Cesáreo Pardal: "El problema de la falta de personal en la hostelería será mucho peor este verano"

Es una de las voces más autorizadas para trazar una perfecta radiografía del turismo en la comunidad. Aplaude la promoción que está recibiendo, pero alerta de un grave déficit en las comunicaciones, lo que impide a Galicia explotar aún más su emergente protagonismo entre los destinos preferentes. Pese a todo, las perspectivas son altamente positivas
Cesáreo González Pardal (Padrón, 1969). EP
photo_camera Cesáreo González Pardal (Padrón, 1969). EP

CARA Y CRUZ en la foto fija que Cesáreo Pardal realiza del turismo en Galicia. La parte negativa la ponen las deficientes infraestructuras, la falta de personal y las "propuestas peregrinas" de algunos políticos. Pese a estos lastres, se dibuja un verano altamente halagüeño, que elevará aún más la bonanza económica del pasado año. Cesáreo Pardal (Padrón, 1969), que lleva cinco años al frente del Clúster de Turismo de Galicia, basa su pronóstico en las excelentes sensaciones recibidas en la pasada feria Fitur de Madrid.

Si fuese un médico, ¿cuál sería su diagnóstico del turismo gallego?
Para mí es muy óptimo. Hemos avanzado mucho en los últimos 11 años, con una renovada planta hotelera, muchos profesionales y un sector preparado para competir con cualquier otro territorio. Tenemos que creernos lo que tenemos en Galicia, que es mucho, porque tenemos la mejor relación calidad-precio de España. Estamos preparados para afrontar los próximos seis años para llegar a 2030 con un buen posicionamiento nacional e internacional. Y esto, desde luego, es mucho fruto de la colaboración público-privada, que desde el Clúster hemos empezado en el año 2013 con las administraciones y más concretamente con la Xunta de Galicia.

Hoy en día el turista no puede perder dos días de sus vacaciones enlazando vuelos. Por eso funciona tan bien Oporto"

¿Cuáles son los puntos débiles que se deberían mejorar?
Bueno, pues tenemos que seguir trabajando en la desestacionalización, con más turistas y con más promoción, pese a que la que se está haciendo está muy bien. Pero sobre todo con más vuelos, porque ahora mismo solo hay 16 vuelos internacionales en Galicia. Menos mal que tenemos Portugal y que en el aeropuerto de Oporto hay más de 120 conexiones internacionales a lo largo de la semana. También preocupa muchísimo el tema de la mano de obra, porque el sector turístico representa más del 25% del PIB gallego.

Al hilo de los aeropuertos. No falta quien opina que tres en Galicia son demasiados y que se deberían fusionar en uno solo, que fuese más operativo. ¿Lo comparte?
Dado que ya están hechos y no podemos mirar atrás, siempre he mantenido que lo idóneo es que los tres aeropuertos se entendiesen. Pero es una utopía, porque cada uno mira sus números. Es imposible, y lo digo así de rotundo, una coordinación aeroportuaria, puesto que en estos diez últimos años no ha existido. Gracias a Dios que tenemos buenas conexiones. con Madrid para enlazar con vuelos internacionales, pero hoy el turista quiere vuelos rápidos y no puede perder dos días de sus vacaciones esperando a enlanzar aviones en un aeropuerto. Por eso funciona tan bien el de Oporto, por sus conexiones internacionales.

¿Qué opinión le merecen las conexiones por carretera?
El mal estado de las autovías es muy preocupante. Hace dos años de la caída de los puentes de la AP52 y todavía no sabemos fecha de cuándo estará restablecida. En cuanto al asfalto, hay firmes en países bananeros que están mucho mejor que los de Galicia.

¿Y en cuanto al ferrocarril?
Lo de la no llegada del AVE me parece una tomadura de pelo muy grande que nos digan que ahora la culpa es de la empresa. A nosotros nos perjudica seriamente, puesto que no podemos hacer planes a la hora de programar los paquetes turísticos, porque no sabemos si esas conexiones mejorarán o no.

