Pontevedra prepara su viaje al medievo

Los negocios textiles de la Boa Vila se sorprenden ante la inusual antelación con que han comenzado los preparativos de la Feira Franca ► Los restaurantes también se han adelantado a la fiesta más multitudinaria de la ciudad y a estas alturas ya tienen cerradas numerosas reservas, la mayoría de pontevedreses que repiten año tras año
Una escena habitual en la tienda Popelín. ANXO LORENZO
photo_camera Una escena habitual en la tienda Popelín. ANXO LORENZO

A falta de un par de semanas para la celebración de la Feira Franca, en la Boa Vila comienzan a notarse las ganas de una de las fiestas más populares de la ciudad. Así queda demostrado con la mayor anticipación en la compra de vestimentas medievales y con el elevado número de reservas que registran los restaurantes de Pontevedra para la ocasión.

La zona monumental de la capital del Lérez acogerá los días 1 y 2 de septiembre este viaje al siglo XV, participada por la gente de Pontevedra y los visitantes que no quieren perderse esta cita, declarada Festa de Interese Turístico por la Xunta de Galicia en 2013.

"Desde el mes de julio estamos vendiendo para la Feira Franca", asegura una vendedora de la tienda de telas Tegal. "El año pasado también sucedió así, había muchas más ganas de fiesta porque llevábamos mucho parados por la pandemia", comenta.

Pero la gran demanda anticipada de vestimentas ha sido, aun así, la sorpresa de este año, pues las tiendas no esperaban que continuase la tendencia de la edición anterior. "El año pasado la gente compró mucho y entendíamos que era debido a la Covid-19. Lo que fue alucinante es que el día que abrimos este año parecía que iba a ser Feira Franca al día siguiente", se sorprende Gloria, de la tienda Yutecrea.

Lo mismo sucede en los bares y restaurantes de la zona que ya han abierto las reservas para el evento. "Ahora mismo tenemos muchísimas reservas, ya desde principios de julio nos estaban demandando reservas y menús", explica Rubén González, de El Cafetín. Con ello concuerda Raúl, de la Creperie Cre·Cottê, quien asegura que "de año a año es la misma gente la que reserva", en su mayoría "familias de la zona que están contentas con lo que les servimos".

Los establecimientos coinciden en que, a estas alturas del verano, la clientela más anticipativa son familias y gente pontevedresas, muchas de las cuales repiten en el mismo restaurante que el año previo.

De igual forma ocurre en las empresas textiles, a donde los turistas llegan cuando el mes de agosto está más avanzado y se interesan por la tradición de la Feira. "El turista prefiere saber de la fiesta, en qué consiste y de dónde surge", comentan desde la tienda Popelín.

Clientes comprando en Yutecrea. ANXO LORENZO
Clientes comprando en Yutecrea. ANXO LORENZO

No obstante, en el caso de Tegal ya han registrado la presencia de visitantes de Barcelona, Madrid y Andalucía. "La Feira Franca está en auge y a la gente de fuera que le coincide vivirla un año a veces vuelve incluso a propósito", aseguran.

Las elevadas temperaturas influyen al elegir vestimenta

Las elevadas temperaturas que registra el mes de agosto han marcado una clara tendencia en cuanto a las preferencias de vestimenta para la Feira Franca. "Cada vez se busca más frescura, trajes que no sean muy pesados ni que contengan mucha parafernalia", confirma Gloria.

Eso conlleva que cada vez se vendan o alquilen más piezas sueltas que trajes completos, como sucede en la tienda Popelín, sita en la calle Cruz Gallástegui.

Pero también hay clientes y clientas que prefieren confeccionar los trajes desde cero, muchas de las cuales acuden, para ello, a Tegal. Este procedimiento consta de varias etapas: primero se eligen las telas, después se busca un o una modista y, ya con el modelo, se decide el tejido, la pasamanería, etcétera.

Precios. La cuantía para adquirir un traje medieval varía en función del producto deseado. Para la clientela que desea conseguir el traje completo, el alquiler es posible desde 25 euros y la compra desde 35. Aun así, los trajes más elaborados pueden alcanzar los 160 euros.

Una dependienta con una clienta en Tegal. ANXO LORENZO
Una dependienta con una clienta en Tegal. ANXO LORENZO

En cuanto a la confección del traje desde cero, los precios oscilan entre los 35 y los 45 euros. Así y todo, a partir de 15 euros es posible vestirse para la ocasión con una túnica y con un cinturón, mientras que las blusas se pueden adquirir por 24 euros.

Para degustar. La Feira Franca también es una ocasión para conquistar los paladares de los y las asistentes a este viaje al medievo. Dependiendo del restaurante elegido, la oferta gastronómica abarca como entrantes las empanadas, las tablas de embutido y diferentes mariscos; como platos principales el codillo, o el bacalao en algunos establecimientos, y como postre los dulces medievales, tartas de la abuela o tartas de queso.

Entre las bebidas, será posible refrescarse con vino, agua o refrescos varios. Los precios de los menús, por su parte, varían desde los 25 euros para los más pequeños y pequeñas de la casa, hasta los 43 o 45 euros para los adultos, dependiendo del restaurante escogido para degustar la Feira Franca en su máximo esplendor.

Las cifras de participación superan las de 2022
La Feira Franca es desde hace años una cita ineludible para pontevedreses y visitantes de la Boa Vila, y así lo demuestra el elevado número de solicitudes para puestos de comida, mercado y hostelería de este año. La oficina de la Feira recibió 183 peticiones para cenas y comidas, frente a las 173 del pasado año, 120 para puestos para artesanía (89 en 2022) y 129 de hostelería (119 en la edición anterior).

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