Los pontevedreses recortan sus viajes para sortear la escalada de precios

El alojamiento y el transporte se han encarecido una media de un 40%, lo que aboca a muchos a reducir el número de noches o a cambiar fechas  Las previsiones económicas lastran las contrataciones y, aunque las agencias han remontado el negocio, la facturación aún no es la precovid
Usuarios del autobús en una de las paradas de Pontevedra. DAVID FREIRE
photo_camera Usuarios del autobús en una de las paradas de Pontevedra. DAVID FREIRE

Las restricciones y el miedo a contagiarse de covid que tantos disgustos dieron al sector turístico se han esfumado casi por completo. Todo o casi todo el mundo quiere viajar e incluso cuesta ponerse la mascarilla, pero el problema es que ahora, cuando ya no hay medidas de contención, la economía no acompaña a estas ganas de rodar y a muchos les toca apretarse el cinturón.

Los precios del alojamiento y el transporte se han disparado a costa del encarecimiento de la energía y la inflación, y de qué manera. Las agencias de viaje de la ciudad son uno de los mejores termómetros para comprobar esa escalada de importes y, según dicen, las habitaciones de hotel que antes se despachaban a 50 euros "ahora rozan los 90" y los traslados en autobús que costaban 700 euros para llegar a Oporto ahora requieren "un desembolso de 300 euros extra" por encima.

De forma simultánea, el viajero sufre las consecuencias de esta misma espiral inflacionista, con menos "cash" disponible y bastante miedo a que las previsiones más agoreras se cumplan y las cosas se tuerzan. Sobre todo a estas alturas del año, cuando los recibos "gordos" de la calefacción todavía están por aterrizar y se avecinan las Navidades, una de las épocas estrella del dispendio.

¿Consecuencias? Muchas, pero resumiendo se puede decir que a pesar de que el espíritu viajero sí se ha recuperado del embiste de la covid, el contexto económico obliga a muchos a recortar las noches de estancia para no salirse del presupuesto o directamente a reducir el número de escapadas. Más aún si uno pretende escaparse en este próximo puente, porque las tarifas se estiran todavía más y siempre a lo alto.

"Presupuesto cerrado"

Mari Carmen Segade, de Viajes Carrefour, afirma que antes la mayoría de los clientes "eran un poco más flexibles con el presupuesto", pero que ahora mismo la mayor parte ofrece más resistencia a salirse de un determinado rango de precios: "Trabajan más con presupuesto cerrado".

Además, asegura que el cliente "espera mucho a última hora" para formalizar la reserva, "por si hay ofertas o si surge algún gasto imprevisto" que pueda obligar a cancelar el viaje o que impida disfrutar del mismo "al cien por cien".

Solicitud de crédito

José Hervés, propietario de la delegación local de Viajes Eroski, afirma que el cliente quiere "gastar lo mismo que el año pasado", pero que tanto hoteles como transportes se han encarecido un mínimo de un 40%, por lo que muchos viajeros se ven abocados a "ir una noche menos, cambiar de días o rebuscar fechas para conseguir algo un poco más económico".

De hecho, asevera que todavía no ha llegado el boom de solicitudes de financiación, pero que su agencia "lo está esperando, porque cuando se viven momentos complicados suele ser así, sobre todo en el caso de viajes de novios".

En Viajes Deza también han empezado a proliferar las demandas de "cosas ajustadas" y, aunque la agencia suele trabajar con paquetes económicos, su directora, Reyes Cuíña, asegura que la encomienda es cada vez más difícil de cumplir porque "los precios están muy altos". "Lo de encontrar un hotel a 50 euros se acabó", responde a preguntas de este medio.

La situación ha provocado un repunte de las solicitudes de pagos fraccionados y, al igual que en otros establecimientos, la opción que escogen muchos clientes para poder salir de viaje "es reduciendo noches", convirtiendo esa escapada prevista para el puente de cuatro días "en una de tres".

