Las reservas del Lérez se resienten

La Xunta decreta la "prealerta por escasez" de agua en el río que abastece a Pontevedra, Poio, Marín, Sanxenxo, Bueu y parte de Ponte Caldelas, que deberán adoptar medidas. "A situación é preocupante", asegura Rueda
Situación de la zona de captación del río Lérez durante ese jueves. BEATRIZ CÍSCAR
photo_camera Situación de la zona de captación del río Lérez durante ese jueves. BEATRIZ CÍSCAR

Las reservas del Lérez se resienten. La caída en picado de su caudal en lo que va de mes llevó este jueves la Xunta a decretar la "prealerta por escasez" de agua en el río que abastece a Pontevedra, Poio, Marín, Sanxenxo, Bueu y parte de Ponte Caldelas. "A situación é preocupante", admitió el presidente autonómico, Alfonso Rueda, que informó que esta resolución será comunicada a estos ayuntamientos para que adopten medidas urgentes de ahorro.

Los niveles del Lérez han pasado de 3,7 a menos de un metro cúbico por segundo en los primeros 20 días de julio. En la práctica, sitúa a este entorno fluvial en riesgo ecológico, lo que podría afectar de forma negativa a su ecosistema.

Esta circunstancia llevó a la denominada Oficina Técnica da Seca a crear un nuevo plan para actuar contra la falta de lluvias y evitar que el suministro de la población esté en peligro. Aunque toda la cuenca del río se encuentra en "prealerta por sequía" desde el pasado mes de febrero, el control se aumentará ahora haciendo el seguimiento de dos indicadores: las precipitaciones y los recursos disponibles para abastecer a la ciudadanía.

Caída del caudal del Lérez en los últimos 15 días. DP
Caída del caudal del Lérez en los últimos 15 días. DP

El del Lérez es el único ámbito fluvial de Galicia que se encuentra en esta situación de alarma, que se explica por la conjunción de dos factores. El de unas "temperaturas anormalmente elevadas" y que en la primera quincena de julio ha llovido un 33% menos de lo que es habitual en esta época del año.

En paralelo a las medidas de sensibilización y limitación de los recursos hídricos que se exigirá a Pontevedra y a otros cinco concellos más, el Gobierno gallego priorizará el uso doméstico al industrial. En este contexto se explica que Ence haya suspendido su actividad fabril en Lourizán ante los preocupantes niveles que presenta el citado río, del que capta agua para producir pasta de papel. Al no poder comprometer que el caudal no estaría en riesgo, Celulosas paró máquinas. «No podía ser de otra manera», dijo Rueda.