Pilar San Segundo: "Se reían de mí por montar una clínica para perros"

La pontevedresa recoge anécdotas de su trabajo en una novela

Pilar San Segundo con un ejemplar de su novela. OLGA FERNÁNDEZ
photo_camera Pilar San Segundo con un ejemplar de su novela. OLGA FERNÁNDEZ

Pilar San Segundo lo tuvo más difícil por ser mujer. Lo dice sin tapujos, con claridad meridiana. "Les daba rabia, los hombres de mi época no podían soportar que una mujer fuese lista y tuviese éxito", explica. La pontevedresa fue la primera veterinaria en montar una clínica para pequeños animales en un tiempo en el que su profesión estaba pensada para tratar ganado. Luego aprobó las oposiciones y pasó a ser funcionaria de Inspección de Salud Pública. Ahora presenta un libro que habla de una veterinaria joven que llega a Pontevedra desde Madrid. La novela se titula Bailando con veterinarios.

Al igual que la autora, Antonia, la protagonista del libro, es inspectora de Salud Pública. "A través de su trabajo hace que el lector descubra la ciudad y su gente". Así, hay episodios en los que los lectores pueden reconocer zonas de Pontevedra. "Ella choca con el carácter gallego más tímido, se encuentra con unos personajes especialmente introvertidos, pero también hay personas maravillosas que la acompañan en la vida y que la ayudarán a resolver los misterios que puedan aparecer", explica la autora.

Durante los últimos 40 años hemos cambiado mucho en lo que se refiere a la inspección sanitaria y quiero ponerlo en valor

Ella no es la protagonista de la novela. Lo aclara antes de seguir hablando de la obra. "Ella es una chica joven y yo, aunque también empecé joven, lo hice en Vigo y tuve unos compañeros maravillosos", cuenta. Sin embargo, quiso escribir un libro sobre la inspección veterinaria, un ámbito laboral que no suele salir en las novelas. El primero en escribir sobre ello fue James Herriot, que habló de las costumbres de Londres y los veterinarios de grandes animales. "No conozco a ningún otro escritor que tratase este tema", cuenta.

Los horarios, el trabajo en el matadero, su hija, la casa... Pilar reconoce que su vida laboral fue, como mínimo, ajetreada. "Poco podemos hacer las mujeres cuando nos dejan tantas responsabilidades. Yo quería reivindicar la vida de la protagonista, una mujer soltera que podía disfrutar mucho más de lo que lo hice yo", explica. Además, con la novela quiere demostrar la importancia que tienen los profesionales de la veterinaria. "Durante los últimos 40 años hemos cambiado mucho en lo que se refiere a la inspección sanitaria y quiero ponerlo en valor. Los baños antes eran mucho más insalubres y, a nivel del marcado, las panaderías o las industrias de la alimentación han cambiado mucho", explica.

Todos mis compañeros eran hombres y yo notaba que me trataban como si yo fuese menos, había burlas y risas, pero yo tenía ganas de demostrar que podía hacer las cosas igual que ellos

MATADERO. En este sentido, San Segundo recuerda cómo eran las condiciones en el Matadero Municipal de Pontevedra. "Aquí teníamos un matadero horroroso, en la novela lo describo porque quiero que la gente comprenda lo que es llegar a las siete de la mañana a un lugar funesto y lúgubre para trabajar", explica. "Habían arreglado un cuartucho pequeño para poder cambiarte, el material para hacer las analíticas estaba sucio y había una actitud de querer tapar todo lo que se hacía mal", cuenta.

San Segundo ni siquiera podía ir al baño cuando trabajaba en el Matadero de Pontevedra porque no había habilitados servicios para mujeres, solo un retrete sucio con la foto de una mujer semidesnuda colgando de la puerta. "En aquel momento las mujeres de mi edad abrimos muchos caminos, nos costó mucho y, con lo mal que lo pasamos, ¿cómo no íbamos a ser feministas?", dice. La batalla por la igualdad en el trabajo continúa, pero el legado de mujeres de una generación anterior es un elemento fundamental, según la autora. "Todos mis compañeros eran hombres y yo notaba que me trataban como si yo fuese menos, había burlas y risas, pero yo tenía ganas de demostrar que podía hacer las cosas igual que ellos y me gustaría poder animar a todas las mujeres a hacerlo", termina la autora.

Capítulos: Los escenarios de la novela

La novela transcurre en Pontevedra y por eso retrata escenarios de la Boa Vila, desde su Matadero a otras zonas del centro de la ciudad del Lérez. Del mismo modo, aparecen también localidades de los alrededores.

"La protagonista es destinada a Pontevedra pero tiene que hacer trabajos en municipios próximos". Así, el lector recorre lugares como Vilagarcía, Poio o Sanxenxo acompañando a Antonia en sus inspecciones.

Es el mismo recorrido que realizaba Pilar San Segundo durante su vida profesional, mientras se mantuvo activa como trabajadora del servicio de Inspección de Salud Pública. En la actualidad, ya jubilada, cuenta sus experiencias a través de la protagonista de este libro, que asegura no ser ella misma.

Comentarios