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RAMÓN CACABELOS, CATEDRÁTICO EN MEDICINA GENÓMICA Y DIRECTOR DEL CENTRO INTERNACIONAL DE NEUROCIENCIAS

"El alzhéimer empieza a destruir el cerebro a los 30 o 40 años"

Ramón Cacabelos. EUROESPES
Ramón Cacabelos. EUROESPES
Actuar cuando la enfermedad de Alzheimer empieza a minar el cerebro, tres décadas antes de dar síntomas. Ese es el gran objetivo del plan de prevención que ha impulsado el cambadés Ramón Cabanelas, también padrino de una vacuna que está a punto de iniciar la fase de ensayos. "Es un problema prioritario de salud", defiende el científico

Ramón Cacabelos (Cambados, 64 años) ha llegado a la cima de la investigación científica que pretende poner coto al alzhéimer, una enfermedad neurodegenerativa que ya afecta a más del 35% de las personas mayores de 80 años. Catedrático de Medicina Genómica y Presidente del Grupo EuroEspes, un conjunto de sociedades especializadas en el estudio y divulgación de la enfermedad, el doctor cambadés ha impulsado un plan de prevención del alzhéimer en el Centro Internacional de Neurociencias y Medicina Genómica que capitanea en A Coruña, donde ya presta tratamiento a pacientes de medio planeta. Además, es hijo adoptivo de Cambados.

¿En qué consiste el programa?
El alzhéimer es un problema prioritario de salud que se caracteriza por la muerte prematura de las neuronas. Es una enfermedad que, aunque se manifiesta a partir de los 65 o 70 años, realmente empieza a destruir el cerebro desde que deja de madurar, lo que ocurre a los 30 o 40 años. Actualmente lo que se hace a nivel internacional es abordar los síntomas una vez que aparecen, pero cuando eso sucede ya han muerto miles de millones de neuronas, que nunca se van a poder reparar. En los últimos 15 años se han desarrollado unos 400 fármacos y todos han fracasado, por lo que en la comunidad científica nos hemos dado cuenta de que había que cambiar la estrategia. Esto significa interceptar la enfermedad durante esos 30 años que pasan desde que empieza a actuar hasta que aparecen los síntomas. Llevamos más de 20 años estudiando fórmulas de intervención y sabemos que hay 600 genes responsables de la muerte prematura de las neuronas que hemos analizado en distintas poblaciones. Lo que persigue este plan es identificar a las personas con riesgo para protegerlas.

¿Es un plan homogéneo?
Existen tres modalidades. La primera va dirigida a las personas con antecedentes familiares de alzhéimer, a las que se le realiza un estudio genómico específico y a las que, según los resultados obtenidos, se aplica un plan de tratamiento personalizado. La segunda está centrada en la segunda demencia más común, la demencia vascular, que afecta a personas con cardiopatías, hipertensión, diabetes... Enfermedades muy comunes que impiden que la oxigenación del cerebro sea correcta y que pueden dar lugar a microinfartos en el cerebro. La tercera y última va dirigida a la población en general, sobre todo a gente que se queja del deterioro de la memoria o que tiene problemas de concentración. Estos pueden responder a hasta 80 causas distintas, y en estos casos lo que hacemos es distintos estudios vasculares, hormonales, metabólicos y cerebrales, además de un rastreo genómico para analizar si las quejas sobre la memoria están justificadas.

¿El plan ya está operativo?
Sí, está activo y hay población de riesgo que se está sometiendo a el. Es el primer plan de estas características en el mundo, hasta el punto de que el 20% de los pacientes que viene aquí son del extranjero, de diferentes países de la Unión Europea, del Golfo Pérsico, Asia y América.

¿Es un programa costoso?
Depende de la complejidad de cada caso. Hay descuentos en función de los años que calculamos que las personas deben participar en el plan, pero la cifra oscila entre los 3.000 y 6.000 euros.

¿Qué resultados lleva cosechados el plan? ¿Ha conseguido frenar la enfermedad?
En el 80% de los casos se identifica el riesgo y se interviene, mientras que en un 20% no se llega a localizar exactamente la causa primaria que puede estar provocando al enfermedad.

¿Es una enfermedad muy hereditaria?
Pues yo diría que sí. Nacemos con la predisposición a tener un buen o un mal cerebro. El que luego la enfermedad se desarrolle depende de la estructura genómica de cada uno y de una multitud de factores medioambientales que impactan sobre ese genoma. El 90% de los casos se puede clasificar en tres categorías. Personas con genomas aceptables que sufren multitud de factores ambientales negativos, personas con genomas vulnerables en ambientes inadecuados y casos en los que el componente genético es la causa primaria y que en muchas ocasiones aparecen temprano, antes de los 65 años.

¿Pero cual es el objetivo último del plan? ¿Dilatar o evitar la aparición de la enfermedad?
El objetivo último es intentar evitar que la enfermedad se manifieste. Lograr, por ejemplo, retrasar la aparición de la demencia de los 75 a los 80 años. Cinco años son muchos años, sobre todo en esa época de la vida, donde el poder adquisitivo se ve más mermado. De todas maneras, si lográsemos retrasar solo un año la aparición de la enfermedad en la población de riesgo, estaríamos reduciendo su prevalencia en un 30%, con lo cual el ahorro a nivel de Estado sería impresionante, porque se calcula que el alzhéimer cuesta entre 10.000 y 20.000 euros por paciente y año.

También ha encabezado la creación de una vacuna contra el alzhéimer, la EB-101 , aprobada por la oficina de patentes de Estados Unidos. ¿En qué estado se encuentra?
Está en fase preclínica, pendiente de que se autoricen los ensayos. Estamos realizando gestiones a nivel internacional para manejar esta fase, porque es un proceso muy largo y enormemente costoso, de entre 300 y 500 millones de dólares.

¿Podría curar la enfermedad?
Con el modelo que hemos desarrollado consideramos que sería eficaz en un 30% o 40% de los casos. El 60% restante habría que abordarlo con otras fórmulas, entre las que estamos trabajando.

4.500 pacientes del área sanitaria sufren demencia y la más prevalente es el alzhéimer

Asociaciones y enfermos conmemorarán el próximo sábado el Día Mundial del Alzhéimer, una enfermedad que afecta a un número importante de pontevedreses. Se desconoce con exactitud el número de afectados, pero el CHUP calcula que en el área sanitaria hay cerca de 4.500 personas que padecen algún tipo de demencia y que entre ellas la más prevalente es el alzhéimer.

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Pontevedra (AFAPO) es una de las entidades que aprovecha la efeméride para impulsar un nuevo programa de actividades planificadas con el objetivo de "difundir la importancia de un diagnostico precoz". La organización informó este lunes de que en Galicia se diagnostican cada año 5.000 casos de demencia y que en la comunidad ya hay cerca de 60.000 afectados (800.0000 a nivel España).

El programa de actividades comenzará el próximo jueves con una "andaina solidaria" que partirá a las 16.30 horas de O Gorgullón y acabará en la iglesia Virxe Peregrina, donde se celebrará una ofrenda floral. El viernes se colocarán varias mesas informativas y a las 21.00 horas tendrá lugar una gala benéfica en el auditorio de Afundación, donde los humoristas Santi Millán, Javi Sancho y David Amor estrenarán su nuevo espectáculo bajo el título #LODELARISA.

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