La reforma laboral redujo el número de contratos, pero quintuplicó los indefinidos

Pontevedra registró el año pasado una media de 73 contrataciones diarias, de las que el 63% fueron temporales y el 33% a tiempo parcial
Operarios en una obra. ARCHIVO
photo_camera Operarios en una obra. ARCHIVO

La reforma laboral aprobada por el Gobierno central volvió a mover el año pasado los marcos de la contratación en el municipio de Pontevedra, reduciendo una vez más el número de contratos, pero elevando, a cambio, el montante de indefinidos. 

Las cifras oficiales del Institto Galego de Estatística (IGE) recogen que durante el ejercicio pasado se firmaron en el concello 26.780 contratos laborales, unos 73 al día, lo que arroja varias conclusiones. La primera de ellas es que el volumen de contratos es muy inferior al de años anteriores: en 2021, por ejemplo, justo antes de que entrara en vigor la reforma laboral, se formalizaron en el municipio un 21,7% más de contratos. Y en 2019, el año antes de la pandemia, se registraron 10.242 contratos más de los que contabilizaron en los últimos doce meses (un 38% más). 

¿Cuáles han sido las causas de este descenso? Pues lo cierto es que la promoción de los empleos fijos ha sido determinante, ya que ha ayudado a reducir el número de contrataciones posibles por un mismo empleado. De hecho, en 2021 empezar en la categoría de fijo era algo casi anecdótico y que solo sucedía en el 5% de los contratos iniciales, pero ahora mismo esos índices se han quintuplicado. Exactamente, Pontevedra alcanzó el año pasado las 7.269 contrataciones indefinidas, equivalentes al 27% del total de contratos. 

Otra de las conclusiones que se extraen del balance anual es que la incidencia de los empleos temporales ha bajado pero, aún así, éstos siguen teniendo un fuerte impacto. En el caso del concello pontevedrés, el año pasado se cuantificaron 18.024 trabajos con fecha de caducidad, equivalentes al 67% del total. 

Dentro de esta categoría, los contratos de obra y servicio han pasado de representar cerca de un 30% a desaparecer del mapa. Como resultado, los contratos eventuales por circunstancias de producción han subido algo más de diez puntos (desde 2021) hasta representar el 55,2% de los temporales, mientras que los de interinidad equivalen al 11,4% y los de prácticas al 0,46%. 

Por tipo de jornada también se han experimentado cambios. Los fijos-discontinuos han batido un nuevo récord (1.965 casos en la ciudad, equivalentes al 7,3%), mientras que los contratos a tiempo completo bajaron cinco puntos (57,8%) y los de tiempo parcial tres puntos (33%).

¿Y por sectores? Los servicios continúan liderando la clasificación de contratos con 17.250 relaciones laborales, seguidos de la industria (2.861), la construcción (882) y la agricultura y pesca (788).

"Lo que más se denuncia son los despidos de contratos temporales fraudulentos"

Eugenio Gómez Villaverde. ARCHIVO
Eugenio Gómez Villaverde. ARCHIVO

El impacto de la reforma laboral también se deja sentir en los tribunales. El presidente del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Pontevedra, Raúl Eugenio Gómez Villaverde, asegura que tras el último cambio normativo "lo que más se está denunciando en los juzgados son los despidos de contratos temporales fraudulentos". Por ejemplo, de trabajadores con contratos eventuales que superan los períodos máximos de contratación, que recogen fechas falsas o que se finalizan con una baja directa en la Seguridad Social, lo que da lugar a la declaración de despido improcedente. 

Además, Villaverde asegura que otra reclamación laboral recurrente es la petición de indeminaciones por parte de trabajadores que, estando de baja por enfermedad o por accidente, son despedidos "sin justificación alguna o con una justificaicion fraudulenta que no es real". 

Según puntualiza el experto, antiguamente estos despidos eran calificados de improcedentes, pero en estos momentos los afectados están reclamando en mayor proporción el despido nulo por vulneración del derecho fundamental de no ser discriminado por razones de salud, además de reclamar indemnizaciones por daños y perjuicios. 

El portavoz de los graduados sociales de Pontevedra afirma que, a pesar de estos cambios, el nivel de procedimientos laborales que acaban en los juzgados es similar al de años anteriores y se mueve "en unos 1.000 casos por juzgado". 

Sobre el control horario, otra de las medidas impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez, Villaverde señala que "tuvo mucho revuelo, pero poca efectividad, porque muchas veces es un documento que para los jueces tiene poca credibilidad. Si realmente aparecen horas extra se tiene en cuenta, pero si es un horario fijo todos los días no tanto y el juzgado prioriza otras pruebas como testimonios o documentos videográficos".

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