Los pontevedreses acusados del alijo de 627 kilos de cocaína ingresan en la cárcel de A Lama

Se les atribuye el intento de introducción de un alijo por la playa de Matalascañas que lanzaron al mar ante la llegada de la Guardia Civil ▶ Fueron detenidos por la Policía Nacional cuando regresaron a casa en Cambados y en Barro ▶ Les acompañaría un ciudadano serbio que acuchilló al cuarto tripulante
El rescate de los fardos que lanzaron al mar. AUGC
photo_camera El rescate de los fardos que lanzaron al mar. AUGC

El juzgado de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), que entiende de la causa abierta tras el gran operativo antidroga desarrollado este martes en Andalucía, Portugal y Galicia, dictó este jueves el ingreso en prisión incondicional de los dos pontevedreses detenidos por agentes de la Udyco Central desplazados en la Comisaría de Pontevedra: uno de ellos bien conocido, alias Rubio, afincado en Barro. El segundo fue arrestado en Cambados.

Uno y otro comparecieron en los juzgados de Caldas de Reis y Cambados, respectivamente, por videoconferencia, y fueron trasladados al centro penitenciario de A Lama. Se les acusa de un delito contra la Salud Pública, pues la Policía Nacional les sitúa a bordo de la planeadora que intentó introducir en la Península 627 kilos de cocaína hace un par de semanas en la zona de Matalascañas, en la provincial de Huelva, a las órdenes de alias El Bola.

La investigación sostiene que los dos gallegos acompañaban a un gaditano y a un serbio cuando fueron sorprendidos por la patrullera de la Guardia Civil y, en vista de que iban a ser capturados, decidieron lanzar los fardos al mar, droga que fue recuperada por el Instituto Armado. En el marco de la maniobra, el ciudadano balcánico acuchilló al de Cádiz, pero fue él quien acabó en el mar junto a la droga, según explicó el jueves este periódico.

Los gallegos se mantuvieron en el mar durante unos días más hasta que consiguieron regresar a tierra (esquivaron a la Guardia Civil). Sin embargo, la Policía siguió su pista hasta que regresaron a casa (habrían sido contratados para ese trabajo en concreto), y procedió a su detención.

Las pesquisas acreditaron que los cabecillas de la organización, originarios de Sanlúcar de Barrameda, empleaban esta ciudad como base de operaciones en España, debido al perfecto conocimiento que tenían de la zona y la orografía de la misma, así como a la nutrida red de colaboradores con la que contaban en dicho municipio, si bien el presunto jefe, Sergio A., alias El Bola, residía en Lisboa.

La organización disponía de narcolanchas que se encontraban en todo momento en el agua con sus respectivas tripulaciones, así como de una nutrida red de embarcaciones que utilizaba para facilitar a las anteriores todo lo necesario, como víveres o gasolina.

La investigación se inició en mayo del pasado año, cuando los agentes detectaron que la organización trató de recoger un cargamento de 6.000 kilos de cocaína de un narcosubmarino controlado por el mismo notario colombiano que esperaba al Poseidón en Arousa.

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