Desde la pandemia, cada vez se viaja más y menos tiempo. La media está en 3-4 viajes al año de 3-4 días de duración"

Sin embargo, a pesar de todas estas complicaciones, el turista sigue viniendo. Cada vez más...
Desde luego. El INE refleja más de 7 millones, pero habría que incrementarle un 30% más de esos otros que no están refl ejados en ninguna estadística. Pero no cabe duda de que si mejorasen las infraestructuras, se mejorarían las estancias fuera de las épocas estivales, puesto que los modos de viajar han cambiado después de la pandemia. Cada vez se viaja más y menos tiempo. Hoy en día la media está en tres o cuatro viajes al año de tres o cuatro días cada uno. Al turista le da un poco igual el destino, la cuestión es viajar y tener experiencias turísticas. Es habitual que entren clientes por la puerta de una agencia preguntando por los vuelos de ese fi n de semana. Y son las conexiones las que condicionan el trayecto. Por eso son tan importantes. Pero aquí, en Galicia, tenemos que irnos a Madrid.

Las webs especializadas continúan situando a las Rías Baixas como uno de los destinos más buscados. ¿A qué lo atribuye?
El turista es muy listo y se ha dado cuenta de que Galicia reúne una serie de condiciones que para ellos eran insospechables. En primer lugar, ser un destino barato, porque estamos entre las cinco comunidades con los precios más bajos de España. El turista elige Galicia por su paisaje, su gastronomía y la enología. También por la cultura, la idiosincrasia de los gallegos y por la relación calidad-precio. Somos un destino muy atractivo, emergente, y el cambio climático está favoreciendo al norte.

¿Descarta, entonces, que pueda ser una moda pasajera?
Indudablemente. Y esto se ve en las ferias. En Fitur ha sido un desborde de empresarios y de profesionales que venían a hacer negocio, interesándose por Galicia de una manera que yo nunca había visto en mis 26 años de feria. El Clúster, que lleva la parte de emprendimiento y de negocio del stand de Turismo de Galicia, hemos realizado más de 400 reuniones y por allí pasaron más de 1.600 profesionales del sector preguntando por nuestra comunidad para hacer grupos turísticos y para vacaciones. Por lo tanto, es algo muy positivo para nosotros.

Hay firmes de carreteras en países bananeros que están mucho mejor que los de las autovías de Galicia"

En relación con el auge, la profesionalización debería ir de forma pareja, pero el sector atraviesa una carencia de mano de obra, sobre todo en hostelería. ¿Siguen pintando bastos para este verano?
Este año se acrecenta todavía más el problema. Cada vez tenemos menos personal para nuestros establecimientos. Sobre todo, de camareros y de camareras de piso, que son dos de los principales empleos que necesita el sector. Esto cada vez va a más. En el sector turístico necesitamos del orden de 5.000 personas en toda Galicia para empezar la temporada. Pero, por desgracia, muchos establecimientos tienen que adaptarse a la mano de obra que tienen contratada y cerrar algún día de la semana en temporada estival porque no encuentran personal para sustituciones. Por tanto, la merma es muy importante y afecta a la rentabilidad de los negocios.

Otro debate de actualidad está en la regulación de los pisos turísticos. ¿Qué opina el Clúster?
Lo vemos con preocupación. En estos momentos hay más de 22.000 viviendas de uso turístico en Galicia, con Sanxenxo al frente, con 3.048. Antes de las elecciones, se estaba trabajando en redactar un nuevo Real Decreto para adaptarlo a las circunstancias reales, porque el vigente es de 2017 y ya no cumple la función para la que se había hecho en un principio. Hoy en día hay grupos inversiones y propietarios con hasta 50 establecimientos, con lo cual esto se ha convertido en un negocio. Y los negocios tienen que tributar como tales y tener licencia de actividad como empresas que son. Yo creo que es conveniente y el sector cree que es necesario volver a sentarse en una mesa para, entre todos (y aquí hablo de administración, empresarios, asociaciones, sindicatos, consumidores y universidades), para intentar buscar un consenso y la elaboración de un nuevo Real Decreto que permita regular de la forma que se tiene que regular en la situación actual que tenemos.

