Pontevedra"

El pasado sábado entró en vigor el nuevo reglamento de la DGT, pero la Boa Vila ya se había adelantado en el 2020. El precio de estos vehículos oscila entre los 250 y los 1.800 euros
Jesús López y Dani Calvo, con sus respectivos patinetes en Benito Corbal. JAVIER CERVERA MERCADILLO
photo_camera Jesús López y Dani Calvo, con sus respectivos patinetes en Benito Corbal. JAVIER CERVERA MERCADILLO

Los patinetes eléctricos se han convertido en los medios de transporte más solicitados en los últimos años. El boom de estos vehículos de movilidad personal (VMP) se ha extendido por todo el país pero, sin duda, el modelo de ciudad implantado en Pontevedra ha sido un factor fundamental para que se multiplique su uso. Tanto es así que la Boa Vila se ha convertido en pionera en este sector.

El pasado sábado entró en vigor el nuevo reglamento de estos VMP diseñado por la DGT, pero la ciudad del Lérez ya se había adelantado el 23 de octubre de 2020, cuando aprobó la nueva ordenanza de movilidad. En ella se establecía que los patinetes eléctricos solo podían ser utilizados por mayores de 15 años y en carreteras con una velocidad igual o inferior a 30 kilómetros por hora. A partir de ahora, Tráfico obligará también a los conductores de este tipo de vehículos a estar en posesión de un seguro, así como de un certificado que acredite que cuenta con todos los elementos de seguridad. El casco sigue siendo opcional.

Pero, ¿cómo afectan todas estas medidas a los usuarios? En las grandes superficies, como por ejemplo El Corte Inglés de Vigo, aseguran que "ha aumentado de forma exponencial la venta de patinetes. Cuando salieron al mercado fue un boom que se ha mantenido. De hecho, incluso ha tenido un repunte en el último año".

COMERCIO LOCAL. Esta sensación no es igual en todos los puntos de venta. A día de hoy, estos vehículos se pueden encontrar en multitud de comercios, desde establecimientos de bicicletas hasta tiendas de electrodomésticos, aunque la mayoría de los usuarios optan por buscar información sobre los diferentes modelos en internet, y después acercarse a las grandes cadenas. Esto perjudica al comercio local, por ejemplo, a Star Electrodomésticos, donde Pedro Castro reconoce que "no hay mucha demanda, las ventas bajaron bastante en los últimos meses. No sé si es por los precios o por qué, pero antes se vendían mucho y últimamente ha bajado".

El comercio local ha registrado un descenso en las ventas de los patinetes a raíz de la entrada en vigor de las nuevas medidas

El perfil de clientes, según apuntan desde Milar Pontevedra, sigue siendo mayoritariamente "gente que tiene coche y que lo aparca a las afueras de la ciudad y viene hasta el centro en patinete, o también camioneros que hacen lo mismo".

Entre los clientes también destacan "los estudiantes o personas que están empezando en el mundo laboral, habitualmente sin carnet de conducir o que no disponen de vehículo propio para los desplazamientos en la ciudad", explican los vendedores.

A pesar de que algunos establecimientos han notado un descenso en las ventas, el éxito de estos productos fue tan relevante, que hasta concesionarios como Vepersa empezaron a vender estos vehículos de movilidad personal. Sin embargo, "la demanda a día de hoy es muy escasa; tenemos algún modelo de exposición pero la gente que pregunta es más por curiosidad que por otra cosa. De hecho, suelen ser personas que vienen a comprar un coche y como lo ven, pues preguntan", explica en el establecimiento pontevedrés.

Uno de los motivos que podría justificar este descenso en las ventas podría ser, justamente, la entrada en vigor de nuevas medidas. "Yo dejé de utilizar el patinete a diario a raíz de la falta de información que hay sobre la normativa", explica Javi Vázquez, un pontevedrés que solía utilizar este vehículo para desplazarse por la ciudad.

REPARTIDORES. Los que sí que utilizan estos patinetes a diario son los repartidores, ya que gracias a los VMP reducen los gastos y también los tiempos.

"Para repartir en Pontevedra, el patinete está muy bien, porque es muy cómodo y te puedes mover más rápido por el centro", explica un trabajador, que también reconoce que "la seguridad depende de cada conductor".

PRECIOS. En la actualidad hay una infinidad de modelos de este tipo de productos. Su precio oscila entre los 250 y los 1.800 euros.

Eso sí, "lo más vendido se encuentra en una franja de entre los 400 y los 650 euros", apuntan desde El Corte Inglés de Vigo.

Testimonios
Dani Calvo
Dani Calvo lleva usando el patinete cuatro años y asegura que aún hay mucho desconocimiento entre la ciudadanía. "La gente no se acostumbra a que tienes que ir por la carretera". Aún así, reconoce que "los patinetes son el futuro, sobre todo en Pontevedra, donde todo es peatonal. Si bajas al centro en coche, pierdes muchísimo tiempo en aparcar. El patinete es cómodo".

Jesús López
Jesús López es repartidor en Pontevedra y lleva utilizando el patinete desde hace medio año. "Lo tengo desde hace 6 meses y lo uso unas 8 horas diarias", explica. López está convencido de que "para repartir en Pontevedra, esta es la mejor opción". Los motivos, "te puedes mover más rápido por el centro de la ciudad y, además, no consume tanto y es muy cómodo".

Javi Vázquez
Javi empezó a moverse en patinete por la ciudad cuando su uso aún no era muy habitual. "Lo utilizaba a diario, para ir a entrenar y para algún desplazamiento más largo, por la comodidad y rapidez que ofrece", explica el pontevedrés. "Al tener que utilizarlo por carretera, sí que te genera un poco más de inseguridad", tal vez por eso "sí que considero necesario el uso de casco", añade.

Iván Reissmann
Iván adquirió su patinete "por comodidad y economía", pero reconoce que "por Pontevedra apenas lo utilizo, porque la ciudad es pequeña y cómoda. Realmente lo estoy utilizando más para moverme rápido y fácil por Vigo, que es donde trabajo". En su opinión, "el patinete es muy seguro, aunque los días de lluvia quizá sea un poquito más inestable".

Marcos Vázquez
Marcos vive en Marín y utiliza este vehículo para desplazarse hasta su trabajo. "Vivo en el centro y trabajo en el muelle, en Placeres, entonces con el patinete tardo unos 10 minutos y andando sería una media hora", explica. Y aunque reconoce que "sí que es un medio seguro", también asegura que "hay que ir con cuidado, porque una vez me caí porque había un agujero en la calle".

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