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Los polígonos trabajan a medio gas

Imagen de este martes del polígono industrial de O Campiño, en el que hay censadas 56 empresas que dan trabajo a 1.200 personas entre personal fijo y eventual. GONZALO GARCÍA
Imagen de este martes del polígono industrial de O Campiño, en el que hay censadas 56 empresas que dan trabajo a 1.200 personas entre personal fijo y eventual. GONZALO GARCÍA
Las firmas de limpieza y del sector de la alimentación resisten mejor la crisis generada por el parón del coronavirus ►El grupo Aludec, auxiliar de la automoción y principal empresa de O Campiño, presenta un Erte para sus cinco centros

Polígonos industriales a medio gas. Es la imagen que ha dejado en la comarca el decreto estatal que ordena el parón productivo a toda actividad que no resulte imprescindible para hacer frente a las necesidades de la población durante la alerta sanitaria por el coronavirus. Las empresas vinculadas a la limpieza y a la alimentación resisten mejor la crisis que está generando la epidemia. Por el contrario, los sectores de la automoción, la construcción y una parte de la industria y sus auxiliares se han visto obligadas a echar el freno.

En el parque empresarial de O Campiño, que abrió en 1994 en el término municipal de Pontevedra, continuaba este martes el tránsito de camiones. Aunque muchos menos que desde que comenzó la cuarentena por la Covid-19.

T.C. Group Atlántico. Distribución de frutas y verduras
"Desde que se inició la alerta sanitaria aumentaron los pedidos por parte de grandes cadenas de supermercados"

"Hay muchas empresas consideradas esenciales", dice la comunidad de propietarios del polígono, que afirma que por el momento no hay ningún centro de trabajo cerrado "al cien por cien". "Aunque a todos les habrá afectado esta situación en mayor o en menor medida. Lo que más se está echando en falta es el suministro de mercancía del extranjero", explica la entidad.

O Campiño es el decano de los parques empresariales de la comarca. Tiene ocupadas sus 87 parcelas, aunque cuatro de ellas están sin uso pese a tener propietario; da trabajo a una media anual de 1.200 personas, entre empleos fijos y eventuales, y los terrenos están en manos de 56 empresas e instituciones como Xestur, con tres parcelas, y el Concello, con una.

Trabajo en el interior de la nave que Hijos de Rivera tiene en el polígono de Barro-Meis. GONZALO GARCÍA
Trabajo en el interior de la nave que Hijos de Rivera tiene en el polígono de Barro-Meis. GONZALO GARCÍA
 

AUTOMÓVIL. La primera empresa en negociar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (Erte) fue Trèves. La multinacional francesa de componentes de la automoción, que trabaja en exclusiva para la planta que PSA Peugeot Citroën tiene en Vigo, cesó su actividad el pasado 18 de marzo, suspendiendo el contrato a sus 150 empleados. El Erte se negoció a principios de año, antes de que la epidemia del coronavirus llegara a España.

Del mismo sector es el grupo Aludec, que hasta ahora no había interrumpido su actividad y mantenía la producción de piezas para marcas como Ford. La secretaria comarcal de Industria de UGT, Lourdes Diz, aseguró este martes que la compañía negocia un expediente de regulación para sus cinco centros de trabajo en O Campiño. La firma, dedicada a la decoración interior y exterior de vehículos, emplea a más de 350 personas.

Cosaplag. Higiene y seguridad alimentaria
"Está trabajando toda la plantilla. Ahora hay más empresas que nos llaman para que vayamos a desinfectar"

El Erte no será por causa de fuerza mayor, sino por cuestiones de carácter técnico y organizativo. "Cada planta tiene sus propias circunstancias. Se está negociando completar el paro y algún complemento", señala Diz, que asegura que la plantilla se ha acogido al permiso retribuido.

Aludec, que la semana pasada prescindió de personal procedente de empresas de trabajo temporal (ETT), fue objeto de críticas por parte de algunos empleados por las medidas de seguridad adoptadas en las fábricas durante la alerta por Covid-19.

ave de la mayorista de alimentación Comasa, este martes, en O Campiño. GONZALO GARCÍA
Nave de la mayorista de alimentación Comasa, este martes, en O Campiño. GONZALO GARCÍA
 

CARA Y CRUZ. Si la automoción es la cruz de esta crisis, la cara de esta moneda es la alimentación y sus auxiliares. De las cerca de una veintena de empresas ubicadas en el polígono industrial de Barro-Meis, la mitad desarrollan su actividad en este sector.

"Desde que se inició la alerta sanitaria aumentaron los pedidos. Sobre todo por parte de las grandes cadenas de supermercados", explica Francisco Bugallo, empleado del área de Administración de TC Group Atlántico.

Su empresa, ubicada en Curro, se dedica a la importación y exportación de frutas y verduras. Entre sus clientes figuran Mercadona, Alcampo o Carrefour. En ella mantienen el empleo sus 20 trabajadores.

