"El premio Amigos de Pontevedra me llena de responsabilidad y de compromiso"

Tras vivir en Pontevedra durante sus primeros años de vida y estudiar Ingeniería Industrial en la Universidade de Vigo, Alberto Domínguez ingresó en la compañía de Jesús para desarrollar su vida religiosa. Casi dos décadas más tarde, el destino lo devolvió a su ciudad natal para ocuparse de la parroquia de Virxe do Camiño
Alberto Domínguez Munáiz. DP
photo_camera Alberto Domínguez Munáiz. DP

El padre Alberto, originario de Pontevedra, regresó a la ciudad tras 17 años desarrollando su vida religiosa. La parroquia Virxe do Camiño fue el destino que se le encomendó y su trabajo le ha reportado el premio Amigos de Pontevedra. El próximo 11 de agosto recibirá este reconocimiento en la 50 edición de estos premios, que también recibirán otras cinco personalidades y el centro regional de la Uned.

¿Qué destacaría de su etapa en la parroquia Virxe do Camiño?
Cuando llegué era una iglesia con mucho potencial, me recibieron con mucha alegría y cariño. Lo que hemos hecho hasta ahora en esta comunidad ha sido hacer todo lo posible por su bienestar y el resto dejárselo a Dios.

¿Cómo ha acogido el premio Amigos de Pontevedra?
Primeramente me sentí sorprendido y acto seguido muy agradecido. Un reconocimiento de este tipo, que viene de la población de la ciudad, le llena a uno de responsabilidad y de ganas de devolver ese cariño y agradecimiento que han puesto en mí. Por lo tanto, este premio me llena de responsabilidad y de compromiso con la ciudad.

¿Qué considera que aporta, desde su trabajo, a la Boa Vila?
La parroquia de la Virxe do Camiño abarca un territorio muy grande. Nuestra Iglesia no solo celebra sacramentos, sino que también pretendemos tener una perspectiva más amplia enfocada en el cuidado de las personas. En este sentido, tenemos muchas actividades relacionadas con la espiritualidad, enfocadas en el arte de vivir y de quererse. Existen grupos divididos por edades, también mantenemos un equipo de diálogo con la cultura, una sección de profesionales jóvenes y ofrecemos un espacio relacionado con la sanación de las heridas, saborear la vida y fortalecer los vínculos, que es la causa con Dios.

"En la parroquia tenemos muchas actividades enfocadas en la espiritualidad como el arte de vivir y de quererse"

¿Cómo definiría las actividades?
Todo lo relacionado con el trabajo con la gente, requiere tiempo y estar muy presente, esto es lo que llevo en el corazón y lo que intento transmitir estando disponible para las personas. En estos años todas las actividades han ido creciendo numéricamente, la última que llevamos a cabo fue recorrer el Camino de Santiago con 38 jóvenes hace siete días.

¿Cuál es la contribución personal que le ha dejado la ciudad?
Lo primero es que he crecido en ella y ha sido la que me ha enseñado a amar. He disfrutado mucho del deporte, la amistad, la familia, la religión y la tradición, entonces considero que es una ciudad que acoge y te enseña a acoger a otros. En este sentido, el reconocimiento de Amigos de Pontevedra es un premio que sabe hacer la ciudad, sabe enseñarte a hacer amigos y, de hecho, esta es una de las cosas que yo me llevo de ella. La Boa Vila es un espacio que favorece al encuentro de las personas y si este factor lo desarrollas dentro de Dios, te llevará a provocar una espiritualidad incluso.

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