¿Qué colegios públicos tendrán que baremar este año en cuarto de Infantil?

Solo en los CEIP A Xunqueira 1 y Praza de Barcelos la demanda superó a la oferta y lo hizo por poco, gracias a la reducción de ratio a 20 escolares por aula. De los concertados solo tendrá que dejar alumnos fuera el Sagrado Corazón de Jesús
Alumnado del Ceip Praza de Barcelos celebrando el magosto el pasado año. GONZALO GARCÍA
photo_camera Alumnado del Ceip Praza de Barcelos celebrando el magosto el pasado año. GONZALO GARCÍA

Los colegios públicos Praza de Barcelos y A Xunqueira I, así como el concertado Sagrado Corazón de Jesús tendrán que baremar, al recibir más solicitudes que plazas para 4º de Educación Infantil para el curso 2024-2025, es decir, de la promoción que empieza su escolarización en el cole de mayores. La clave es que, en los tres casos, si la demanda es mayor que la oferta es gracias a la reducción de la ratio en este nivel, que pasa de 25 a 20 alumnos por aula, una cifra que progresivamente se irá instaurando en todos los niveles de Infantil y Primaria.

A falta de conocer los datos del CPR Calasancio y del CPR Sagrado Corazón Placeres -que no fueron facilitados-, tras cerrarse el pasado miércoles el plazo de admisión, los demás colegios privados sostenidos con fondos públicos (concertados) podrán acoger a todos los solicitantes y mantendrán las unidades habituales en ese curso (una en el San José y dos en Doroteas, que recuperó alumnado respecto al año anterior, subrayó su director).
En el Sagrado Corazón de Jesús, con 65 solicitudes, se muestran "muy agradecidos a todas las familias que han confiado en nosotros", destaca su directora, Marta Sineiro.

Las cifras
Las cifras

En cuanto a los centros públicos, destaca el descenso, no excesivamente acusado, de la Escola Infantil Crespo Rivas, una de las que tradicionalmente recibe más solicitudes que plazas y que este año ofertaba 60. Recibió 51 solicitudes, por lo que ya saben que no baremarán, pendientes hasta el momento por si entraba alguna solicitud in extremis a través de la sede electrónica. El año pasado habían superado las 80 peticiones.

Los casos del Vilaverde-Mourente y el Vidal Portela

También destaca el descenso experimentado por el CEIP Vilaverde-Mourente, un clásico de llenar aulas y dejar niños fuera, que esta ocasión apenas recibió 27 solicitudes para sus 40 plazas. "Imaxino que inflúe a baixa natalidade", explican desde el equipo directivo. La parte positiva es que mantendrán dos aulas "cunha ratio moi xeitosa, de 13 e 14 alumnos". Donde no ven la parte positiva es en otro colegio que también sufrió un bajón, el céntrico CEIP Manuel Vidal Portela, con apenas 15 solicitudes para 40 plazas. Después de perder una unidad hace dos cursos, su director, Arsenio Núñez, da por hecho que la situación volverá a repetirse.

Al otro lado del río, en el CEIP A Xunqueira 1 todavía no acaban de creerse que, después de varios años de capa caída, esta vez tengan que baremar, al recibir 22 solicitudes para 20 plazas, alguna de ellas de niños con necesidades específicas de atención educativa (NEAE), por lo que podrían sobrarle incluso cinco, que tendrían que optar por su segunda opción. "Estamos encantados de que haxa tantos, este ano houbo unha pequena remontada e se nos desdobraran a aula sería xenial", pero, admite su director, Manuel Blanco, "tocará baremar". No sabaría decir las razones del éxito, pero confía en que "continúe así e a xente queira vir a este colexio".

Al lado, el CEIP A Xunqueira 2 recibió 25. Lo que hasta el curso pasado sería una sola unidad, ahora serán dos, con una ratio muy adecuada. "Veñen de toda Pontevedra e incluso de Poio, porque temos liñas de transporte desde A Parda, Eduardo Pondal... Isto facilita a loxística", destaca su directora, Patricia Acuña.

Volviendo al casco urbano, ¿qué ocurre con los dos colegios cuyas infraestructuras los llevan constantemente a la primera plana informativa y por buenas noticias? Pues el CEIP Froebel, que espera iniciar, finalmente, sus obras de reforma en verano, recibió las 20 solicitudes exactas que le permitirán llenar el aula y no baremar ("estivo xente chamando ata o último día, pero finalmente non a presentaron", apunta su director, Pedro Mariño), mientras el Praza de Barcelos cuenta 21 y sí tendrá que hacerlo. "Xa hai anos que non se baremaba aquí", destaca su director, Luis Arceo, quien ya notó buenas sensaciones en las jornadas de puertas abiertas. No confía en volver a recuperar las dos unidades de antaño, pero "o traballo está feito e é agradable que a xente confíe no centro".

Apuesta por las escuelas del rural

Uno de los colegios en los que más aumentó la demanda fue el CEIP Cabanas, en Salcedo, que pasó de 12 a 20 solicitudes, por lo que llenará el aula de los más pequeños. "Sorprendeunos", admite su directora, Leonor Fariña. La mayoría son de su zona de influencia, ya sea por domicilio familiar o laboral de los progenitores. Eso sí, la parte agridulce es que la atención "non pode ser a mesma" con 20 críos que con los 12 o 13 que tenían habitulmente. El otro colegio de la parroquia, el CEIP San Martiño, también creció, de 9 a 13, por las mismas razones, y por su proyecto.

También hay motivos de satisfacción en el CEIP A Carballeira de Lourizán y en el CEIP de Marcón. La directora del primero, María Gómez, especifica que recibieron diez solicitudes para 4º de Infantil y otra para 6ª. "Contábamos con alguno más, pero diez está muy bien. Son todos de la zona y dos que vienen de fuera porque les gustó nuestro centro".

En el CEIP de Marcón también están felices. "Somos un centro pequeñito y llevamos dos años muy buenos. Tenemos gente de la parroquia y también de fuera. Por ejemplo, los padres de los niños que salen de la guardería de Príncipe Felipe se pusieron de acuerdo para que continuaran juntos y eligieron este centro", apunta su directora, Carmen Lens. "Ahora no solo se elige un colegio por cercanía, sino por otros motivos. Valoran un montón de cosas, hacen muchas preguntas en las jornadas de puertas abiertas... Al no haber tantos niños hay muchas opciones para elegir". Una de las características de este centro, destaca, es que "intentamos distinguirnos por no centrarnos tanto en las tecnologías" y, por eso, son uno de los pocos colegios que no están adheridos a E-Dixgal en 5º y 6º de Primaria, el sistema que sustituye los libros de texto por un ordenador. "No utilizamos demasiado las pantallas y eso les gusta mucho a algunos padres. Ya tendrán tiempo para pantallas". Esto ya es "una filosofía" para el centro, que a cambio ofrece "un patio muy grande, mucho verde, huerto... Lo disfrutan un montón", aunque al final, resume, la elección de colegio "es también un tema de logística" familiar.

La otra joya de la corona de la educación en el rural de Pontevedra es la Escola Infantil de Verducido, que garantiza seguir abierta. Acaban de recibir a un nuevo alumno por traslado y el próximo se incorporarán uno en 4º y otro en 5º, por lo que mantendrán la matrícula en ocho en toda la etapa y ya tienen posibles reservas para el curso 2025-2026. 

Comentarios