Esta es mi calle | Rúa Perfecto Feijoo, la principal vía de acceso a la Praza de Barcelos

En Perfecto Feijoo solo sobreviven tres negocios: la tapicería Garrido, la peluquería D'Kbza y el negocio Comercial Avenida ► Los comerciantes reclaman más zonas de aparcamiento y más iluminación en Navidad

Situada entre las calles Santa Clara y San Antoniño, se encuentra en la ciudad del Lérez la rúa Perfecto Feijoo. La corporación municipal aprobó el 11 de mayo de 1902 la apertura de esta vía, propuesta que se repite el 19 de junio de 1928. Tal y como recuerda Ramón Rozas en su libro Rúas de Pontevedra, el objetivo de esta decisión era "facilitar o acceso á antiga feira de gando que tiña lugar na actual praza de Barcelos. Dende o ano 1950 leva o nome do popular boticario pontevedrés, lembrando así a figura dun dos persoeiros máis curiosos da historia da cidade".

La vía, que permite la salida del centro de ciudad cara el barrio de Monteporreiro, se puede diferenciar en dos partes, tal y como apunta también Rozas. "Se nos achegamos á rúa no seu sentido descendente podemos diferenciar, a súa esquerda, un gran grupo daquelas coñecidas como vivendas sindicais que non mudaron en case nada o aspecto da rúa; e o lado dereito, onde si que se amosa moi diferente a como se atopaba hai unhas décadas".

"Quizais sexa a Tapicería Garrido o seu negocio máis antigo, que aínda se mantén en pé. Os seus recheos de espuma e os sons das grampadoras son a estampa visual e sonora desta parte da rúa", añade Rozas en esta obra, que se publicó en el año 2009.

Justamente este negocio, la Tapicería Garrido, sigue siendo en la actualidad el establecimiento más veterano de la zona, ya que lleva abierto desde 1960. En aquel momento, apunta Juan Carlos Lavía Barreiro, "solo estábamos nosotros y un taller de chocolate, que después cerró".

Comerciantes de la rúa Padre Feijóo. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Comerciantes de la rúa Perfecto Feijóo. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Desde su apertura, asegura, "estamos mucho mejor aunque también tiene cosas negativas". Entre ellas, apunta "que no nos dejen aparcar, por lo menos a los comerciantes. Solo tenemos quince minutos y nosotros, al tener un taller, necesitamos más tiempo. En un mes llevamos ya seis multas".

"Creo que a los que tenemos aquí un comercio nos deberían dar un poco más de margen", reclama.

Los negocios más recientes

En frente de este negocio se encuentra Comercial Avenida, que abrió sus puertas en el año 2011. "Es una calle con muchísimo tránsito, tanto de peatones como de coches, pero sobre todo de vehículos porque muchos entran por aquí a la ciudad", señala el dueño, Maximino Remiseiro.

Este empresario reconoce también que desde que él llegó al entorno, "la zona desmejoró mucho". "Hubo bastantes negocios que cerraron y eso provoca que también pase menos gente por aquí", afirma Remiseiro, que añade que "es una calle más de paso que comercial".

El último local que sobrevive en la zona es la peluquería D'Kbza, cuyas propietarias son María José Casalderrey y Eva Estévez Martínez.

"En octubre hará 17 años desde que estamos aquí", explica una de las dueñas, que apunta también que "desde que construyeron los pisos en los antiguos terrenos de Tafisa, ahora es una vía todavía más abierta y con mucha más fluidez de gente".

Aunque desgraciadamente, añade, "cerraron muchos negocios". "Nosotras nos mantenemos gracias a la clientela", agradece la empresaria.

Como aspecto más negativo de la vía, la dueña de esta peluquería destaca la falta de iluminación en Navidad. "Nunca nos ponen ni una sola luz. Esta es la calle principal que da a parar a Barcelos y nunca nos hacen caso", lamenta.

Perfecto Feijóo, en la década de 1990. ADP
Perfecto Feijóo, en la década de 1990. ADP

Los comercios que ya no están

En la calle Perfecto Feijoo tan solo sobreviven en la actualidad tres negocios, pero antiguamente aquí había bastantes más comercios. Solo dando un paseo por la vía se puede ver todavía el escaparate de la tienda Aramar, dedicada a los artículos de regalo. También de la Herboristería Raíces, que permanecía en esta zona hasta hace poco. Juan Carlos Lavía, de la Tapicería Garrido, también recuerda otros establecimientos. "Aquí llegó a haber un karaoke, justo en frente de nosotros, pero finalmente lo cerraron", explica. Los que todavía sobreviven confían en que este entorno pueda volver a tener el espíritu comercial que tenía en esos años pasados.

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