Día Mundial de las Personas con Discapacidad

Ser funcionario: un sueño a su alcance

Tienen síndrome de Down u otra discapacidad intelectual y el mismo deseo que muchos jóvenes: contar con un trabajo estable y de por vida en la administración pública. De cómo afrontan las oposiciones, cuya preparación la mayoría compagina con un trabajo, de sus aspiraciones y también de sus reivindicaciones hablan en el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. "Queremos ser uno más".
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photo_camera Jóvenes opositores preparando la prueba el pasado martes en Xuntos con la ayuda de Luis Montes. DP

Como tantos otros jóvenes, Xiana, Víctor, Miguel, Adrián, Celso, Thiago, Pedro, Manuel, Carlos, Sara y Ángeles sueñan con ser funcionarios y tener un puesto de trabajo estable y de por vida.

Hincar los codos es el único camino para conseguirlo y así lo hacen en sus hogares y en Down Pontevedra Xuntos, donde junto con otros tres compañeros forman un grupo de 14 personas que semanalmente se reúne en la entidad para, con ayuda de sus profesores, preparar las oposiciones que convoca la Xunta para personas con discapacidad intelectual y lograr una de las 26 plazas de ordenanza ofertadas este año.

Los exámenes serán el 17 de febrero y aunque para la mayoría de ellos estas no son las primeras oposiciones a las que se presentan, los ánimos se mantienen por todo lo alto. Si lo consiguen no solo cumplirán un sueño, también darán un paso más hacia la ansiada inclusión.

Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que, desde 1992, se conmemora cada 3 de diciembre, estos once jóvenes, acompañados de Luis Montes, uno de los responsables de las áreas de Formación para el Empleo y Vida Adulta de Xuntos, hacen un paréntesis en su jornada de estudio para contar cómo afrontan la preparación de la prueba, que la mayoría compagina con un trabajo y una apretada agenda. En su relato, en víspera de una efeméride como la de este domingo, también se cuelan las reivindicaciones.

Usuarios de Down: Xuntos preparan oposiciones para lograr una plaza de ordenanza de la Xunta

Abre fuego Xiana Moreira, una joven de 29 años de Cerdedo-Cotobade que desde el pasado julio reparte su tiempo entre su trabajo en la gasolinera de Repsol de O Burgo, ya con contrato indefinido, y el estudio. "Por las mañanas trabajo y por las tardes preparo dos oposiciones: las de ordenanza de la Xunta y las de celador. Les dedico mucho tiempo. Mi sueño es ser funcionaria y trabajar las ocho horas. También me gustaría independizarme y vivir en Pontevedra", cuenta la joven. A la hora de lanzar una reivindicación lo tiene claro: "Que contraten más a las personas con discapacidad intelectual".

La agenda de Víctor Vázquez, de 36 años, es todavía más complicada. "Trabajo en dos sitios: en Telepizza de repartidor de publicidad, donde llevo siete años, y en el colegio de Barcelos de ayudante de comedor. Además, preparo oposiciones para la Xunta y una estatal para dos plazas que oferta el Ministerio de Hacienda en Marín", explica. A mayores, de lunes a jueves acude a Xuntos: los lunes y miércoles para recibir formación orientada a los miembros que ya tienen contratos estables, los martes para preparar las oposiciones y los jueves para realizar actividad física. Los viernes entrena a baloncesto y los fines de semana los dedica al ocio, ámbito al que dirige sus quejas: "Hay discotecas que no nos dejan pasar por tener una discapacidad", denuncia.

Con una amplia formación en "quiromasaje terapéutico deportivo y quiromasaje superior", Miguel Pérez, pontevedrés de 31 años, trabaja desde hace once en el Centro de Recuperación Deportiva Torrado ("Le di masajes a Iván Raña, el triatleta", cuenta con orgullo) y también ejerció su profesión en la Sociedad Deportiva Teucro. Pese a contar con un contrato indefinido, Miguel aspira a trabajar para la administración pública y, desde 2012, se ha presentado ya a numerosas oposiciones: para el Ministerio, para la Deputación, para la Xunta... "No desisto. El que la sigue la consigue", asegura con confianza. "En 2022 estuvo muy cerquita de sacar una plaza en la Deputación -interviene Luis Montes, su formador-. Tuvo la máxima nota en el examen teórico y en el práctico se quedó muy cerquita". De conseguirlo avanzaría un paso más hacia una independencia a la que también aspira y, sobre todo, hacia la integración de las personas con discapacidad intelectual, su principal reivindicación. "Me gustaría que estuviésemos más integrados en la sociedad en todos los ámbitos, que seamos uno más", recalca. "También debería haber más movilidad a la hora de contratar", añade.

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Jóvenes estudiando durante una clase. DP

A las reivindicaciones de Miguel se suma Adrián Rodríguez, de 32 años y natural de la Boa Vila, que tras finalizar recientemente unas prácticas de ordenanza en el EVO (Equipos de Valoración y Orientación de Discapacidad), en la actualidad trabaja en la campaña navideña de Froiz, labor que compagina con la preparación de las oposiciones.

