La solución al casco viejo condena a Concello y vecinos a entenderse más allá del Peprica

El cierre o reforma de los locales de ocio nocturno, el tratamiento previsto para las viviendas, las posibilidades de la hostelería y los problemas generados en el centro histórico dependen en su mayor parte de normas superiores al plan de protección municipal
Imagen aérea del casco histórico de Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Imagen aérea del casco histórico de Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
  1. El origen del problema del ocio nocturno en Pontevedra
  2. La modificación del Peprica, ¿una solución real?
  3. Un 25% de los pubs de Pontevedra, en revisión
  4. Anteriores modificaciones del Peprica

El 27 de febrero de 2003 el Pleno de Pontevedra aprobaba el Plan Especial de Protección, Reforma Interior e Conservación do Conxunto Histórico-Artístico, el conocido como Peprica. Un documento cuya principal finalidad era la "protección do conxunto histórico-artístico, previndo para a ordenación do mesmo diversas operacións de reforma interior cos fins previstos na normativa urbanística", y que nacía subordinado "ás leis e normas de superior xerarquía".

Con los objetivos sobre la mesa de "protección, reforma interior e revitalización, e de conservación artística" de todo el casco histórico de la ciudad del Lérez, en esta norma se delimitaba, en su artículo 66, los usos de espectáculos públicos y actividades recreativas. En este punto se autorizaban "bares, mesones, tabernas, cafés y cafeterías, cervecerías, restaurantes, sociedades culturales, recreativas y gastronómicas y demás establecimientos" dedicados a estas dos áreas, pero se prohibían otros establecimientos como los bares con música, los pubs, las discotecas o los recintos donde "se emita música en vivo".

La corporación municipal pretendía así limitar las licencias municipales de este tipo de locales para que la zona monumental no se convirtiese en una "barra libre", tal y como la definió el edil nacionalista César Mosquera en los últimos días, de la hostelería de ocio nocturno. A partir de ese momento la convivencia entre vecinos, comerciantes y hosteleros parecía que se estabilizaba y que se había encontrado un equilibrio entre el descanso de los que vivían en esta zona y el disfrute de aquellos que salían de fiesta por ella. Pero en los últimos años todo cambió.

El origen del problema del ocio nocturno en Pontevedra

Las revisiones de los técnicos municipales, muchas veces derivadas de denuncias interpuestas por los propios vecinos o por otros empresarios, obligaron al Concello a intervenir para resolver los problemas que estaban surgiendo entre todas las partes y tratar de devolver una óptima convivencia al casco histórico. En estas revisiones se dieron cuenta de que algunos establecimientos del ocio nocturno habían sufrido reformas y que, por lo tanto, los locales no se adecuaban a los planos que tenía el Gobierno local. Estos cambios se habían producido por las modificaciones que los propietarios (en algunos casos los actuales y en otros los antiguos) habían realizado en sus locales sin permiso municipal.

Esta situación obligó al Concello a retirar algunas licencias, lo que despertó el cabreo y malestar de los hosteleros. Los afectados insisten en que la mayoría de esos cambios se produjeron cuando sus locales pertenecían a otros dueños, y acusan al Peprica de ser la norma que les impedía adaptar sus negocios a determinadas normativas actuales, como la de seguridad, accesibilidad, protección contra incendios o insonorización.

Ante esta problemática y ante el riesgo, tal y como advierten los hosteleros de que se produzca una "extinción" de este sector, el PP presentó en el Pleno del pasado lunes una moción (en la que se incorporaron dos enmiendas del PSOE) pidiendo el apoyo al sector del ocio nocturno y reclamando la creación de una comisión independiente que estudie la modificación del Peprica. Esta propuesta no obtuvo el apoyo del BNG y, de hecho, el propio Mosquera dejó claro que no se modificaría este plan municipal.

La modificación del Peprica, ¿una solución real?

Pero, ¿sería esta la solución? ¿La renovación del Peprica resolvería los problemas que tienen actualmente los hosteleros del ocio nocturno? El Gobierno local insiste en que no, y recuerda que hay normas superiores, como la de Patrimonio cultural, que está regida por la Xunta de Galicia, que tienen competencias en el casco histórico y que también impedirían modificaciones en estos negocios.

Anselmo Villanueva, presidente de la Delegación de Pontevedra del Colegio de Arquitectos de Galicia (Coag), asegura que las licencias que ya se han perdido no se pueden recuperar porque, explica, "romper las reglas del juego, tiene consecuencias". "La norma está para cumplirla y no es desconocida por nadie", asegura Villanueva, aunque, añade, "su modificación sí que resolvería otros muchos problemas".

Y es que al margen de esta problemática que afecta a los hosteleros, el resto de partes implicadas (vecinos, comerciantes, Colegio de Arquitectos y oposición), salvo el Gobierno local, están de acuerdo en la posibilidad de cambiar el Peprica para flexibilizar esta normativa.

Un 25% de los pubs de Pontevedra, en revisión

Antes de la pandemia había prácticamente en el casco histórico de la ciudad una veintena de establecimientos de ocio nocturno. Un par de estos locales perdieron sus licencias en los últimos años y, actualmente, hay otros cuatro establecimientos en revisión, por lo que la cifra de cierres podría seguir aumentando.

Pero los datos no se quedan aquí, ya que hay que tener en cuenta todos los negocios que, con licencia de bar, actuaban hasta ahora como pubs y a los que se les ha prohibido seguir haciéndolo.

Anteriores modificaciones del Peprica

El Plan Especial de Protección, Reforma Interior e Conservación do Conxunto Histórico- Artístico (Peprica) ha registrado varias modificaciones a lo largo de la historia desde su aprobación. Una de las más populares fue la que se produjo en el año 2010, cuando se quiso dar un tratamiento de museo a los hallazgos que aparecieron en la Praza de Santa María y Valentín García Escudero.

Sin ir tan lejos, el segundo ejemplo más ilustrativo se remonta al 22 de mayo del año pasado, cuando el Pleno municipal aprobó la modificación puntual de este plan. ¿El objetivo? Amparar el proyecto de la Deputación de Pontevedra para habilitar el subsuelo de la Praza da Leña para musealización y poder conectar así los edificios García Flórez, Castro Monteagudo y Fernández López.

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