Pontevedra, la segunda ciudad gallega donde más aumenta la criminalidad

Registró un alza delictiva del 7,6%, si bien el brusco descenso de los ilícitos en Vigo tiró de la tasa provincial hacia abajo

La Guardia Civil realiza un operativo contra robos el pasado febrero. AEP
photo_camera La Guardia Civil realiza un operativo contra robos el pasado febrero. AEP

En una Galicia que se afianza como la tercera comunidad más segura de España con un descenso anual de 862 delitos, cuatro de sus siete ciudades han visto aumentar sus tasas de criminalidad el año pasado: Pontevedra, Ourense, Santiago y Lugo. La Boa Vila es la segunda con un mayor alza interanual en las infracciones penales, del 7,6%, a mucha distancia, eso sí, del aumento de Lugo (+24,7%). Es lo que supone para la ciudad del Lérez de los 2.223 delitos denunciados en 2022 a los 2.391 de 2023, lo que en términos absolutos se traduce en 168 más. Son datos que arroja el último balance de criminalidad del Ministerio del Interior, en el que Pontevedra penaliza la estadística de la provincia, que con todo registra el descenso delictivo más acusado de toda Galicia al menguar los delitos un 4,3%. Claro que esa circunstancia ocurre gracias a Vigo, que puede presumir de la mayor bajad criminal de la comunidad: un -11,8% menos.

El aumento delictivo de la Boa Vila —en una estadística que contabiliza la delincuencia tradicional, sin contar ciberdelitos— es equiparable al de Santiago (+7,0%), pero muy superior al de Ourense (+3,8%) y, por supuesto, al de las ciudades donde los delitos descendieron: A Coruña (-1,8%), Ferrol (-1,9%) y Vigo, con el mencionado y abrupto descenso del 11,8%. 

La culpa de que se disparasen los delitos en Pontevedra ciudad la tienen sobre todo los robos en casas, que pasaron de 699 en 2022 a los 790 registrados el año pasado. Pero resulta todavía más alarmante el alza en otras modalidades delictivas, las más graves; aquellas que siegan vidas o las marcan para siempre. Es el caso de los asesinatos u homicidios: el año pasado se perpetró uno, mientras que en 2022 ninguno. En el caso de los crímenes en grado de tentativa, la cuenta pasó de ninguno en 2022 a siete el año pasado, un ascenso tremendamente inquietante. Tampoco es menos grave la evolución de las violaciones, que pasaron de 3 a 7.

Siguiendo con los delitos de sangre, se mantienen casi invariables los ilícitos de lesiones y riña tumultuaria, que pasaron de 26 a 25. Tampoco hubo cambios en los secuestros, que afortunadamente mantuvieron el contador a cero en la ciudad. En cambio, los delitos por tráfico de drogas experimentaron un significativo descenso, ya que pasaron de 42 a 32.

Descenso provincial

Que los delitos se hayan disparado en Pontevedra ciudad no impidió que la provincia marque el mayor descenso delictivo de las cuatro provincias gallegas: un 4,3% menos, siempre atendiendo al balance de criminalidad convencional que excluye los perpetrados vía online. Este descenso fue posible gracias a la mengua en Vigo, que por su mayor población tiene mucha mayor influencia en la estadística provincial que la Boa Vila.

De los 25.409 ilícitos registrados en la provincia en 2023, alarman sobre todo los 21 intentos de homicidio o asesinato, frente a los 11 de un año antes. También experimentaron un alza preocupante las violaciones, que pasaron de 46 hace dos años a las 76 que hubo que lamentar en 2023. 

Los homicidios y asesinatos se triplican en un año

Galicia en su conjunto vio ligeramente reducida su criminalidad el año pasado, cuando registró un descenso del 1,2% en este campo, logrando afianzarse como la tercera comunidad más segura de España, en un podio al que logró subirse en 2022.

Sin embargo, la tipología más grave del catálogo delictivo prácticamente se triplicó. Los asesinatos y homicidios pasaron de 7 a 18, en lo que supone el mayor alza porcentual en Galicia. Los secuestros se duplicaron, de 2 a 4.

También aumentaron las violaciones, al incrementarse la cifra de 155 registrada en 2022 a las 201 del año pasado. 570 fueron los coches robados en Galicia el año pasado. La sustracción de vehículos es un delito que está ahora incrementándose tras años en declive. ¿El motivo? El encarecimiento de los recambios en el mercado ilícito en Europa del Este y Marruecos.

Comentarios