"La sociedad debe confiar en la IA para su evolución"

Investigadora del Grupo de Tecnologías de la Información AtlanTTic de la UVigo, desarrolló, en colaboración con el Hospital Álvaro Cunqueiro, un proyecto para la detección precoz de la esclerosis múltiple
Silvia García Méndez. SOFÍA VILLAVERDE
photo_camera Silvia García Méndez. DP

En materia de IA, Silvia García Méndez es experta en el procesamiento del lenguaje natural, es decir, en el análisis y desarrollo de aplicaciones que necesiten automatizar tareas que tengan relación con una comunicación humano-máquina, como los asistentes conversacionales que usamos en el día a día.

En la actualidad, ¿qué proyectos mantiene en activo?
En mi grupo somos muy activos en proyectos de investigación y de transferencia con la empresa para poder trasladar nuestros desarrollos a su uso en el mundo real. Por eso tenemos muchos proyectos en materia de inteligencia artificial, pero los más destacados encajan en el sector de las finanzas o en la banca, donde desarrollamos sistemas para perfilar usuarios. También estamos presentes en al ámbito legal, donde desarrollamos sistemas de automatización para mejorar la eficiencia del sistema judicial español; y en el sistema médico, donde llevamos mucho tiempo trabajando. Una aplicación de IA tiene tres utilidades fundamentales para nosotras: ser capaz de medir la capacidad de tracción y ciertos comportamientos de las personas mayores por ejemplo con demencia; también tenemos un proyecto de detección de la esclerosis múltiple recurrente. Además, pretendemos acercar las nuevas tecnologías a colectivos que normalmente están desligados de ellas, como pueden ser las personas mayores, y provocar un sentimiento positivo hacia el uso de la IA a través del entretenimiento, con una relación normalizada entre los humanos y las máquinas.

En el aspecto sanitario, ¿qué ventajas aporta el proyecto en la detección de la esclerosis múltiple recurrente?
Mi grupo de investigación se centra en el análisis del texto y también la voz, que en este caso la lleva otro grupo de mi escuela de Tecnología de la Información. Para que nos entendamos, en este proyecto nos centramos en la literatura y en análisis de los parámetros de la voz como el tono o el timbre para este tipo de enfermedad. Creemos que analizar el contenido de la voz es positivo, por lo que en colaboración con el Hospital Álvaro Cunqueiro realizamos un proyecto para aportar IA en la detección de la esclerosis múltiple recurrente. Con el temprano diagnóstico de esta enfermedad se puede tener una calidad de vida medianamente estable para el paciente, de ahí la importancia de la detección precoz. En concreto, para el diagnóstico de esta enfermedad se realizan unos test manuales, mientras automatizamos algunos procesos. Lo que hacemos es pasar esos test manuales a una versión automática de inteligencia artificial, aunque manteniendo siempre al especialista como un human in the loop para controlar el rendimiento de la inteligencia artificial. Este proyecto ya pasó el Comité Ético de Galicia, obligatorio en los estudios médicos, y acabamos el desarrollo técnico la semana pasada. Ahora los especialistas de neurología están empezando las pruebas en el Álvaro Cunqueiro.

En cuanto a la perspectiva de género, ¿qué papel ocupa la mujer en el ámbito STEM?
Yo no tengo un grupo de investigación en el que participen muchas mujeres, solo tengo dos tesitandas a mi cargo. Fui la única chica de mi especialidad que se graduó en mi año, sigue habiendo una falta de mujeres en carreras técnicas. Aun así, el mayor problema ahora es la divulgación de los perfiles femeninos que sí existen. Se deben organizar charlas en los institutos para que las niñas vean que hay voces femeninas en el ámbito STEM. Todavía no somos capaces de mostrar al alumnado las capacidades que tienen las carreras técnicas, existen infinidad de aplicaciones que no se muestran. Es necesario darles un papel protagonista a las investigadoras, en ciencias tenemos pocas mujeres y hace falta subrayarla sus investigaciones. Yo creo que no hay ninguna mujer que te diga que cuando empezó no escuchó ningún comentario machista. Sí que es cierto que yo lo he vivido, siendo mujer y joven. Tengo una anécdota curiosa de la carrera y es que no podía cubrir la encuestas porque al ser la única mujer se perdía el anonimato en la pregunta del género. Me considero una persona con suerte porque he vivido comentarios, pero los he sabido sobrellevar y, a mayores, me he sentido integrada esforzándome por conseguir alzar la voz en entrevistas como esta.

En la aplicación de la IA en la vida cotidiana, ¿se debería formar a las personas de cómo usarla?
Desde luego, de ahí el proyecto que creamos en la Universidade de Vigo en la escuela de Telecomunicaciones. Nos estamos enfocando tanto en los conocimientos técnicos como a nivel de las competencias. Por ejemplo: a día de hoy una IA generativa te puede escribir un TFG. ¿Tiene sentido que la competencia de saber redactar esté en el título de Telecomunicaciones? Hay que replantearse aspectos de los grados. También es muy importante la parte del consentimiento, a día de hoy estamos haciendo uso de herramientas, tanto a nivel personal como profesional, que no sabemos qué están haciendo luego con nuestros datos, y tampoco se ve al alumnado preocupado por esta falta de consentimiento. Es necesario educar en este aspecto para un buen uso de la IA.

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