La misma cadena de supermercados también da empleo en estas fechas al grovense Celso Luengo, de 29 años, que, además, trabaja de ordenanza en una empresa del espacio de coworking Arroelo. "También hice prácticas en la Residencia de Mayores de Campolongo, cogiendo el teléfono", apunta el joven, para quien su futuro pasa por "seguir adelante" con las oposiciones e independizarse "si es posible". Conocedor de la discriminación y de las burlas en su etapa escolar, aboga, al igual que sus compañeros, por la inclusión. No obstante, aclara que los malos tiempos en su caso son cosa del pasado: "Ahora yo me encuentro de maravilla". Eso sí, al mundo le pide "paz y sosiego". "Veo las noticias y lo necesitamos".

"Tenemos que tener las mismas oportunidades para trabajar, para el ocio y para todo", dicen

Nacido en Brasil pero afincado desde los once años en tierras pontevedresas, de donde es su padre, Thiago Fentanes, de 30 años, ha sido de los últimos en incorporarse al grupo y, aunque no se presentará al examen de febrero, sí acude a las clases preparatorias, lo que desde hace seis meses compagina con su trabajo de reponedor en el Supermercado Familia de Marín. "Tengo dos sueños: ser funcionario y abrir mi propia tienda de deportes para vender camisetas de todos los equipos de fútbol -precisa el joven-. Con las oposiciones empecé un poco más tarde que los demás y las voy llevando. Algunas cosas me cuesta porque soy evangélico y también tengo que dedicarle tiempo a la iglesia", añade . Thiago, al igual que Celso, también sabe lo que es ser discriminado por tener una discapacidad y hacia el fin de estas situaciones dirige sus demandas.

El vilagarciano Pedro García, de 29 años, trabajó durante cinco años en el Alcampo de su localidad y en la actualidad está volcado en la preparación de las oposiciones y en la búsqueda activa de empleo con Xuntos. "Mi sueño es ser funcionario pero también me gusta soñar cosas imposibles", afirma este "arousán de pura cepa". Uno de esos sueños es dedicarse a la política. De conseguirlo, asegura que "cambiaría muchas cosas": "Lo principal es que no se margine a nadie por ser lo que es. Que en los institutos, los colegios, las discotecas, los bares... no se margine. A mí no me pasó, pero me solidarizo con mis compañeros", recalca Pedro al tiempo que describe su vida como "un camino de rosas".

En el caso de Manuel Salgueiro, de 30 años y natural de Dena, las oposiciones, el carné de conducir y su trabajo en el Burger King de Sanxenxo, donde fue contratado hace un año, acaparan ahora todos sus esfuerzos. "A las oposiciones fui dos veces, pero no superé la fase de los test. Este año voy tirando. También compito al billar -comenta Manuel-. Mi sueño es conseguir trabajo en la Xunta, aunque también quiero seguir en el Burger King", señala el joven, quien a la hora de reivindicar demanda principalmente "más salidas laborales".

Carlos Pérez, pontevedrés de 38 años, trabaja estos días, al igual que sus compañeros Celso y Adrián, en la campaña navideña de Froiz. "Este año se han portado de maravilla porque han contratado a cinco personas de la asociación", destaca. Respecto a las oposiciones , aunque lleva "bastantes años" presentándose, no pierde la esperanza. "No hubo suerte, pero voy a seguir para delante porque tengo un objetivo, que es trabajar en una administración pública y que la gente vea que las personas con discapacidad y las personas sin discapacidad pueden trabajar en un mismo entorno. No tienen por qué estar separados", afirma con determinación.

No es su única reivindicación: "También me gustaría que a la hora de hacer deporte hubiera equipos y competiciones en las que puedan competir personas con discapacidad. Lo está haciendo Juan XXIII, que tiene un equipo de fútbol sala que va a jugar por ahí. También me gustaría que nos juntáramos en un pabellón personas con y sin discapacidad y pudiéramos jugar perfectamente al baloncesto, al balonmano...". 

Sara Sánchez, pontevedresa de 30 años, tampoco se presentará a las oposiciones en febrero pero no se pierde las clases preparatorias. "Ya me presenté a una y no hubo suerte. Más que nada fue para ver cómo era porque me surgió la oportunidad de trabajar un año en la Consellería de Medio Ambiente y dejé aparcada la oposición. Ahora ya estoy más enfocada en las oposiciones y también estoy buscando trabajo", cuenta esta joven. Formación no le falta, ya que finalizó un ciclo medio de gestión administrativa, que, entre otras cosas, le permitió hacer prácticas en Diario de Pontevedra. Ser funcionaria ahora uno de sus objetivos.