Recuperación del sector

La mayoría de las agencias de viaje ven muy probable que las horas bajas se mantengan hasta primavera. No obstante, confían en remontar y en seguir recuperando el negocio perdido con la covid; que sí, ha recuperado el tono, pero no todavía a niveles prepandemia.

"Estamos en el camino de la recuperación, pero se reserva menos cantidad de viajes y, aunque hay un volumen de gente importante, no se llega al nivel de venta de 2019", señala Carmen Segade. "Fue un buen año porque la gente quería viajar sí o sí y hasta hace mes y medio se estaba vendiendo bastante bien, pero se paró todo de golpe. La gente está esperando a ver qué pasa y, aunque se hace mucho presupuesto, no se concreta mucho. Como máximo, el 10%", matiza José Hervés.

La directora de Viajes Deza arroja la misma perspectiva y confirma que, a pesar de que "los viajes han vuelto a la normalidad", el nivel de actividad no es todavía el que se manejaba antes de la irrupción del SARS-CoV-2. "El sector se ha recuperado mucho, pero todavía no se ha vuelto a lo de antes. La gente pregunta mucho, pero se concreta poco, y el abanico de viajes tampoco es como el que había antes de la pandemia. Esperamos hacer una oferta más completa para el año que viene", avanza Reyes Cuíña.

Los destinos top para el puente: mercadillos navideños, Canarias y Disney

Los mercadillos de Navidad de Alemania y Francia, Disney y las islas Canarias. Estos son los destinos que más demandan los pontevedreses para disfrutar este puente doble que enlaza el festivo de la Constitución (martes 6 de diciembre) y el de la Inmaculada (jueves 8).

En Viajes Carrefour se han despachado ya varias escapadas para visitar los emblemáticos mercados de Navidad que se celebran en Europa, aunque hay clientes que piden "sol y destinos donde apriete el calor", por lo que también se han comercializado viajes a las Canarias, Madeira y el Caribe.

En Viajes Erosky el pódium está liderado por las expediciones a ciudades como Munich y Frankfurt (Alemania), y Colmar (Francia), donde se celebran emblemáticos mercadillos navideños, mientras "el segundo destino estrella es Disney", cuyas reservas se han formalizado "hace tiempo". "En vez de ir en mayo con las comuniones, muchas familias han decidido ir en el puente", puntualiza José Hervés.

En ambos casos, la mayoría de las reservas corren a cargo de familias, con entre uno y dos hijos, que invierten en este puente varios miles de euros. Los paquetes de tres noches para visitar los mercadillos navideños parten (aproximadamente) de los 1.500 euros y la expedición prototipo a Disney ronda los 3.000. En el caso de Viajes Deza, más enfocado a público mayor, Portugal es el destino favorito. De hecho, la expedición que partirá en unos días a Lisboa "está completa desde hace un mes".

No queda nada libre para el Imserso
La subida de tarifas en el sector turístico ha tenido su efecto rebote en los viajes financiados por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), agotando la totalidad de las plazas. Según indican desde las agencias de viajes locales, normalmente a estas alturas del año solía haber alguna plaza disponible en destinos que no son de sol y playa, como Cataluña y otros territorios donde el frío se acusa sin paliativos.

En cambio, la diferencia de precios frente a los paquetes no financiados, han provocado que hoy no quede "ni una sola salida libre". "Muy baratos" Las fuentes consultadas indican que los viajes del Imserso siguen conservando las tarifas de hace dos años y eso hace que la gente recurra a ellos. "Por poco más de 200 euros tienen ocho días de vacaciones con pensión completa y viaje incluido. Salen muy baratos y, aunque este tipo de viajes siempre fueron muy demandados en la provincia, este están llenos y mucha gente se quedó sin viaje", indica una trabajadora del sector. El fenómeno acusa, además, que "cada vez hay más jubilados" y que los mayores de hoy "están más acostumbrados a viajar".

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