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"Los programas de investigación que salen son una gota en el océano"

Belén Rubio. DP
Belén Rubio. DP
La catedrática de la UVigo Belén Rubio destaca el "gran potencial investigador" de la institución académica, pero advierte: “Hemos perdido masa crítica”

La universidade de Vigo aumentó en un 4,65% su presupuesto para fomento de la investigación en 2020. Belén Rubio destaca el potencial de una institución con cerca de 1.700 investigadores, 185 grupos, tres centros singulares y dos agrupaciones estratégicas.

El presidente de la Real Academia Galega de Ciencia hizo un llamamiento, durante la apertura del año académico, a un "pacto de país" por la ciencia, advirtiendo de que nos estamos quedando atrás.
Es cierto, hace falta un pacto por la ciencia. En el acto nos mostraron una comparativa de datos de publicaciones y captación de fondos del Sistema Universitario de Galicia (SUG) y las universidades de Portugal y la conclusión es que nos hemos quedado muy atrás. Entre 2005 y 2010 estábamos muy parecidos. En los últimos diez años ellos despegaron y nosotros nos quedamos estancados. Hay algo que no estamos haciendo bien.

¿De dónde viene ese estancamiento?
Por una parte, tuvimos una crisis durante la cual en las universidades prácticamente no se contrató a nadie. Y, por otra parte, la mayoría de los investigadores que se formaron en programas promovidos por la Xunta, como Ángeles Alvariño, Parga Pondal... no tuvieron continuidad. En realidad, muchos buenos investigadores se fueron porque aquí no encontraban hueco. Ahora el Ministerio de Educación ha sacado un nuevo programa, el Beatriz Galindo. Muchos de esos programas no tienen una continuidad y eso es uno de los problemas, porque aunque cuando tenemos una convocatoria de este tipo la publicamos en la plataforma de la investigación a nivel europeo, la gente ve que solo son cuatro años y que no tiene estabilidad. En este país no se ha hecho una apuesta fuerte por la investigación. Invertimos poco más del 1% del PIB. Todos los programas que salen, aunque se anuncien a bombo y platillo, al final son una gota en el océano. No acaban de curar esa herida que tenemos de pérdida de masa crítica de investigadores.

"Ser investigador exige un esfuerzo muy grande. Hay que tener una vocación muy fuerte para que compense"

Esa pérdida de masa crítica también condiciona el relevo generacional, ¿no? Algunos investigadores advierten de que los grupos de investigación corren ya riesgo de desaparecer y que de cara al futuro gran parte del personal investigador se va a jubilar. ¿Les preocupa?

Ese es otro problema. Y habría que preverlo mucho antes. La Universidade de Vigo en realidad es una universidad de aluvión, porque se creó en el año 90 y en esos primeros años se consolidaron muchas plazas. Vino mucha gente que en ese momento dio mucho impulso a la universidad. Éramos jóvenes que teníamos que sacar nuestras plazas, que investigábamos mucho. Todos esos ahora tenemos más de 50 años, y esa gente ha perdido parte de ese impulso. Necesitamos renovar con gente joven. En la carrera investigadora empiezas haciendo laboratorio, a medida que has evolucionado científicamente pasas más a dirigir trabajos. Lo normal sería tener un estatus, poder contar con contratados postdoctorales, titulares y catedráticos que van supervisando. Nosotros hemos perdido masa por debajo y eso deriva en que se pierde esa cadena y el impulso en investigación. En los próximos diez años nos vamos a jubilar un gran porcentaje del personal docente investigador actual. No tenemos el relevo generacional, porque la gente también requiere un tiempo para pasar de la etapa postdoc, en la que está construyendo su currículum, a una etapa en la que ya dirige grupos. Nos falta una pata.

¿Cuál es la solución para recuperar ese potencial investigador? ¿Más inversión?

A veces no es tanto la inversión. A lo mejor hay que hacer una inversión inicial. Por ejemplo, el ICREA catalán (programa que nació en respuesta a la necesidad de nuevas fórmulas de contratación que permitieran competir en igualdad de condiciones con otros sistemas de investigación) es una buena fórmula. Si traes investigadores buenos, ellos a su vez van a conseguir fondos. Actualmente, hay investigadores en las universidades que están produciendo poco. Si traes gente joven con mucho impulso, lo van a revertir. Es una inversión inicial pero tienes un retorno. Ese sería un sistema. Se trata de hacer una apuesta fuerte en la que pongas en marcha un programa con garantía y le puedas decir al investigador que si cumple se sigue quedando. Mucha gente que estuvo en programas como el Ángeles Alvariño están en el extranjero o abandonaron la investigación por esa falta de continuidad. Ser investigador exige un esfuerzo muy grande, hay sueldos precarios. Hay que tener una vocación muy fuerte para que compense. Por otra parte, nosotros evaluamos la producción científica. Podemos analizar qué porcentaje no produce nada. Habría que ver cómo se le mete mano a investigadores que en todo el año no sacan ni una publicación.