Otros, lamenta, tuvo que abandonarlos. "Me encantan los niños y quise hacer un ciclo de Educación Infantil, pero me echó para atrás el propio instituto. También intenté hacer el ciclo superior de Gestión Administrativa y por dos asignaturas la orientadora también me echó para atrás. Creo que hay orientadores que no deberían serlo. Yo me sentí discriminada", asegura Sara. Respecto al ocio, aunque nunca tuvo una mala experiencia, considera que "deberían tener más en cuenta" a las personas con discapacidad y, en el ámbito laboral, recalca que a la hora de buscar trabajo "hay muchas trabas". "En cuanto nos ven o hablan con nosotros ya no quieren contratarnos", lamenta.

Cierra las intervenciones de los opositores la trabajadora más veterana de Xuntos, María de los Ángeles Sabarís, poiense de 43 años que desde hace 22 trabaja en el Balneario Termas de Cuntis. "Yo estaba haciendo prácticas en Xuntos y cogí el teléfono. Eran de Termas de Cuntis diciendo que necesitaban una persona para trabajar y yo dije ‘yo misma’", recuerda Ángeles entre risas. "Trabajo de lunes a viernes por las mañanas. Me levanto a las 6.15 porque vivo en San Xoán de Poio y tengo que venir en taxi a Pontevedra (antes lo hacía en autobús pero ya no hay este servicio) y aquí coger un autobús para llegar a Cuntis. Después de trabajar, llego a casa a las 14.30 y a las 16.30 ya estoy en Xuntos. Así 22 años", explica Ángeles sin perder la sonrisa. "Intenté muchas veces las oposiciones, tanto de la Deputación, como de la Xunta y del Estado. Quiero ser funcionaria para tener más formación y también para compaginarlo con el balneario de Cuntis, pero con otras horas", matiza Ángeles. Tan claras y legítimas como sus sueños son sus reivindicaciones. "Pido respeto. Con síndrome de Down o con discapacidad todos somos personas, tenemos que tener los mismos derechos y las mismas oportunidades: para buscar trabajo, para tener un ocio autónomo, para que podamos salir todos juntos... Para todo", concluye.

Balance. El epílogo lo firma Luis Montes, quien después de 17 años trabajando en Xuntos ha sido testigo de numerosos avances. "Es evidente que hubo un cambio. Sin ir más lejos, este año 2023 es el primero en el que el 100% de las personas que forman parte del programa de empleo (24 personas) han tenido una oportunidad laboral, bien sea un puesto de trabajo o unas prácticas", destaca.

Montes también pone en valor que "cada vez son más habituales las convocatorias de empleo público específicas para personas con discapacidad intelectual". "La primera fue en 2012, que fue como una experiencia piloto de la Deputación y ya a partir de 2015 se convocan con cierta regularidad. Hasta ese momento las personas con discapacidad intelectual tenían que participar en el cupo de reservas para personas con discapacidad en general y la desventaja era muy notoria", subraya.

No obstante, Down Pontevedra Xuntos reivindica algunas mejoras en el proceso. "Primero, tiene que haber más plazas para personas con discapacidad intelectual y, segundo, hay que darle una vuelta al sistema porque al final estamos hablando de oposiciones muy al uso de las de la población general, lo que implica que se está calificando a las personas con discapacidad intelectual o haciendo las cribas de la misma manera, con lo cual estamos premiando a los que más capacidad tienen dentro de la discapacidad intelectual, cuando hay chicos que tienen más dificultades memorísticas o para desarrollar un examen tipo test, pero en la práctica sí podrían desarrollar ese trabajo", señala.

En el lado positivo de la balanza en lo que respecta a las oposiciones, Montes sitúa "la previsión de que se abra una lista de contratación donde las sustituciones de las plazas de personas con discapacidad intelectual sean cubiertas por otras personas con discapacidad intelectual, porque ahora mismo no hay una lista al uso de sustituciones como en el resto de oposiciones".

Aunque recalca que cada uno de estos jóvenes "es un mundo" y que en los últimos 17 años ha aprendido algo de cada uno, de todos ellos Luis Montes destaca su "constancia" y su "optimismo a la hora de afrontar las dificultades".

En cuanto al mensaje que es necesario recordar este domingo y cada día, no tiene dudas: "La clave es el respeto y el fomento de la participación y de la inclusión. Es necesario que todos seamos iguales y se respete el derecho de las personas a formar parte, a estar y, además de estar, a participar, porque a veces nos cuesta que estén y otras veces solo con estar no es suficiente".

Baixo o mesmo paraugas
La Praza da Peregrina ha acogido este domingo, a las 12.00 horas, el acto reivindicativo Baixo o mesmo paraugas, organizado con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Como en otras ocasiones, además de Down Pontevedra Xuntos, participan Amencer Aspace, Amizade, Asociación de Persoas Xordas de Pontevedra (APXP), Xoga, Federación Aspace Galicia, Asseii, Asociación Juan XXIII, Afapo, Alcer Pontevedra, Adicam, Asearpo, Andaina y Afamo.

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