Pontevedra reduce sus envíos a Sogama por cuarto año consecutivo

La planta de Cerceda incineró 27.747 toneladas de basura el año pasado, 157 menos que en 2021 ► En la comarca, Cerdedo-Cotobade fue el concello con la ratio más alta de reciclaje ► Ponte Caldelas y Barro son los únicos que empeoraron sus cifras 
Operarios de la empresa Prezero reparten los contenedores marrones en Pontevedra. JOSÉ LUIZ OUBIÑA.
photo_camera Operarios de la empresa Prezero reparten los contenedores marrones en Pontevedra. JOSÉ LUIZ OUBIÑA. (ARCHIVO)

Los envíos a Sogama se reducen por cuarto año consecutivo en Pontevedra. La planta que la empresa pública tiene en Cerceda incineró el año pasado 27.747,31 toneladas de basura procedente de la capital provincial. Son 156,69 toneladas menos que en 2021, lo que supone una reducción del 0,56%.

Los datos facilitados a Diario de Pontevedra por la sociedad pública, que está adscrita a la Consellería de Medio Ambiente, ponen de manifiesto el aumento del reciclaje en el municipio. En los últimos cuatro años la ciudad disminuyó las remesas incluidas en la bolsa negra en casi 2.000 toneladas: 240,99 en 2019, 1.196,52 en 2020, 378,26 en 2021 y 156,69 en 2022. 

Las estadísticas certifican que las fórmulas alternativas a la incineración de la basura van ganando espacio. Y lo hacen a través del nuevo sistema de compostaje, que recibe el nombre de Plan Composta y que da servicio al casco urbano y a las 15 parroquias del rural.

En los barrios

La primera pata de este programa consiste en la instalación de composteros comunitarios. El objetivo es situarlos en barrios para que los vecinos interesados puedan reciclar sus restos de comida y puedan obtener compost de alta calidad como contraprestación.  

En Pontevedra hay 34 centros de este tipo. La mayor parte de ellos se colocaron entre 2019 y 2020 y se encuentran en barrios como Campolongo y A Parda, si bien el primero de ellos se estrenó en 2016 en Monte Porreiro

El Concello aspira a que esta red de islas de reciclaje de biorresiduos llegue al centenar. En cartera están previstas la construcción de ocho más en la Rúa das Devesas, en la avenida de A Coruña, en el Camiño Vello de Castela, en el Parque de Amalia Álvarez y en Campolongo.  

En el primer semestre del año pasado, Pontevedra repartió 112.500 litros de abono natural elaborado a través del reciclaje de restos de comida en los composteros comunitarios. Los beneficiarios fueron 231 particulares que están dados de alta en este sistema, que controlan cuatro profesionales, los denominados maestros composteros. 

Otros 2.200 litros de compost se emplearon como fertilizante en las huertas urbanas municipales. El Concello dispone de bancales de este tipo en Monte Porreiro, A Parda y Ernesto Caballero, que explotan vecinos a través de una concesión.

Casas con huerto

El segundo proyecto del Plan Composta tiene como protagonistas a los composteros individuales. El Concello compró 8.000 unidades para repartirlas por todo el rural. La intención era llegar a las viviendas con huerto. 

El reparto de estos recipientes era gratuita y solo había que solicitarla a través del Rexistro. En su distribución por las parroquias participó la federación rural Fruga, que se encargó de explicar el funcionamiento de los composteros y de hacer el correspondiente seguimiento. 

En total se desplegaron 4.000, la mitad de los que se adquirieron. El primero de ellos se instaló en 2020 en Tomeza. El solicitante fue el propietario de una panadería. El Concello también ampliará en el futuro este plan a las casas con terreno o huerto en el casco urbano

Contenedor marrón

La tercera pata del Plan Composta es el contenedor marrón. Su despliegue se inició en 2020 en 40 calles del centro urbano y en 2021 se amplió hasta un total de 70. Según los datos de la programa municipal, en la actualidad hay 199 calles con unidades de este tipo. 

El servicio está pensado tanto para vecinos como para hosteleros o productores singulares que no tengan contratado su propio sistema de tratamiento de residuos orgánicos, como pueden ser residencias, fruterías o supermercados. 

Los participantes en este programa, más de 2.000 vecinos y más de 220 negocios, recibieron en sus domicilios o centros de trabajo un cubo de distintos tamaños y bolsas compostables. Allí se depositan los restos de comida que luego hay que tirar en los citados contenedores marrones, que pueden abrir a través de una tarjeta electrónica

En estas unidades, de 700 litros de capacidad, se pueden echar todo tipo de biorresiduos: frutas, verduras, pescado y espinas, restos de comidas, posos de café, cáscaras de huevo y frutos secos, pasta, arroz, carne, pan o huesos. 

De momento, las tres patas del Plan Composta son voluntarias. El reciclaje de la basura orgánica será obligatorio para toda la ciudadanía con la entrada en vigor del nuevo contrato de residuos de Pontevedra, cuya licitación está paralizada. 

En la comarca

La evolución del reciclaje en la comarca durante el año pasado ha sido dispar. De los ocho concellos que conforman el distrito solo dos empeoraron sus cifras. Ponte Caldelas y Barro incrementaron los envíos a Sogama: de 1.828 a 2.186 y de 1.326 a 1.332 toneladas de basura, lo que supuso un aumento del 20% y del 0,50%, respectivamente. 

La otra cara de la moneda la representa Cerdedo-Cotobade, que redujo el porcentaje de su bolsa negra en un 20% en el último año. De las 1.941 toneladas de residuos de 2021 pasó a las 1.550 del pasado ejercicio. 

Vilaboa también transportó menos remesas de basura para su incineración en la planta de Cerceda (-4,18%). Lo mismo que A Lama (-3,12%), Campo Lameiro (-2,75%) y Poio (-2,14%).

Santiago, única urbe gallega que empeoró las cifras

Santiago de Compostela es la única ciudad de Galicia que empeoró sus cifras de basura al aumentar los envíos a Sogama. La capital gallega envió un 2,9% más de residuos a la planta de Cerceda. El motivo se debe, según la empresa pública, por la celebración del Xacobeo. 

Ourense fue la urbe que más redujo sus envíos de basura a Sogama en 2022, un 3,27%. En el ranking le siguieron Ferrol, con un 1,93% menos; Vigo, con un 1,79%; Lugo, con un 1,082% y Pontevedra, con un 0,56%. En el informe facilitado por Sogama no constan datos de A Coruña.

El nuevo contrato aumentará la plantilla en 56 nuevos operarios
El nuevo contrato de las basuras en Pontevedra prevé el incremento de la plantilla en 56 nuevos operarios. La futura concesionaria deberá emplear a 160 personas, incluyendo los 25 trabajos previstos en la construcción de la planta de compostaje de A Canicouva. Los pliegos también prevén la renovación parcial de la flota con vehículos más verdes. 

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