En las listas que analizan las universidades de todo el mundo (Shanghai, ARWU) ha perdido posiciones en los últimos años, aunque se encuentra entre las 600 y las 700 mejores.

Estamos bastante bien, hemos crecido. Y nos mantenemos. Esta Universidad siempre apostó por la investigación. El ejemplo es que seguimos dando cierta continuidad a los programas de la Xunta, sacando programas de retención de talento. Desde que estamos nosotros hemos sacado tres convocatorias, una primera que fue para doctoras, que es la convocatoria Hipatia, una segunda en 2018 que fueron 10 plazas y una tercera de 18 plazas. Incluso con el equipo anterior de Salustiano Mato la UVigo tenía planes de promoción, aunque se interrumpieron un poco en los años de la crisis, hubo cuatro o cinco años muy duros para la investigación.

Uno de los objetivos de la Universidad y de las administraciones es empujar a más mujeres a las carreras tecnológicas y la actividad investigadora. ¿Cuál es la situación de la UVigo en este sentido?

Sigue siendo menor el número de mujeres que se incorporan a las carreras tecnológicas. En ciencia están más fifty fifty. Hay unos gráficos muy claros, en tijera, donde puedes ver que se gradúan más mujeres que hombres en algunas carreras, al llegar al doctorado más o menos están a la par, y luego ya al llegar a puestos de titulares o catedráticos ellas caen y ellos suben. Ocurre no solo en las universidades, también en el Centro Superior de Investigaciones Científicas. Es un reflejo general.

En los próximos diez años nos vamos a jubilar un gran porcentaje de personal docente investigador de la UVigo

Cinco científicos ingresaron en la RAGC durante la apertura del curso académico, pero de ellos solo había una mujer.

Eso suele ser una regla general. Con la maternidad pierdes comba en la actividad investigadora. Nosotros hemos sacado una medida pionera en la universidad española, que es considerar más la producción científica para minimizar la pérdida que ha tenido en el primer año de la maternidad y del crecimiento del hijo. Esa fue una medida que sacamos hace unos meses, salió del área de Igualdad, la tenía muy clara nuestro rector, para corregir los desequilibrios que se producen.

¿Cuáles subrayaría como el mascarón de proa de la investigación de la UVigo?

La UVigo tiene tres centros de investigación singulares y uno en camino que recogen nuestro gran potencial investigador. Por una parte, Atlanttic es el centro de Tecnologías de la Información y Comunicación. Ahí tenemos grupos de investigación que trabajan en algo que ha crecido exponencialmente en los últimos veinte años: todo lo que son tecnologías multimedia, tecnologías espaciales, internet, los big data... Es uno de nuestros centros de investigación clave y es relevante porque a nivel europeo una de las prioridades es la agenda digital. En ese sentido estamos muy bien posicionados.Tenemos el proyecto Campus Mar, que ha puesto a la UVigo en el mapa y nos ha situado en una posición líder en el ámbito de la investigación marina. Ahí tenemos desde aspectos de biodiversidad, calidad ambiental y contaminación marina, explotación en recursos marinos, energía marina, cambio climático, gestión de la costa... Contamos con el Centro de Investigaciones Biomédicas, con unas líneas claras: Cáncer, inmunología, neurociencia, biosalud y obesidad, en el que tenemos grupos muy potentes trabajando. En la parte transversal todo el tema de la nanotecnología. Y falta que la Xunta certifique como centro singular el Cintecx, que es el centro de investigación en tecnología, energía y procesos industriales. Este centro va a ser un actor básico para lo que llaman la cuarta revolución industrial. Son más de 200 investigadores que tienen proyectos de lo más puntero.

"La Oficina de Proyectos internacionales impulsará el Campus Crea"
Los presupuestos de la UVigo para 2020 recogen el compromiso de potenciar la actividad investigadora en el Campus Crea.
El Campus Crea tiene un gran potencial, el ámbito de la creatividad, Belas Artes, de la Publicidad, la Comunicación... Es cierto que no hay tantos proyectos, pero sí que han empezado a despuntar. Han empezado ya con algunos proyectos europeos, sobre todo en el ámbito de Diseño y moda. Pontevedra va a mejorar mucho a raíz de tener la oficina de proyectos internaciones. Hoy en día no tienes ninguna empresa que no requiera una comunicación, toda la parte de publicidad, de comunicación audiovisual requiere mucho de- sarrollo y tiene una demanda enorme. En cualquier proyecto de investigación requerimos de los profesionales de la comunicación para transmitir y divulgar bien lo que se está haciendo. Pretendemos combinar el ámbito científico, tecnológico, jurídico y social en un mismo proyecto para enriquecer cada proyecto. Y después hay proyectos nacionales y europeos importantes a título individual que se están haciendo desde Pontevedra.

"Los programas de investigación que salen son una gota en el océano"
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