Salcedo y Bora, las únicas dos parroquias que ganaron población tras la pandemia

Vecinos del rural reclaman un nuevo PXOM para construir viviendas en las zonas urbanizadas. Las que perdieron más censo fueron Marcón y Lourizán, cuyos residentes aseguran que la rebaja poblacional "no es casual": "nos hemos convertido en la zona cero de Pontevedra"
Vista aérea de la ciudad desde el mirador de A Caeira (Poio). LORENA CASTRO
photo_camera Vista aérea de la ciudad desde el mirador de A Caeira (Poio). LORENA CASTRO

Solo dos de las 15 parroquias que integran el municipio pontevedrés ganaron población tras la llegada de la pandemia de la covid. Se trata de Salcedo, la segunda con más residentes, y Bora, que ocupa el puesto número doce de la clasificación pero que a día de hoy puede presumir de ser de las pocas excepciones que han aumentado su masa de habitantes.

Así se desprende del estudio Nomenclátor publicado este viernes por el Instituto Galego de Estatística (IGE), un análisis que ofrece una "relación detallada" de las entidades y núcleos de población de Galicia y que acaba de actualizar los datos recopilados en 2023.

Las parroquias que ganan población

En el caso de Salcedo, la base estadística indica que ha alcanzado los 2.181 habitantes, lo que supone un crecimiento absoluto de 167 personas y un aumento porcentual del 8,29% respecto a 2019.

Fernando Pintos, presidente de la comunidad de montes de la parroquia, confirma que la parroquia ha ganado músculo, pero advirtiendo también de que esta parte del municipio "podería crecer moito máis se o PXOM (Plan Xeral de Ordenación Municipal) permitise construír en máis lugares. Non digo en pleno rural, pero si nos espazos nos que dispoñemos de todos os servizos: saneamento, auga, luz, estrada....".

El portavoz considera que la cercanía con el casco urbano y las buenas comunicaciones con la ciudad son unos de los puntos que juegan a favor de Salcedo. Sin embargo, insiste en que mucha población, sobre todo familias jóvenes, está interesada en asentarse en la parroquia, pero que acaba desistiendo de la idea por la falta de viviendas o terrenos aptos para edificar nuevas residencias. "O problema é que as casas son as que hai e que en moitos terreos que deberían ser zonas urbanas ao lindar coa estrada, non deixan edificar. A xente anda tola buscando, pero non atopan", traslada a este periódico.

Pintos reclama, así, la actualización del plan general, un documento que data de 1989 y que el Concello llegó a intentar renovar, pero que finalmente descartó alegando que la propuesta de la Xunta reducía el margen futuro de edificabilidad. Además, el comunero traslada la necesidad de disponer en la zona más próxima a la ciudad de más lugares aptos para instalar servicios, como "supermercados ou talleres, ao igual que sucede ao comezo de Mourente ou Lérez".

Por su parte, Bora es la segunda parroquia que ha aumentado su censo, llegando a los 712 habitantes, lo que implica un crecimiento absoluto de 17 personas y un incremento porcentual del 2,3%.

Las parroquias que pierden población

Por el contrario, el resto de las parroquias han perdido fuelle pese al incremento de viviendas unifamiliares que se registró tras el confinamiento. Porcentualmente, la que sale peor parada es Marcón, que ha rebajado su población (desde 2019) en un 5,44% hasta los 2.058 habitantes. Y en números absolutos la que más ha menguado es Lourizán, que sigue liderando el ránking de las parroquias más pobladas de Pontevedra, pero en el último año se ha situado en los 2.913 moradores, 130 menos que en 2019 (-4,27%).

José Manuel Bellón, vecino de la parroquia e integrante de la plataforma "Non á ampliación da depuradora de Praceres", asegura que la rebaja censal "no es casual", sino que se debe a que "Lourizán se ha convertido en la zona cero de Pontevedra". "Tenemos una vía del tren frente a la iglesia, una fábrica, una autovía con tránsito continuo, infraestructuras abandonadas... Y con todo eso la gente no solo está quemada, sino que no quiere vivir aquí. Los jóvenes se van porque no hay un lugar donde los niños puedan juntarse. Hay un abandono por parte de todas las administraciones, sean del color político que sean».

El portavoz asegura que los vecinos de Lourizán "están cansados de luchar" y ve complicado que haya cambios a corto plazo "porque hay de por medio unos intereses políticos y empresariales muy fuertes". "De hecho -añade- cuando intentamos hacer algo, lo único que recibimos son reprimendas", concluye.

Comentarios