Pontevedra bajó un 26% el número de bebés desde 2016 y aumentó un 16% las defunciones

El buen saldo migratorio es lo único que salva la población en la provincia, tras la llegada de más de 3.500 personas del extranjero solo en el último año ► En 2023 hubo 4.953 nacimientos en la provincia y murieron 10.747 personas
Imagen del festival Núbebes celebrado el año pasado en Pontevedra. ARCHIVO
photo_camera Imagen del festival Núbebes celebrado el año pasado en Pontevedra. ARCHIVO

La demografía continúa siendo una asignatura pendiente en Galicia, con una de las poblaciones más envejecidas de España y una cifra de nacimientos que no deja de disminuir desde hace una década. El remedio para no perder población ya solo se limita a la inmigración. Pontevedra es, por ahora, la provincia gallega que menos residentes del extranjero recibe, pero su llegada e integración en la sociedad es cada año más crucial.

La última cifra oficial, publicada este miércoles por el Ine, confirma a Pontevedra como una provincia donde ya nacen un 27,6% menos de bebés que hace solo siete años, el último período computado en la estadística; pero donde el pasado ejercicio fallecieron un 16% más de personas que en todo el año 2016.

Entre enero y diciembre de 2023 se registraron en la provincia 4.953 nacimientos y 10.747 defunciones. Hace siete años, el número de bebés superó los 6.840 y las defunciones apenas superaron las 9.250. Se perdía población, pero en una proporción sensiblemente inferior.

Además, Pontevedra continúa siendo la provincia gallega que acoge menos inmigrantes en proporción a su población total, pese a que esta tendencia se corrigió el último año. 2023 anotó para la provincia uno de los mayores saltos de la última década en la llegada de inmigrantes. Se inscribieron como residentes 3.500 personas más que en 2022 procedentes del extranjero. Pero el porcentaje sobre el global de la población sigue siendo el más bajo de las provincias gallegas. Apenas el 5,1% de los habitantes son de fuera en Pontevedra, frente al 7% en Ourense, el 6,9% en Lugo o el 5,5% en A Coruña.

Ahora mismo, el Ine tiene localizados a 48.524 extranjeros viviendo en Pontevedra de los 948.295 habitantes totales en la provincia, es decir, un inmigrante por cada 18,5 vecinos con pasaporte español. La proporción es cinco puntos más baja que la registrada en Ourense, donde aparece un extranjero por cada 13,4 habitantes; y cuatro puntos más baja que en Lugo, donde hay un inmigrante residiendo por cada 14,1 vecinos de nacionalidad española. En A Coruña la diferencia es menor: tiene censados a principios de este año 62.399 extranjeros entre sus 1,1 millones de habitantes, lo que implica una proporción de un residente de fuera del país por cada 17 nacionales.

La continua caída de los nacimientos y el aumento de los fallecimientos hace a la población gallega altamente dependiente de la incorporación de extranjeros en sus censos. El año pasado la comunidad autónoma aumentó 6.453 habitantes hasta llegar a la cifra de 2.705.877 personas. El incremento se debe íntegramente al aumento de población extranjera. En total son 154.965 personas a uno de enero de 2024. El año pasado se quedaron a vivir aquí 15.659 personas llegadas del exterior más que un año antes. El contraste lo pone la caída de residentes con nacionalidad española, que el año pasado fueron 9.206 menos que al cierre de 2022.

La caída en los nacimientos es global. En los últimos siete años, en A Coruña descendieron en un 26,51%, en Lugo en un 18,3% y en Ourense en un 26,45%. En cuanto al crecimiento de las defunciones, desde 2016 hasta hoy crecen un 20% en A Coruña, un 15% en Ourense, un 8% en Lugo y el citado 16% en Pontevedra.

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