Pontevedrando... El retorno económico existe y está entre nosotros

Los hoteles estarán llenos y más que tuviéramos, los restaurantes a tope y los comercios tendrán un agosto más
Una de las pruebas de la Copa del Mundo de Triatlón celebrada el pasado julio en Pontevedra
photo_camera Participantes de la Copa del Mundo de Triatlón celebrada el pasado julio en Pontevedra. GONZALO GARCÍA

"Xa a temos con nós, a bandeira que nos fai sede oficial da Gran Final das Series Mundiais no ano 2023. Pontevedra acollerá o maior evento deportivo do país. Será un evento extraordinario, ao que chegarán máis de 4.000 deportistas de todo o mundo". Eso lo puso el alcalde Lores en Twitter desde Abu Dhabi, sede que nos da el relevo. Para hacernos una idea, digamos que las anteriores sedes de las Series Mundiales de triatlón han sido Londres, Budapest, Beijing, Auckland, Chicago, Gold Coast, Lausanne y Edmonton. Luego Abu Dhabi y ahora nosotros. Estamos en la pomada.

Estos eventos vienen con dotación económica. A ver, no es que el alcalde venga con un cheque desde la capital de los Emiratos Árabes Unidos, que tampoco es Juan Carlos I, pero el retorno económico será millonario, no solo por los 4.000 deportistas, que también: esto se llenará de periodistas deportivos, de aficionados, de entrenadores y equipos técnicos y de algún que otro familiar. Los hoteles estarán llenos y más que tuviéramos, los restaurantes a tope y los comercios tendrán un agosto más. Recuerdo cuando Lores fue a China a recibir un premio y aquí algunos negacionistas se reían mientras se preguntaban cuántos chinos vendrían a conocernos. Claro, no entendían de qué iba la cosa. No se trataba de volver de China o de Nueva York trayendo de la mano a unos cuantos turistas, no era la idea.

La idea era hacer un trabajo arduo y sostenido entre premio y premio para posicionar a Pontevedra como una ciudad excepcional para el turismo y para la celebración de grandes eventos internacionales, sean o no deportivos. Y es ahora cuando comprendemos a qué fue el alcalde a China, a México, a Bruselas, a París, a Estrasburgo y a tantas otras ciudades: a vender la nuestra, con la seguridad de que lo que ofertábamos era un producto admirable y único, capaz de competir airosamente con grandes ciudades, muchas de ellas capitales de países ricos y poderosos, y luego Pontevedra codeándose con ellas y dejando en la cuneta a competidores muy bien armados.

Y todo ello no se pudo dar sin la reforma urbanística que convirtió a nuestra ciudad en lo que es. Recuerdo los tiempos en los que aquí no se celebraba ni el Campeonato Gallego de futbolín porque era una ciudad gris e impracticable para cualquier actividad. Y ahora celebramos la mayor competición universal del triatlón y nos parece normal: sabemos que lo merecemos y estamos acostumbrados a que cada vez nos elijan más, que estas cosas no se ganan en un sorteo. Hay una Federación Internacional que elige cuidadosamente cada sede y busca en primer lugar una ciudad con experiencia, con recorrido y cómoda para competidores, equipos y afición. Así que los mejores triatletas del universo nos mediremos en la madre de todas las competiciones. Ahí estaremos dándolo todo. No llevo toda la vida entrenando para no quedar entre los tres primeros, que están Pablo Dapena y Gómez Noya para ponérmelo complicado.

Pontevedra, aparte de experiencia, recorridos e instalaciones, tiene otras cosas que cada día se valoran más cuando se trata de decidir dónde se celebran los grandes eventos: la sostenibilidad, la calidad de vida, la comodidad de los asistentes, la oferta turística, todo ello se valora. Y la implicación del vecindario, testada en los campeonatos de triatlón celebrados anteriormente y que nos lleva en volandas a las Series Mundiales, que es lo más. Dice Lores que será el mayor evento deportivo a celebrar en 2023 en nuestro país. Pues si se va de nuestro país y busca por toda la península ibérica lo mismo no hay muchas cosas mayores.

Pero volvamos al retorno económico, que es algo de lo que hablamos poco o casi nada. Creo que alguien debería calcular solo en este año lo que se han gastado quienes han venido al Placemaking Week Europe, el mayor congreso sobre urbanismo y a la cantidad de ferias, congresos y competiciones deportivas en 2022. A este evento vendrán 6, 8 o 10.000 personas que estarán unos días dejándose aquí la pasta, a una media de tanto por cabeza, pues calcule usted.

Y luego contemos a las familias que vienen en verano, los que disfrutan de nuestras fiestas patronales, de nuestra Feira Franca o de nuestro Entroido, todos ellos también eventos multitudinarios cada año más exitosos. Eso es hacer política turística, deportiva y festeira como complementos perfectos a las políticas urbanísticas, ecologistas, sociales y todas las demás. Pontevedra no adquirió esta fama en un mercadillo. Nos la hemos trabajado entre todos y todas, e incluyo a los negacionistas por mucho que les desagrade. Sí, ustedes también son parte de nuestro éxito, por lo que merecen igualmente una efusiva felicitación, pues muy a su pesar también lo han pagado como el resto del pueblo nuestro.

Yo no puedo sacar ahora la calculadora para echar cuentas de la pasta que dejarán estas Series Mundiales de triatlón, que tengo que entrenar a tope, pero si usted quiere, ya me contará, así a ojo.

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