Pontevedra captó a más de 9.000 personas en el exterior con el plan Galicia Retorna

El plan autonómico atrajo a 28.445 emigrantes gallegos o familiares, de los que el 32% regresaron a la provincia de Pontevedra ► El 58,7% tienen menos de 45 años y más del 80% tienen menos de 65 ► La Xunta diseña un nuevo plan para captar otros 30.000 antes de 2027
Una mujer portando unas maletas. DAVID FREIRE
photo_camera Una mujer portando unas maletas. DAVID FREIRE

9.239. Es el número de personas que han dejado el extranjero para reanudar o emprender su actividad en la provincia de Pontevedra bajo el paraguas del Programa Estratexia Galicia Retorna. El plan autonómico, aprobado en 2018 y prorrogado hasta el año 2022, dio continuidad a las iniciativas que se desarrollaron en los ejercicios previos y con las que se pretende no solo rescatar el talento fugado al extranjero, sino también convencer a los emigrantes gallegos para que vuelvan a Galicia y seducir a sus descendientes para que conozcan in situ las oportunidades que brinda el noroeste peninsular.

La primera edición del plan impulsó unas 50 medidas distintas dotadas de un presupuesto superior a los 250 millones de euros y, según destacan fuentes oficiales de la Secretaría Xeral de Emigración, "ofreceu uns resultados moi positivos", ya que durante su vigencia volvieron a la comunidad 28.445 personas "integrando unha familia galega".

Un 58,7% de los participantes tenían menos de 45 años en el momento del retorno y más del 80% menos de 65. Además, por territorios se puede ver que Pontevedra fue la segunda provincia más elegida para poner rumbo a la región pues esos 9.239 beneficiarios del programa equivalen al 32% del total. El porcentaje solo fue rebasado por A Coruña, que captó el 43% (12.212 retornados), mientras que Ourense se sitúa en el tercer puesto con un 18% (4.947) y Lugo en el cuarto con un 7% (2.047).

Nuevas captaciones. Los buenos resultados invitaron al Ejecutivo gallego a aprobar a finales de 2022 una nueva Estratexia Galicia Retorna para el período 2023-2026, que dispone de cien medidas y un presupuesto de más de 450 millones de euros.

El Gobierno de Alfonso Rueda defiende que el retorno "non só é un dereito de todos os galegos que viven no exterior", sino también una oportunidad para paliar la despoblación y el descenso de la natalidad, así como para reforzar la competitividad empresarial de la comunidad. Por ello, ha dado salida a un nuevo paquete de medidas que tienen un claro objetivo para los próximos cuatro años: "Que retornen a Galicia 30.000 persoas integrando unha familia galega".

Fuentes oficiales destacan que el hito más importante de esta nueva estrategia es que ha logrado la "implicación" de todos los departamentos de la Administración autonómica y la aplicación de medidas transversales que incluyen "incentivos adicionais" para los retornados.

El centenar de iniciativas se distribuyen en cuatro áreas: laboral, donde se concentran el mayor número de medidas (37), educación (30), apoyo social (25) y asesoramiento, seguimiento, coordinación y control del programa (8).

Laboral. A pesar del déficit de mano de obra que registran muchos sectores, la secretaría xeral de Emigración asegura que la integración de los retornados en el mercado laboral "non é sinxela". Por ello, es una de las áreas en la que se invierten más esfuerzos y en las que se han promovido acciones directas para, por ejemplo, reforzar la formación de los retornados, facilitar su integración laboral e incentivar a las empresas mediante ayudas económicas para contratar de forma indefinida a la población diana. También se han desarrollado programas concretos como el Retorna Cualifica Emprego, que permite obtener un contrato indefinido en una empresa gallega, financia los vuelos y ofrece una aportación económica en el momento de la llegada. Además, hay ayudas destinadas a fomentar el autoempleo y la actividad emprendedora entre los emigrantes retornados, que hasta la fecha ya han dado soporte a más de 700 iniciativas que han movilizado más de 32 millones de euros.

Educación. Una de las principales preocupaciones de las familias retornadas con hijos es su integración en el sistema educativo. Por ello, la Xunta ha desarrollado planes para lograr esa inserción "en tan só uns poucos días dende a súa chegada", además de promover iniciativas dirigidas a etapas más juveniles. Por ejemplo, las cerca de 2.000 Bolsas de Excelencia Mocidade Exterior que se han concedido, las cuales permiten a los universitarios residentes en el extranjero obtener una beca para cursar un máster en Galicia y a los que no tienen esta formación estudiar FP básica o dual.

En ambos casos la finalidad es triple: fomentar el retorno de talento, incorporar nueva mano de obra en las profesiones más demandadas y de forma simultánea "contribuír á mellora do reto demográfico ao que se enfronta Galicia permitindo fixar nova poboación".

Asesoramiento
Desde el minuto uno en el que los retornados aterrizan en Galicia, la red de Oficinas Integrais de Asesoramento e Seguimento trabajan para que éstos puedan tener acceso a servicios como la sanidad y a distintas ayudas, desde la Tarxeta Benvida a la concesión de plazas en escuelas infantiles y centros de día. En total, desde la primera edición del plan Retorna, cerca de 4.500 familias recibieron una ayuda económica extraordinaria al llegar a la comunidad, una prestación a la que se llevan destinados 13 millones. La red cuenta con oficinas en Vigo, Santiago, Lugo, Ourense y A Coruña, y dispone de técnicos expertos en jurisdicción, ayudas sociales, orientación laboral e incluso recaudación fiscal. Este mismo año ha incorporado una oficina itinerante y desde su puesta en marcha ha atendido a unas 16.000 personas y resuelto más de 60.000 consultas.

