La seguridad del verano está en el aire

El uso de drones en la vigilancia de playas, montes, carreteras y eventos musicales se ha disparado en los concellos de la provincia ▶El ocio y los servicios 'a la carta' son otras aplicaciones de un sector que cada seis meses incorpora nuevas prestaciones
Jaime Pereira, CEO de Aerocámaras, pilotando una de sus aeronaves
photo_camera Jaime Pereira, CEO de Aerocámaras, pilotando una de sus aeronaves. DP

Los drones han dejado de ser un juguete divertido para convertirse en una herramienta cada vez más útil y funcional. El número de concellos que los incorporan a sus planes de seguridad aumenta de forma paralela a las prestaciones de estas pequeñas máquinas voladoras, de fácil manejo, mínimo mantenimiento y múltiples aplicaciones.

Aerocámaras es una empresa de Pontevedra que se ha convertido en el referente nacional en el sector, tanto en formación de pilotos como en el suministro de aparatos. Habituales son ya sus colaboraciones anuales con la Consellería de Medio Rural para sobrevolar los montes en verano  y alertar de posibles incendios, pero sus clientes más numerosos ahora son los concellos.

Jaime Pereira, CEO y fundador de la firma, explica que "hemos suministrado a policías locales, Guardia Civil y servicios de emergencias drones de todo tipo, porque son herramientas no tan caras como otras y mucho más útiles que otras que acaban en los garajes".

Para avalar la versatilidad de estos aparatos, apunta que "un dron con cámara térmica y cámara con aumentos te sirve para multitud de servicios. Por eso nosotros les pedimos a los concellos que nos transmitan sus necesidades y a partir de ahí hacemos unas formaciones adaptadas, formándoles tanto en hardware como en software. Porque el dron es el mismo, pero el software es diferente y ahí es donde se le saca partido".

AFORO EN LAS PLAYAS. En los dos últimos veranos pusieron sus drones a disposición de las administraciones para controlar los aforos en las playas a raíz de la pandemia. "Al principio sonaba a ciencia ficción, pero al final demostramos que era viable, práctico y útil", indica Pereira.

Este año no será necesario este servicio, pero seguirán sobrevolando el litoral para vigilar los arenales, control de bañistas, riesgos en el mar... "Nosotros les hacemos a los concellos todo el suministro, la formación, el papeleo que necesitan para poder volar legalmente y les formamos; y a partir de ahí ellos ejecutan el servicio", apunta el empresario.

Entre sus últimos acuerdos figuran la Policía Local de Vigo y la Guardia Civil. En el primer caso, 16 agentes se capacitan para vigilar las calles de la ciudad utilizando dos drones equipados con cámaras térmicas, balizas para ser visibles a cinco kilómetros de distancia, luces y altavoces.

La Benemérita, por su parte, quiere destinar las aeronaves a intervenciones de orden público, seguridad ciudadana, vigilancia del tráfico, salvamento, emergencias, control medioambiental, logística, etc. Aerocámaras ha formado a un total de 223 agentes como pilotos de dron en toda España para poder actuar en cada una de estas situaciones con total garantía.

SERVICIOS A LA CARTA.La otra vertiente del uso de drones en verano es el ocio y los servicios a la carta. La empresa pontevedresa puso en marcha el pasado año el primer delivery real en el mar, consistente en trasladar a embarcaciones de recreo o buques de transporte todo tipo de objetos que pudieran ser transportados por un dron: desde menús de lujo hasta piezas de recambio, pasando por compras online, productos sanitarios o documentación.

"Empezamos en Ibiza y este año vamos a desplegar en cuatro ubicaciones, como Baleares, pero con modificaciones, porque hemos tenido todo el invierno para mejorar la aplicación y los sistemas, para aumentar el peso y ahí estaremos desde mediados de este mes hasta septiembre u octubre", explica Jaime Pereira, tras incidir en que este sector avanza a pasos agigantados. "Ha evolucionado muchísimo porque cada seis meses sale software nuevo que ofrece nuevas posibilidades".

"Hay mercado laboral para quien quiera trabajar"
Aerocámaras empezó con la formación de pilotos en 2014 y al año siguiente ya implantó las especializaciones: audiovisual, topografía, instalaciones, etc. Desde entonces ha graduado a más de 30.000 pilotos en sus centros de España, Portugal y ahora también Colombia, México y Puerto Rico.

Es un sector en constante auge y la demanda laboral es más que evidente. Pero Jaime Pereira alerta: "Hay demanda para quien quiere trabajar y esto es algo que igual no suena bien, pero es así. Es decir, tú lo que no puedes es hacerte el curso y esperar a que vengan a buscarte a casa. Tienes que hacer el curso y después presentar tu currículum, hasta 123 veces, porque nosotros lanzamos procesos de selección continuamente y seleccionamos a quien nos manda su solicitud".

6.000 € al mes. Dependiendo de la especialidad, el sueldo de un piloto oscila entre los 2.000 y los 6.000 euros al mes.  La otra alterntiva es emprender. "Quien quiera montar su propia empresa tiene que salir a buscar clientela, como en cualquier otro trabajo. No es que le vayan a llamar solo porque es piloto de dron".