Pontevedra está entre las 15 provincias de España más afectadas por los ciberdelitos

Los expertos calculan que las denuncias de estafas en la red rondan ya las 10.000 anuales y crecen por encima del 20% cada año ► Los delitos relacionados con internet se acercan al 20% del total registrado por la policía en el territorio
Efectivos de la Guardia Civil. EUROPA PRESS
photo_camera Efectivos de la Guardia Civil. EUROPA PRESS

Pontevedra es ahora mismo la decimocuarta provincia española donde se denuncian más ciberdelitos. En total, el último año controlado por el Ministerio del Interior se superaron los ocho mil casos de este tipo en este territorio. Son datos hechos públicos el pasado mes de octubre, relativos a 2022. El crecimiento respecto al año anterior superó el 22%. Para el ejercicio de 2023, que todavía no ha sido cuantificado formalmente, los expertos calculan un crecimiento ligeramente mayor, que dispararía el número de casos denunciados hasta el entorno de los 10.000 en la provincia.

Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Alicante, Málaga, Bizkaia, Cádiz, Murcia y Baleares son, por este orden, las diez provincias con más expedientes abiertos por la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Inmediatamente después figuran otras cinco provincias entre las que está Pontevedra y que se movieron durante 2022 entre los ocho y los nueve mil delitos relacionado con el uso de Internet.

En toda España se contabilizaron 374.737 ciberdelitos en el último año con estadísticas, un 22 por ciento más que durante el ejercicio precedente, según recoge el Informe sobre la Cibercriminalidad en España, publicado por el Ministerio del Interior. Nueve de cada diez de estos delitos fueron fraudes informáticos (estafas), que se incrementaron un 26%.

Datos del informe sobre Cibercriminalidad del Ministerio del Interior. DP
Datos del informe sobre Cibercriminalidad del Ministerio del Interior. DP

A mucha distancia le siguieron las amenazas y coacciones cometidas a través de Internet (15.982 casos), que representan un 4,2% del total, pero que se reducen un 7,7% frente al ejercicio anterior. Descienden también los delitos contra el honor, la propiedad industrial e intelectual y la interferencia de datos y en sistema.

El informe señala que el perfil del ciberdelincuente es un hombre (72 % de los detenidos o investigados), de entre 26 y 40 años y de nacionalidad española. El número de detenidos e investigados alcanzó en 2022 la cifra de 15.097 personas, lo que supuso un aumento de un 9,4%.

En cuanto a los ciberincidentes, el Informe recoge que las infraestructuras críticas recibieron en 2022 un total de 546 ciberataques, lo que supone un descenso del 19,7% respecto a 2021. La mayor parte de los incidentes contra las infraestructuras críticas fueron ataques contra los sistemas (60%), seguidos de los robos de información (21%) y, en menor medida, fraudes, intrusiones y el uso de malware.

Ahora mismo los ciberdelitos suponen ya, a juicio de los expertos, casi 20% del total de la delincuencia registrada en el país. El Ministerio del Interior adoptó en 2023 decisiones operativas para aumentar las capacidades y recursos policiales de prevención y persecución de la ciberdelincuencia. Entre ellas la atribución de mayores capacidades ejecutivas a la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC), órgano que enlaza a la Secretaría de Estado de Seguridad con los centros de respuesta a incidentes cibernéticos nacionales de referencia. La OCC pasó a constituirse como el Centro de Respuesta a Incidentes Cibernéticos del Ministerio del Interior de apoyo a la Policía Judicial.

Además, la Secretaría de Estado de Seguridad ha contado con una dotación presupuestaria específica de 5 millones de euros para atender las inversiones necesarias para dotar de las capacidades tecnológicas adecuadas tanto a la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad como a las unidades de Policía Nacional y Guardia Civil especializadas en la prevención y persecución de los ciberdelitos.

El Ransomware, la amenaza creciente

España se ha posicionado como el octavo país más atacado a nivel mundial por el secuestro de datos para la posterior petición de rescates, con un total de 47 ataques de ransomware en los últimos seis meses. Es decir, un 12% más de familias de este malware. Entre los sectores más afectados en este periodo se encuentran el manufacturero, la consultoría y los servicios. LockBit continúa siendo el grupo cibercriminal más activo, seguido por BlackCat y la operación de ransomware Play. Así lo destaca el último informe Threat Landscape Report de S21sec, que ha analizado la evolución del cibercrimen a lo largo del segundo semestre de 2023.

Este documento también menciona que, a nivel global, durante el último semestre de 2023 se registraron 2.492 incidentes de ransomware. En total, 4.619 en todo el año. Estados Unidos continúa liderando el ranking con 1.194 incidentes, seguido por Reino Unido y Canadá. El informe señala que el conflicto bélico entre Israel y Hamás ha impulsado la aparición de grupos hacktivistas y una oleada de ataques cibernéticos dirigidos a servicios públicos esenciales como la electricidad, el gas y el suministro de agua. Ciberdelincuentes patrocinados por Estados como Irán o Rusia han llevado a cabo, en este sentido, ataques maliciosos tales como denegación de servicio distribuido, desfiguración de sitios web, filtración de datos y despliegue de ransomware.

Estos ataques, perpetrados por hacktivistas a través de canales como Telegram y foros de la Dark Web, también afectaron a sectores clave como la energía, las infraestructuras críticas y las telecomunicaciones. Además, la mayoría de los perfiles están alineados con ideologías políticas o religiosas específicas, mostrando su apoyo tanto a Israel como a Palestina.

La mayoría de las víctimas se sitúa entre los 26 y los 40 años y sufren fraudes y amenazas

En el último año analizado por el Ministerio de Interior, las victimizaciones que fueron registradas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sumaron un total de 298.319 20, es decir, un 24,2% más que en el año anterior; de las cuales un 49,99% pertenecen al sexo masculino y un 50,01% al sexo femenino. La mayoría de las víctimas de ciberdelincuencia se sitúa entre 26 a 40 años en ambos sexos, y son objeto, principalmente, de los delitos de fraudes informáticos, amenazas y coacciones y falsificación informática.

El comportamiento de las víctimas incluidas en el grupo menores de edad no sigue el patrón o el modelo de las víctimas mayores de edad. Las víctimas menores de edad son más vulnerables a otro tipo de hechos delictivos, en concreto a las amenazas y coacciones y delitos sexuales.

El documento del Gobierno refleja además que las victimizaciones de mujeres son cuantitativamente superiores en las franjas de edad comprendidas hasta los 50 años, siendo la de los hombres superiores en el resto de grupos de edad. La ciberdelincuencia de tipo sexcual incide más en los menores de edad.

Comentarios