"La prevalencia del párkinson se puede triplicar en las próximas décadas"

La neuróloga Iria Cabo estima que el área sanitaria tiene unos mil pacientes con la enfermedad ▶ El diagnóstico más precoz fue a los 19 años, aunque la mayoría se detectan a partir de los 60
Iria Cabo en el Hospital Provincial. GONZALO GARCÍA
photo_camera Iria Cabo en el Hospital Provincial. GONZALO GARCÍA

Cerca de un millar de pacientes del Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés padecen la enfermedad de Parkinson, el trastorno neurodegenerativo más frecuente después del Alzhéimer. 

La cifra la arroja la doctora Iria Cabo López (Monforte, 1979), coordinadora desde hace cuatro años de la Consulta Monográfica de Párkinson y otros Trastornos del Movimiento del CHUP, la primera de toda España en ser acreditada por la Sociedad Española de Neurología (SEN). 

La especialista matiza que en estos momentos es difícil conocer "con exactitud" cuántos pacientes puede haber en el área sanitaria con párkinson, sobre todo por la inexistencia de un registro único que englobe a todos los pacientes diagnosticados, tanto aquellos que se localizan en la red pública como los que se identifican en la privada o los que llegan de otras áreas sanitarias.

No obstante, indica que las estimaciones apuntan a que "en nuestra área sanitaria habría unos 1.000 pacientes afectados por la enfermedad", cuyo Día Mundial se conmemora este jueves.

Aproximadamente, cada año se diagnostican 20 casos nuevos de párkinson por cada 100.000 habitantes, lo que en el caso de Pontevedra y O Salnés se traduce traducir en "más de 50 pacientes nuevos al año".

Eso sí, tal y como sucede con muchas otras patologías, el diagnóstico no es instantáneo, sino que habitualmente llega con un retraso "de entre uno y tres años" desde que dan la cara los primeros síntomas. De hecho, la doctora Cabo subraya que probablemente la mitad de los casos que hayan debutado este año "aún están sin diagnosticar", lo que en el área sanitaria puede significar la existencia de "unos 30 pacientes que aún desconocen su diagnóstico".

La neuróloga, licenciada en Medicina en Santiago de Compostela y doctora ‘cum laude’ por la Universidad Autónoma de Madrid, advierte de que "la prevalencia" de la enfermedad se ha duplicado en los últimos 25 años y de que las previsiones no es que sean muy halagüeñas, ya que está previsto que "incluso se pueda triplicar en las próximas décadas". ¿Por qué? Por el mismo motivo que catapulta otras enfermedades: el envejecimiento de la población, ya que "la edad es el principal factor de riesgo para desarrollar la enfermedad"

Los síntomas

Habitualmente, el párkinson aflora pasados los 60 años, aunque hay casos esporádicos que desarrollan la patología a edades más tempranas. "En nuestra área sanitaria nuestro paciente diagnosticado más joven fue a la edad de 19 años. En la literatura hay casos registrados más precoces, aunque por suerte no es lo habitual", puntualiza la neuróloga. 

Para identificar la enfermedad, los especialistas evalúan la historia clínica y realizan una exploración neurológica minuciosa donde buscan "los síntomas motores cardinales de la enfermedad que establecen el diagnóstico". 

El temblor, la rigidez, la lentitud o la dificultad para caminar son algunas de las manifestaciones más características y visibles de la enfermedad. No obstante, la doctora subraya que cerca del 90% de los pacientes presentan síntomas no motores "que pueden llegar a ser tanto o más molestos".

Algunos de los más comunes son ansiedad, depresión, trastornos del sueño, alteraciones urinarias, dolor, estreñimiento o incluso pérdida de olfato. Y a veces éstos aparecen "hasta décadas antes de que vea afectada la movilidad", de ahí que la neuróloga abogue por "prestarles también la atención que requieren, ya que afectan notablemente a la calidad de vida".

A día de hoy: la enfermedad con buen control no acorta la esperanza de vida

Aunque el diagnóstico no tiene una digestión fácil para ninguno de los casos, la neuróloga Iria Cabo subraya que "a día de hoy la enfermedad de Parkinson con buen control no acorta la esperanza de vida".

La especialista señala que hay factores que pueden provocar un peor pronóstico y un empeoramiento de la calidad de vida, como la disfagia (dificultad para tragar), la demencia o las caídas de repetición. Sin embargo, destaca también que hay estrategias para encarar y frenar la enfermedad.

Entre ellas, considera fundamental que exista un "seguimiento estrecho" por parte del neurólogo de todos los síntomas y que el paciente adopte "un papel activo" en el tratamiento de su enfermedad; tomando conciencia, entre otras cosas, "de los beneficios de realizar actividad física diaria".

Además, Cabo destaca la labor de las asociaciones de enfermos de párkinson (como Apropark), tanto a la hora de acercar al paciente diversos especialistas (fisioterapeutas, logopedas, psicólogos, trabajadores sociales...) como a la hora de guiar las terapias no farmacológicas "que son tan importantes para mantener una buena calidad de vida".

A nivel del abordaje terapéutico, la especialista añade que "en el último año han salido nuevos tratamientos". Por ejemplo, una terapia inhalada para los momentos en los que se sufre un empeoramiento brusco de los síntomas y nuevas bombas de infusión para las fases más avanzadas.

Además, la consulta del CHUP dispone de un novedoso Holter de Parkinson, que permite detectar y describir con mayor exactitud las primeras complicaciones motoras de la enfermedad.

Ventajas de la consulta: más citas y contacto directo

El hecho de que el CHUP disponga de una consulta monográfica sobre párkinson y otros trastornos motores supone, a juicio de su coordinadora, "múltiples ventajas" para los pacientes. Entre ellas, destaca la disposición de "más tiempo de consulta" y revisiones "más frecuentes" que en una consulta general.

Además, destaca que los enfermos tienen a su disposición un teléfono de contacto, en el que la auxiliar de Neurología María Josefa González resuelve las dudas y canaliza las peticiones. 

De forma paralela, la neuróloga incide en que en estos momentos los médicos de Primaria pueden  remitir a los pacientes directamente a la unidad, lo que agiliza el proceso diagnóstico y el inicio del tratamiento.

Además, subraya que la unidad también realiza labores de investigación participando en varios estudios científicos y que actualmente el CHUP ofrece a sus pacientes todos los tratamientos no quirúrgicos para abordar el párkinson. Entre ellos, "los más novedosos, de modo que no es preciso que el paciente se desplace a otros centros, como ocurría no hace tantos años".

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