La Xunta demanda más implicación del Estado

La Secretaría Xeral de Emigración asevera que Galicia "foi e segue sendo pioneira en materia de retorno", convirtiéndose en un "referente" para otras comunidades y dando salida a unos presupuestos que serán "os maiores de toda a historia en materia de emigración e retorno". El único escollo al que alude es que para lograr los objetivos es necesario una mayor implicación de las administraciones y, particularmente, del "Estado Español", al que pide varias cosas. Por ejemplo, reforzar la atención en los servicios consulares para agilizar trámites ordinarios, introducir planes de vivienda para familias retornadas, facilitar la homologación de títulos y agilizar los permisos de residencia y trabajo de las personas sin nacionalidad que integren una familia gallega retornada.

Jeovana Alves Lago: "En Brasil es muy difícil vivir de un trabajo solo, aquí es diferente"

Jeovana en Casa Rei, el restaurante de Chapela donde fue contratada. DP
Jeovana en Casa Rei, el restaurante de Chapela donde fue contratada. DP

Jeovana Alves Lago, de 22 años y natural de Río de Janeiro (Brasil), es una de las miles de personas extranjeras que han aterrizado en Pontevedra en el marco del programa Galicia Retorna. Concretamente, lo ha hecho hace poco más de un mes, en el marco del plan Retorna Cualifica Emprego, en el que colabora la Fundación Nortempo.

Según cuenta a este periódico, decidió inscribirse en el programa porque su abuelo era gallego, "de A Coruña", y porque desde bien pequeña tuvo curiosidad por conocer "las playas y montañas" de las que tanto le hablaba su madre.

Jeovana comenzó su incursión en el programa con un curso intensivo de hostelería en el que aprendió desde cortes básicos, hasta métodos de cocción y un buen puñado de clásicos gallegos entre los que no pudo faltar "la tarta de Santiago". Según confiesa, "tenía algo de miedo, porque no sé hablar tanto español", pero finalmente asegura que "la experiencia fue óptima" por el apoyo de la profesora y compañeros, y por todo el conocimiento digerido.

En Brasil Jeovana daba clases de francés y trabajaba con su padre en una foodtruck donde elaboraba desayunos o hamburguesas. Y este curso no solo le ha permitido acercarse a la cocina profesional, sino que incluso le ha dado pie a su primer contrato laboral en España. "A los pocos días de terminar la formación fui a una entrevista y me contrataron en un restaurante de Redondela. Estoy feliz, porque tenía muchas ganas de trabajar y no me imaginaba encontrar una oportunidad tan rápido".

Jeovana ha llegado con la idea de quedarse o, al menos, de "hacer una estancia larga". "En Brasil es muy difícil vivir de un trabajo solo, porque con el salario mínimo no puedes hacer nada. Aquí estoy trabajando como ayudante de cocina, pero estoy muy contenta. Las condiciones son diferentes, creo que voy a aprender mucho y además es un entorno más seguro".

Fran Castro: "La experiencia fue muy buena, pero tanto la de ir como la de volver"

Fran Castro en su taller. DP
Fran Castro en su taller. DP

Fran Castro Freijo, de 37 años de edad y natural de Poio, es uno de los beneficiarios de las Axudas ao Retornado Emprendedor, un paquete de subvenciones que también se enmarcan en el Programa Estratexia Galicia Retorna y que pretenden rescatar a los pequeños empresarios que abandonaron la comunidad gallega.

Formado en la Escola de Cantería de Pontevedra, este escultor profesional se marchó en 2017 a Washington para participar en la elaboración de piezas pétreas del Capitolio de los Estados Unidos. Su idea inicial era la de hacer una estancia corta, "de unos tres o cuatro meses", pero ese primer proyecto dio paso a otras intervenciones en la Casa Blanca o el cementerio militar de Arlington, que hicieron que este profesional permaneciera al otro lado del charco más de tres años.

El punto de inflexión sucedió en 2020, cuando empezaron las restricciones para frenar la transmisión de la covid y los problemas para visitar a su familia de Galicia, donde continuaban residiendo su mujer y su hijo pequeño. Entonces, Fran Castro decidió volver y para ello contó con el apoyo de estas aportaciones autonómicas para emprendedores retornados que, según dice, "fueron una ayuda importante para sostener mi propio negocio". "Trabajar en Estados Unidos fue muy gratificante, porque aprendí mucho y trabajé en lugares muy emblemáticos. La experiencia fue muy buena, pero tanto la de ir como la de volver", asegura a este periódico.

El escultor recuperó, así, el obradoiro de escultura y cantería que pertenecía a su padre antes de emigrar, donde va encadenando encargos de instituciones y particulares. Ahora mismo, por ejemplo, tiene entre manos la creación de piezas ornamentales "para un cementerio de la zona", algún que otro cruceiro y detalles para alguna iglesia. "No me puedo quejar", concluye.

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