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"Hay un repunte de caries en niños, asociado al tipo de alimentación"

Patricia Castaño en su clínica. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Patricia Castaño en su clínica. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Pese a que la higiene dental mejoró mucho respecto a décadas anteriores, la abundancia de productos procesados y azucarados provoca que las dentaduras de los más pequeños sufran enfermedades que no se deben obviar. "Los dientes de leche tienen funciones importantes"

Odontóloga desde 2005, Patricia Castaño Novoa terminó el máster en Odontopediatría en 2007 y desde hace cinco años ejerce esta profesión en la clínica Meniños, en la calle Cobián Roffignac de Pontevedra

¿Es necesaria la especialidad de Odontopediatría?
Totalmente. El enfoque que se le da al tratamiento de los niños, incluso a los dientes de leche, es muy necesario. Y el trato con ellos. Hay que estar preparado y que te guste. Pero no está muy bien valorada en nuestro gremio. Hay clínicas que contratan a una persona que me quite a los niños, aunque cada vez se ofrece más calidad.

No son pacientes convencionales.
No tiene nada que ver. Hay que aprender a hablar con ellos, a explicarles cosas... Un adulto va al dentista si quiere, pero los niños no lo deciden. La actitud es muy distinta.

¿A qué edad debería ser la primera visita al odontopediatra?
En el primer cumpleaños o en los seis meses siguientes a la erupción del primer diente.

¿Es habitual que se cumpla?
Ni es habitual ni tampoco está en las pautas de revisiones en el pediatra. Está muy extendido que se debe ir al completar la dentición de leche, a los tres años, antes incluso se decía a los seis. Y hay muchos niños que tienen lesiones de caries u otras alteraciones antes de esa edad.

¿Da igual que no se cuiden los dientes de leche porque total se van a caer? ¿Es un mito?
Es un mito. Incluso entre los propios profesionales, aunque cada vez menos, se cree esto. Cuando empecé a trabajar me venía gente diciendo que no hacía falta tratarlo. Muchos padres y, sobre todo, abuelos, siguen creyéndolo. Igual que les compramos zapatos y ropa que les quedarán pequeños dentro de poco, pero esto es salud. Es un mito, porque los dientes de leche tienen muchas funciones, desde conservar el espacio para la dentición definitiva a la función masticatoria, estética, la de fonación... Afecta mucho al aprendizaje del lenguaje.

¿La dentición definitiva puede heredar alguna patología previa de los dientes de leche, como la caries, si no se trata a tiempo?
Desde luego. La caries es una enfermedad infecciosa y multifactorial. Está mediada por bacterias. Si tienes caries en la boca, es un riesgo para los dientes definitivos que conviven en ese momento.

¿Se ven muchas caries en niños pequeños?
Sí. De hecho, en las reuniones anuales se habla de un repunte y, muy probablemente, asociado al tipo de alimentación que tenemos, cada vez más blanda, más procesada, más azucarada. Quizás los datos de la clínica no son objetivos, porque vienen muchos niños derivados que necesitan tratamiento, más que a las primeras revisiones. Pero sí hay un repunte en la caries de primera infancia, en menores de seis años.

¿Qué factores influyen en este hecho? ¿La alimentación, la higiene...?
Ambos. Tenemos otra mentalidad en comparación con nuestros padres. Damos por hecho la higiene de nuestros hijos y ya no debería ser tanto un factor de riesgo, aunque es difícil en bebés y menores de tres años. Tenemos que ayudarles a cepillarse los dientes.

¿Se deben cepillar los dientes con pasta o sin ella? ¿Con flúor o sin él? ¿Desde el primer diente o más adelante? ¿Cuáles son las pautas correctas?
Como norma general, con pasta de 1.000 partes por millón de flúor (ppm.), porque menor cantidad no tiene un efecto preventivo, y desde la erupción del primer diente, pero hay que tener claro qué cantidad de pasta hay que aplicar. El flúor es la única herramienta de la que tenemos evidencia científica que funciona contra la caries. Y lavarse los dientes un mínimo de dos veces al día, mañana y noche, con pasta de 1.000 ppm., una medida que debe aumentar a mayor edad y riesgo de caries. Eso sería el pilar fundamental de la prevención. Dieta e higiene oral. Y repasar el cepillado hasta los ocho años, porque no tienen la habilidad mecánica suficiente para reproducir buenos movimientos. A partir de esa edad controlar que lo hagan bien.

Respecto a la alimentación, ¿es suficiente con evitar el azúcar de las chucherías o es más complicado?
Es mucho más complicado. No solo es la sacarosa lo que van a metabolizar las bacterias de la boca. Prácticamente cualquier alimento es metabolizado. La diferencia está en la bajada de ph que se va a producir. Cuanto más azúcar puro, más bajada. Pero no solo las chuches o las bebidas azucaradas producen caries. Los alimentos procesados son los de mayor cariogeneicidad y también influye el momento en el que se tome. Si el niño se toma una piruleta que le dan en una tienda, tendrá un efecto más perjudicial que si es en la merienda o en el postre. Los procesos de defensa ya se desencadenaron al masticar la comida y es más fácil contrarrestar esa bajada de ph. Si tomas la piruleta sin masticación previa, hay un efecto nocivo peor. Por eso es importante no picotear.

¿Qué alimentos pueden no parecer perjudiciales para la dentición y que sin embargo lo son? Los padres solemos recurrir a lo más cómodo y los yogures para beber o los bebibles que se chupan, causan mayor riesgo de caries. Y los zumos envasados, que a veces se toman como sustitutos de la fruta, pero si vemos la cantidad de azúcar que tienen, con esa textura... Las bebidas son muy cariogénicas, y no hablemos ya de las carbonatadas. Son ácido para los dientes.

¿A qué edad se inician los tratamientos para recolocar la dentición?
Depende de si tenemos un problema óseo, que hay que tratar antes, o es de apiñamiento, que se suele posponer. A partir de los seis años se empiezan a tratar problemas óseos o interferencias al morder, que van a condicionar el crecimiento. Si son dientes más colocados se puede esperar al final del recambio. Ni todo se trata al final ni al principio.

En este sentido, ¿hay actualmente muchos avances en la oferta de ortodoncia?
Sí, a lo mejor no tanto a nivel de mecánica de movimientos, sino más hacia la estética. Siempre se mejora el diseño: ortodoncia lingual, por la cara interior del diente; la ortodoncia invisible... Ahora este mercado está muy enfocado hacia los adultos. Hay muchos tratamientos que no pueden esperar a los 15 años.

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