La sequía obliga a empresas de la comarca de Pontevedra a bajar el pistón

La desecación de los manantiales aboca a algunas compañías a reducir producción: "Estamos trabajando a un 60%, hace muchos años que no hay tan poca agua", advierten desde Refrescos del Atlántico ► Conserveras como Orbe han empezado a hacer reajustes en el proceso para reducir el consumo y viveros como O Piñeiro se topan con anulaciones de pedidos de césped debido a las restricciones
Una trabajadora en Viveros O Piñeiro. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
photo_camera Una trabajadora en Viveros O Piñeiro. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

La situación de sequía prolongada está abocando a numerosas empresas de la comarca a adoptar medidas excepcionales, algunas de modo pasajero y otras con la previsión de incorporarse al modus operandi de forma indefinida. A estas alturas buena parte de la patronal de la zona da por sentado que la seca no es ni mucho menos un fenómeno pasajero del verano de 2022, sino un nuevo compañero de viaje con el que hay que acostumbrarse a convivir.

El impacto de la ausencia de lluvias se percibe sobre todo en las firmas con grandes niveles de consumo de agua. Compañías de la industria alimentaria, como Refrescos del Atlántico, han tenido que bajar la producción por la desecación de los manantiales de los que se surte, mientras otras del sector conservero, como Orbe, han dado una vuelta al sistema productivo para reducir el consumo de agua. Los viveros se suman a la lista de damnificados y hay ejemplos como O Piñeiro que, además de reajustar el sistema de aspersores, se han topado con algo nunca visto: anulaciones de pedidos de césped y caída en la demanda de plantas que necesitan "beber" a menudo debido a las restricciones de riego.

EFECTOS EN LA EMPRESA. Oficialmente Ence es la única empresa de la comarca que ha tenido que cesar forzosamente su producción por las condiciones climatológicas y, más en particular, por el estado del Lérez, del que se abastece a través de un sistema de captación propio.

La bajada de caudal ecológico del río (que es la principal fuente de suministro de agua de Pontevedra, Poio, Marín, Bueu, Sanxenxo y el polígono industrial de Ponte Caldelas) llevó a la Administración autonómica a decretar hace tres semanas la paralización de la actividad en Celulosas, la empresa que consume más agua de las que circundan la cuenca del Lérez. Por lo de pronto el nivel de alerta se mantiene en la categoría de prealerta por sequía, en la que no se contemplan nuevas medidas restrictivas a nivel empresarial. Sin embargo, en la práctica hay muchas otras compañías que han tenido que bajar el ritmo a causa de la sequía o que han empezado a implementar cambios para paliar la escasez de agua.

MINAS CASI SECAS. Refrescos del Atlántico es una de las firmas que no sacan ojo del parte meteorológico. La empresa, con sede en Marín, se dedica a la fabricación de refrescos y la distribución de bebidas y, según señalan fuentes consultadas, "lo que está sucediendo este año con el agua es fuera de lo normal". Las minas acuíferas de las que se surte "van prácticamente secas" y el agua que recibe de la traída "no llega en las mismas condiciones" que el resto del año, por lo que no ha tenido más opción que bajar el pistón. "Estamos trabajando a un 60% o incluso menos. Hace muchos años que no hay tan poca agua", señalan desde la sociedad.

Las fuentes consultadas aseguran que el problema de abastecimiento comenzó hace unos años con las obras de la variante de Marín, "que cegaron algunos pozos", y añaden que este año las dificultades de suministro "ya empezaron en mayo".

La situación ha llevado a  Refrescos del Atlántico a reforzar la producción en una segunda planta que posee en Salamanca

La situación ha llevado a esta empresa centenaria a reforzar la producción en una segunda planta que posee en Salamanca, donde dispone de "un manantial propio". Además, vistas las previsiones a futuro, no descarta abrir nuevas alternativas. Refrescos del Atlántico es la principal fabricante de bebidas refrescantes de Galicia, con más 600 productos comercializados y casi 100 empleados.

TIPOS DE REAJUSTE. La conservera Orbe, con sede en Ponte Caldelas, es otra de las que atisba "con preocupación" el problema del agua y de las que ya ha empezado a hacer reajustes en el proceso de producción para reducir al máximo el consumo. "Por ahora no tenemos problemas de abastecimiento, pero sí hemos realizado cambios para consumir menos e intentar reciclar agua en algunos procesos. Incluso estamos buscando alternativas porque consideramos que esto no va a ir a mejor en los próximos años", señala el gerente de la firma, José Ignacio Murillo.

La empresa no percibe cambios notables en el suministro del agua que le llega por la traída, pero sí ha visto cómo el pozo del que se surte "tiene menos reservas". Por ello y porque cuenta con que "el año que viene esto no va a mejorar", ha iniciado gestiones con una ingeniería para optimizar el proceso de producción y reducir el gasto actual de agua, de unos 140 metros cúbicos.

La conservera Orbe ya ha empezado a hacer reajustes en el proceso de producción para reducir al máximo el consumo

RESTRICCIONES. En Viveros O Piñeiro (A Devesa) tampoco han faltado las "reformas" a cuenta del agua. El sistema de riego por aspersión se ha sustituido en muchos casos por el de goteo para reducir el gasto y en general el tiempo de regadío se ha reducido en todas las instalaciones, cuya superficie ronda las dos hectáreas.

Según indica una trabajadora, el vivero se abastece de un estanque que dispone de menos reservas que otros veranos, "por lo que no se puede regar todo lo que a lo mejor se necesita. La sequía se nota más que otros años", relata a este periódico.

La situación suscita "preocupación" porque "el agua es fundamental para las plantas" y porque, además, la sequía también están teniendo su efecto en caja. Las restricciones de riego de jardines han provocado la anulación de pedidos de césped, "porque la gente se encuentra con que no puede regarlo", y han dejado en segundo plano las plantas de riego intensivo. Ahora lo que más se demanda son las especies de secano.

En verano el consumo sube un 40% llueva o no
Pontevedra, Marín, Sanxenxo, Poio y Bueu llegan a consumir en verano casi 46.000 metros cúbicos del río Lérez, un 40% más que el resto del año. Esto, unido a la falta de lluvias y la bajada del caudal del río, han llevado a las administraciones a decretar una serie de restricciones, entre las que destacan el baldeo de calles, el riego de jardines, el lavado de coches o el llenado de piscinas particulares. Actualmente la situación del Lérez es estable, pero sigue activa la prealerta por sequía.

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