Pontevedra pierde furanchos

El censo municipal de loureiros pasó de 22 a 14 tras la pandemia del coronavirus. A pesar de los ceses, la temporada se inicia "con boas expectativas" y con casi los mismos precios que en 2023
El Furancho Filgueira, en la parroquia pontevedresa de Lérez, inauguró este viernes la temporada.  RAFA FARIÑA
photo_camera El Furancho Filgueira, en la parroquia pontevedresa de Lérez, inauguró este viernes la temporada. RAFA FARIÑA

El censo oficial de furanchos se reduce en Pontevedra. Y lo hace después de la pandemia del coronavirus, que marcó un punto de inflexión para los propietarios de algunos loureiros, que no volvieron a abrir la puerta. De los 22 establecimientos que había antes de la covid se ha pasado a 14, según datos de este año facilitados por el Concello.

"Hai furanchos que non abren por falta de relevo xeracional", explica Miguel Filgueira, que este viernes estrenó temporada con la apertura de Furancho Filgueira, en la parroquia de Lérez. "Recoñezo que no seu día me plantexei cortar as viñas, que é o que dá choio. Pero decidín seguir adiante. Por que? Porque me gusta. Tenche que gustar. O furancho é divertido", subraya.

Filgueira lleva seis años al frente del establecimiento, que estará operativo durante tres meses, como marca el reglamento. El próximo 31 de mayo echará la verja, a no ser que el vino se agote antes. Su previsión es vender unos 2.000 litros de albariño y de caldos de otras variedades, procedentes de los excedentes de la vendimia.

La temporada se presenta "con boas expectativas". "A xente ten moitas ganas de furancheo. Sempre é así. Chámannos moito para preguntar cando abrimos. Será porque o viño é bo", asegura entre risas.

Aunque la inflación pasó factura el año pasado, los precios apenas variarán en 2024. Filgueira asegura que sus caldos costarán lo mismo que en 2023: la jarra de medio litro de albariño y de país (blanco) costará 4,50 y 3,50 euros, respectivamente. Las castes de tintos también se mantendrán igual: 3,50 euros por medio litro de folla redonda y 4,50 euros para el mencía y para la combinación de esta uva con caíño, loureiro y espadeiro.

"O único onde subimos algo é na tapa de pementos de Padrón", explica el responsable de Furancho Filgueira, que apunta que la tortilla costará un euro más. "Pero será máis grande, en vez de catro levará cinco ovos»" aclara.

La jornada de apertura de su loureiro, en la Rúa O Cruceiro, no solo estuvo regada por vino, sino también por la música de los grupos Maravallada y Trépia.

La temporada de furancheo en Pontevedra se extiende del 1 de enero al 30 de junio. La ordenanza municipal, en vigor desde 2013 y modificada en 2016 para ampliar la campaña, que inicialmente empezaba en marzo, regula el horario de apertura y las tapas que se pueden servir: tablas de embutidos y quesos, tortilla, pimientos de Padrón y otros dos platos a elegir entre oreja o chorizo y zorza o raxo.

En la actualidad, el Concello ha autorizado la apertura de diez de los 14 loureiros que tiene registrados. Los otro cuatro están en trámites de lograr el correspondiente permiso municipal. Marcón lidera el ranking de estos establecimientos en la ciudad, con cuatro furanchos. Le siguen Campañó (con tres, uno de ellos nuevo), Tomeza (dos), Salcedo (dos), Lérez (uno) y Ponte Sampaio (uno).

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