Lo mismo ocurre en Cosaplag, firma ubicada en O Campiño especializada en higiene ambiental y seguridad alimentaria. En la actualidad, trabaja "a pleno rendimiento". Así lo apunta Bernabé Peón, del departamento de Calidad. "Está trabajando toda la plantilla (13 personas). Ahora hay más empresas que nos llaman para que vayamos a desinfectar", asegura.


Harinas Reyes. Proveedor de panificadoras

"En marzo no hubo descenso; en abril estimamos una bajada"

"Seguimos al pie del cañón", destaca José Rodríguez, director comercial de Harinas Reyes. La empresa, fundada en 1941 y ubicada en el polígono industrial de O Campiño, ha reforzado las medidas de prevención y control por la alerta sanitaria por coronavirus.

Su labor es esencial tras el decreto del Gobierno central. Y el motivo es que en su planta elabora harinas para todo tipo de clientes: "Desde las panaderías de barrio hasta las principales industrias alimentarias de Galicia y las grandes industrias de panificación".

Con una plantilla de 79 empleados, Harinas Reyes ha implantado el teletrabajo en una parte del personal. Los equipos dedicados a producción "no coinciden en ningún momento" para evitar riesgos que puedan afectar a su actividad.

La compañía reconoce que las ventas han ido bien el mes pasado. "No hemos notado descenso. Para el mes de abril sí estimamos una cierta bajada, que vendrá determinada por el tiempo que dure el estado de alarma", apunta Rodríguez, que vincula el repunte de pedidos de la primera semana de cuarentena a que "todos nuestros clientes querían tener sus almacenes bien aprovisionados".


Maderas Villanueva. Auxiliar del sector forestal

"Celulosas pediu madeira; mandamos 4 camións ó día"

"Celulosas pediunos madeira porque se estaba a consumir moito papel", explican en Maderas Villanueva. Esta auxiliar del sector forestal, dirigida por el empresario Jorge Martínez, se dedica a la compra, tala y transporte de madera y mantiene a sus seis empleados.

Con sede en el polígono de Nantes, en el concello de Sanxenxo, esta empresa es una de las proveedoras de Ence, que fabrica pasta de papel a través del eucalipto.

Lo mismo ocurre con Maderas Díaz y Buceta, situada en el polígono industrial de O Campiño y dedicada al transporte de madera. La firma, que da trabajo a nueve personas, trabaja "a tope" durante la cuarentena.

INELSA. Quien sí ha tenido que parar actividad es Inelsa, situada en el polígono de Nantes. La compañía, dedidada a las instalaciones eléctricas, la fontanería y las energías renovables, ha evitado un Ertepara sus 125 trabajadores.

"Lo que sí tenemos es a dos personas de guardia permanente por si nos necesitan para labores de mantenimiento", aseguran.


Áridos de Curro (Adicur). Auxiliar de la construcción

"Levamos dúas semanas parados; non queda outra: hai que aguantar"

Áridos de Curro (Aricur) cesó su actividad hace dos semanas. "Estamos parados polo coronavirus", afirma un responsable de la empresa, que tiene centros de trabajo en el polígono industrial de Barro-Meis y en Ribadumia y que se dedica a la excavación y transporte de arena y gravas.

La misma fuente señala que su principal cliente es la Deputación. "Como pararon, nós non podemos traballar. Levamos dúas semanas parados. Pero non queda outra. Hai que aguantar, porque o que está a pasar non e culpa de ninguén", dice sobre la pandemia de la Covid-19.

El portavoz de la firma, que es auxiliar del sector de la construcción, confía en que esta situación se acabe cuanto antes. "É complicado para todos", señala.

"O 90% do traballo da empresa vén da Deputación, co que temos un contrato asinado de catro anos", apuntan desde Aricur, que cuenta con una plantilla de seis trabajadores. Todos ellos se han visto afectados por el parón.


Docer. Sistemas de calefacción

"Me siento en la obligación de que nadie se quede sin calefacción"

Aunque tiene una parcela en el polígono de Barro-Meis, la empresa Docer no tiene nave en esta zona. Así lo explica su propietaria, Carmen González, que señala que la firma, con ocho empleados, se ha visto obligada a cerrar por el decreto estatal.

"La situación es terrible porque somos un negocio estacional", dice sobre su sociedad, dedicada a la instalación y mantenimiento de chimeneas, estufas y sistemas de calefacción. "Pero yo me siento en la obligación de que nadie se quede sin calefacción", dice en referencia al único servicio que mantiene activo: el suministro de pellets.

NOVAS RÍAS. La agencia Novas Rías, que alquilaba autobuses, paró el 14 de marzo. Y, con ella, sus ocho trabajadores fijos y la gerencia.

"Non podemos facer nada. Hay que aguantarse", lamenta Elena Veiga.

Los polígonos trabajan a medio gas
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