Rajoy regresa a Pontevedra a apoyar al PP

El presidente de honor de los populares pidió el voto para Domínguez, "una alternativa seria y de verdad que quiere gobernar de otra forma"
Pepa Pardo, Rafa Domínguez y Mariano Rajoy. RAFA FARIÑA
photo_camera Pepa Pardo, Rafa Domínguez y Mariano Rajoy. RAFA FARIÑA

A las 19.45 horas de este sábado hacía su aparición en la Praza de España el coche de Mariano Rajoy. Acompañado por la secretaria general del PP gallego, Paula Prado (además de por varios guardias de seguridad), el presidente de honor del PP fue recibido por el candidato popular a la Alcaldía de Pontevedra, Rafa Domínguez; su número dos, Pepa Pardo; el resto del equipo y la diputada Ana Pastor y, después de fotografiarse con un buen número de paseantes que se acercaron a saludarlo, la comitiva se encaminó hacia la Praza da Estrela, donde estaba previsto un acto con simpatizantes. Les costó un buen rato llegar, porque en el trayecto fueron unos cuantos los pontevedreses (muchos adolescentes) que quisieron hacerse fotos con el expresidente del Gobierno.

La terraza del Carabela se convirtió durante el acto electoral en un auditorio para los populares y, como en los jardines de Casto Sampedro estaba el grupo de indigentes que habitualmente ocupa esa zona, la Policía Nacional se vio obligada a establecer un cordón de seguridad. Uno de ellos comenzó a increpar y fue reducido con la porra por uno de los agentes.

A unos metros transcurría el acto político, donde la primera en tomar la palabra fue Pepa Pardo, que destacó lo "querido" que sigue siendo Rajoy en "su ciudad". La número dos de la lista lanzó también un mensaje al BNG, mostrándose segura de que con estas elecciones se producirá un "cambio que va a echar del Ayuntamento a esos sectarios independentistas que nombraron persona non grata a Mariano Rajoy". "Que preparen las maletas, que el 28 de mayo se van a la calle", dijo al equipo de Lores.

La siguiente intervención correspondió al propio presidente de honor del PP, quien recordó que fue en Pontevedra donde inició su carrera política. "Ya han pasado muchos años, pero estoy en plena forma. Tengo un gran futuro político por delante. A ver quien dice lo contrario, pues el alcalde de Pontevedra es más viejo que yo, el de Vigo también y el de Santiago también y yo no voy a ser de peor condición", bromeó.

Rajoy señaló que él es "militante del PP desde hace más de 40 años" y sabe lo "importante" que es esa figura para su partido. Y a esos militantes les pidió "apoyo y esfuerzo, porque esto se va a decidir por muy poquito". En la misma línea, solicitó el voto para Rafa Domínguez y los suyos, "una alternativa seria y de verdad que quiere gobernar Pontevedra de otra forma", dijo.

Ampliando el foco más allá del concello, añadió que "queremos gobernar en Pontevedra, en España y en Galicia". "l PP es un partido que va a estar siempre ahí, con voluntad de permanencia y vocación de gobierno. No somos aficionados. Pensamos antes de decidir, no como hace el Gobierno de España», dijo, para añadir que "el 28-M tenemos una magnífica oportunidad para opinar sobre lo que está ocurriendo en este país" donde "el principal problema es la existencia de un Gobierno frankenstein, en el que el PSOE ha decidido pactar con lo mejor de cada casa: partidos radicales, independestistas o el brazo político de los terroristas de Eta". "Ahora se quejan de que 44 terroristas de ETA van en las listas de Bildu, que está apoyando ese Gobierno del Bloque, de Podemos y del PSOE", criticó. "Las consecuencias de ese Gobierno son la liquidación del delito de sedición; bajada de las penas por malversación; a la calle los condenados por el Supremo; prisioneros al País Vasco; leyes ridículas, grotescas y absurdas como la del bienestar animal, las transexuales o la del Sí es Sí, uno de los mayores disparates que yo he visto en mi vida política», aseguró.

Rajoy remató afirmando que "si algo me preocupa de este Gobierno ‘frankenstein’ es que le dejen a Feijóo cuando llegue a la Presidencia, una España como la que nos dejaron a nosotros, que costó mucho esfuerzo levantar".

A continuación tomó la palabra Domínguez, que se volvió a comprometer a retirar el nombramiento de persona non grata a Rajoy "cuando yo sea alcalde".

El candidato a la Alcaldía fue desgranando algunas de sus promesas electorales y pidió a Lores que "públicamente condene que Bildu lleva en sus listas a 44 asesinos con sus manos manchadas de sangre".

Para terminar, el partido brindó un homenaje a doce históricos del PP pontevedrés, entregándoles insignias de plata: Santiago Laya, Manuel Varela González, Ramón Agulla, Cruz Casal Maquieira, José Freire López, José Blas Vázquez Sanmartín, Santiago Acuña, Juan Antonio Suárez, Maite Villaverde, Manuel Mariño Reguera, Blanca García Señoráns y José Benito Suárez Costa.

El acto concluyó con un picoteo, porque, según el propio Domínguez, "no hay nada más pontevedrés que tomar algo en la plaza de la Estrella".