La provincia comienza octubre con riesgo alto de incendios forestales

La situación meteorológica, el estado de la biomasa vegetal, el estado de las infraestructuras preventivas de las masas arbóreas y el estado del suelo determinan el riesgo de incendio

Trabajadores en labores de prevención contra los incendios forestales. AEP
photo_camera Trabajadores en labores de prevención contra los incendios forestales. AEP

 Hace diez días que las Fuerzas Armadas dieron por concluida la Operación Centinela Gallego tras dos meses patrullando 450.000 kilómetros de monte en la comunidad. El balance del Ministerio de Defensa es positivo, pues la extensión afectada por el fuego en las áreas forestales del operativo se ha reducido de las 1.026 hectáreas quemadas en 2017 a las 124 de este año, lo que supone un 88% menos.

Pero el riesgo no ha terminado. Tras la oleada de fuegos del pasado otoño, la Consellería de Medio Rural de la Xunta decidió ampliar hasta octubre, y por primera vez, la temporada de alto riesgo de incendios. Con 7.000 efectivos para luchar contra el fuego, el Gobierno autonómico anunció además, a finales de agosto, la puesta en funcionamiento de 88 cámaras en 44 puntos estratégicos para monitorizar el 54% del territorio.

Que el verano haya empezado más tarde de lo habitual y que las altas temperaturas y la falta de lluvia continúen durante los primeros días del otoño ha retrasado los incendios y octubre empieza mañana con riesgo alto y con el recuerdo de la catástrofe incendiaria de 2017, de la que se cumplirá un año en tan solo dos semanas, grabada en la retina de muchos gallegos.

Y es que el índice de riesgo diario de incendio forestal (IRDI)  aún situaba el pasado fin de semana la mayor parte de la provincia de Pontevedra en riesgo alto, es decir, a niveles del 57-68%, llegando incluso en las zonas limítrofes con Portugal, Ourense y A Coruña a niveles muy altos (69-80%). De hecho, tan solo algunas zonas de A Couña, Lugo y Ourense se encuentran por debajo del 50%.

¿Por qué hay tanto riesgo de incendio a estas alturas del año? Para establecer este índice se tienen en cuenta varios factores: la situación meteorológica, el estado de la biomasa vegetal, el estado de las infraestructuras preventivas de las masas arbóreas y el estado del suelo. En cuanto al clima, hay tres factores que elevan las posibilidades de un incendio e influyen en la rápida propagación de los mismos, que son la humedad, la temperatura y la velocidad del viento. Es la conocida como ‘Regla del 30’: temperaturas por encima de los 30 grados, humedad menor del 30% y velocidad del viento superior a 30 kilómetros por hora. Además, si han pasado más de 30 días sin llover hay que elevar especialmente el nivel de alerta. 

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