Pepa Pardo pide a la Peregrina que ayude a las familias del Pitanxo a "saber la verdad"

La diputada del PP encabeza la ofrenda a la virgen, a la que también pide que interceda para poner paz en Ucrania y ayudar a "las familias que no llegan a fin de mes"
Pepa Pardo encabezó la ofrenda a la Virgen. BEATRIZ CÍSCAR
photo_camera Pepa Pardo encabezó la ofrenda a la Virgen. BEATRIZ CÍSCAR

"Aliento y protección" para encarar "estos tiempos tan complejos que nos han tocado vivir", en los que conviven todavía los coletazos de "una pandemia" con "una mala situación socio-económica que hace temblar a familias enteras y las fatales consecuencias de la guerra de Ucrania".

Estas son algunas de las encomiendas que ha hecho este domingo la diputada del PP Pepa Pardo en la advocación a la Virgen Peregrina, uno de los actos litúrgicos más importantes de la programación religiosa que se celebra dentro de la Semana Grande de Pontevedra.

Pardo, que intervino como cofrade de la Cofradía de Nuestra Señora del Refugio y Divina Peregrina y como representante pública, también solicitó a la virgen que "dé fuerzas a las familias de los marineros que naufragaron a bordo del Villa de Pitanxo "en su lucha por saber la verdad" y que guíe "a los gobernantes por el camino adecuado en su búsqueda". 

Además imploró a la Peregrina "que llegue la paz a Ucrania" y que interceda "en estos tiempos de crisis" por "las familias que no llegan a fin de mes", "los jóvenes que no encuentran un puesto de trabajo" o "las empresas que, pese a sus esfuerzos y años de trabajo, ven peligrar su continuidad", en una clara alusión a Ence.

Pardo solicitó también a la virgen que guíe por "el camino del bien general" a todos los que tienen responsabilidades públicas de gobierno, para que "sus decisiones y actos ayuden al bien común" y para que contribuyan a construir "una sociedad no confrontada". 

Estas y otras peticiones conformaron la ofrenda de este año, al que Pardo se refirió como "doblemente especial". Por un lado porque por primera vez desde el inicio de la pandemia "podemos celebrar esta ofrenda sin restricciones, con plena libertad", y por otro lado porque es la primera vez que coincide "en un Año Santo prorrogado". 

El arzobispo Julián Barrio ofició la misa

La misa fue oficiada por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, y empezó con estricta puntualidad, a las doce del mediodía.

El arzobispo Julián Barrio ofició la misa. BEATRIZ CÍSCAR
El arzobispo Julián Barrio ofició la misa. BEATRIZ CÍSCAR

El templo se quedó pequeño para el número de asistentes que querían asistir al acto litúrgico. La parte de acceso libre se agotó media hora antes del inicio, de modo que muchos, casi un centenar, se vieron abocados a escuchar la misa en la parte exterior del santuario. Entre ellos, fieles a la cita, turistas y peregrinos.

La otra parte del santuario fue reservada a los integrantes de las cofradías religiosas y las autoridades políticas y militares. Entre ellas, representantes de la Brilat, la Guardia Civil y la Policía Nacional, y personalidades del PP como, por ejemplo, la diputada nacional Ana Pastor, los diputados provinciales Jorge Cubela y Elena Estévez, el líder del PP local, Rafa Domínguez, y los compañeros ediles Pablo Fernández.

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