¿Proponen, entonces, limitar?
No. El Real Decreto nació porque los pisos turísticos siempre han existido. En Sanxenxo, por ejemplo, siempre han existido este tipo de viviendas y en Santiago siempre ha habido viviendas de estudiantes. Lo que se trató entonces era de regularizar esa situación. Pero aquí hay una laguna jurídica, en la cual vemos cómo empresarios tienen un número ilimitado de viviendas, adaptados a la normativa que está hoy en día en vigor, y desde luego este tipo de viviendas proliferan cada vez más. No dónde va a estar el límite.

¿Entiende el Clúster que hay una competencia desleal?
No digo que sea desleal, porque están regulados. Pero hay que adaptar la normativa a la situación legal. Es decir, una casa de turismo rural tiene un número máximo de huéspedes. Pues habrá que poner un número en función de los metos cuadrados. Una casa de turismo rural tiene que tener una licencia municipal, que es una actividad, porque está desarrollando una actividad, está cobrando a los clientes por una actividad y está pagando unos impuestos en esa determinado concello. Habrá que tener una serie de medidas a mayores, como las que tiene una casa de turismo rural. Entonces, es jugar en las mismas condiciones. Pongo un ejemplo: tu casa de turismo rural y mi vivienda de uso. La tuya tiene piscina y restaurante. La mía también. La tuya tiene que pasar una serie de inspecciones por el restaurante y por la piscina. La mía no. La tuya tuvo que presentar un proyecto ténico en el ayuntamiento. La mía no tuvo que presentar nada.

¿En qué se deberían implicar más las administraciones?
La promoción que estamos teniendo es muy buena, como la colaboración público-privada con la Xunta y con alguna diputación más que otra. Pero las administraciones tienen que entender, sean del color que sean, que el turismo es transversal, que afecta a muchísimos sectores y esto es la pescadilla que se muerde la cola: para desestacionalizar, tengo que tener gente en mi establecimiento; para que venga gente, tiene que haber comunicaciones; y una vez que venga a esa gente y tenga esas comunicaciones, tengo que darle servicios, porque de poco vale que venga a un congreso a una ciudad, si después no hay táxis para llevar a las personas a sus establecimientos. Y de poco vale que vengan a una ciudad miles de personasa un congreso si después no hay restaurantes para darles de comer o cenar en proporción.

En la temporada estival hacen falta 5.000 personas. Pero no hay personal y muchos negocios tienen que cerrar"

Ya que cita usted el ejemplo, ¿qué opina de la propuesta de adelantar el cierre de la restauración?
Me parece no conocer al sector. Aquí lo necesario es tener cordura, hablar con el sector -que lleva años trabajando- e intentar buscar soluciones. Algo que, bajo mi punto de vista, no se está haciendo. España es un país que recibe 85 millones de turistas al año y tiene una idiosincrasia diferente a otros países de Europa. Nos gusta vivir de una forma que no tienen otros países, que se regulan por unos horarios distintos. Desde luego, esa gente viene a España a disfrutar y a pasarlo bien. Indudablemente, cerrar antes no es la solución y así lo ha dicho el sector. Pero sí pide una mayor inversión en las comunicaciones. Galicia es la gran obligada del Gobierno de España. Nos maltratan continuamente. Para mí, vuelvo a decir, es una tomadura de pelo lo de la no llegada del AVE a las distintas estaciones de servicio de AVE, y me parece una falta de respeto y una burla hacia los gallegos que venga alguien anunciando un tren en marzo y que cuando no se cumpla le eche la culpa a la empresa. Porque mañana la culpa será de otro. Y mientras, se seguirán incumpliendo los plazos, que tanto nos afecta negativamente.

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