Suspenden a un profesor por ridiculizar a alumnos y emplear comentarios sexistas

El TSXG confirma la sanción de un año y medio para el docente, que imparte clases en un centro de FP, por dos infracciones graves ► Los estudiantes se quejaban del trato que recibían por parte del hombre, quien además se ausentaba del aula con frecuencia y era incoherente con los criterios de evaluación

Vista de un aula vacía, en una imagen de archivo. GONZALO GARCÍA (ADP)
photo_camera Vista de un aula vacía, en una imagen de archivo. GONZALO GARCÍA (ADP)

Un profesor de enseñanza secundaria, con destino definitivo en un centro de FP de Pontevedra, ha sido suspendido de sus funciones durante 18 meses y 15 días por falta de rendimiento y "desconsideración grave" hacia el alumnado.

La sanción contra este docente, impuesta por la Xunta de Galicia, ha sido confirmada por la sección primera de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG), a la que recurrió el profesor suspendido. La sentencia le considera autor responsable de dos infracciones graves: una por falta injustificada de rendimiento y, la otra, por desconsideración grave hacia las personas con las que se relacionó en el ejercicio de sus funciones.

Los magistrados han tenido en cuenta el informe de la inspección educativa, que indica que, a lo largo de los cursos 2018-2019 y 2019-2020, el director del centro tuvo que advertir al maestro "de manera verbal y en reiteradas ocasiones". Esto fue debido a que su actitud en el aula, su práctica docente y el trato al alumnado "no eran las más acertadas" y habían provocado numerosas quejas de los estudiantes, que prosiguieron en los cursos posteriores hasta que, en diciembre de 2021, fue sancionado disciplinariamente.

El docente empleaba apodos inapropiados para referirse a muchos alumnos, como "Pokémon", "Miau", "Transformer" o "Drogadicto"

El castigo por la falta injustificada de rendimiento se basó, entre otras cuestiones, en su impuntualidad, en su falta de explicación de la materia, en no informar al alumnado de la programación didáctica o en su incoherencia en los criterios de calificación.

En algunos de los exámenes, señala el TSXG, figuran comentarios como "un desastre" o "muy flojo", sin realizar ningún análisis ni indicación y, además, usó WhatsApp como instrumento telemático sin utilizar en ningún momento el aula virtual puesta a su disposición por la Xunta.

A todo ello, se suma que el único instrumento de evaluación era un examen por trimestre y que no cumplió con las instrucciones recibidas por parte de la jefatura de estudios.

La sala subraya que, tanto a través de la prueba testifical de al menos ocho alumnos y de la declaración de la jefa de estudios, ha quedado acreditado que el profesor "se ausentaba habitualmente del aula sin justificación durante las clases y dejaba solo al alumnado".

Comentarios ofensivos hacia los alumnos

En cuanto a la desconsideración grave al alumnado, el alto tribunal gallego también ha entendido probado el empleo de apodos inapropiados para referirse a muchos alumnos, ridiculizándolos y descalificándolos llamándoles "Pokémon", "Miau", "Transformer" o "Drogadicto".

Además, usaba contestaciones desagradables, cortantes o displicentes con algunos alumnos, empleaba comentarios "sexistas e insinuantes" para referirse a algunas de las alumnas, a las que realizaba preguntas "innecesarias y personales"; o tenía "comportamientos inapropiados".

"Derecho del alumnado a una enseñanza de calidad"

El TSXG, de esta forma, ha rechazado el recurso interpuesto por el profesor contra la sentencia del juzgado de lo contencioso-administrativo número 2 de Pontevedra que confirmó su sanción, al existir testimonios "claros, concretos, coherentes y congruentes".

Los magistrados explican que esta resolución sancionadora está justificada al ser "conductas persistentes" a las que debe imputarse un alto grado de culpabilidad, en cuanto que el inculpado fue advertido por su conducta, sin modificarla y afectando negativamente a sus alumnos.

El tribunal subraya que el "deficiente" uso de los medios telemáticos en los momentos en los que el proceso de aprendizaje "se sostenía en esos medios", el uso "deficiente" de los instrumentos de evaluación, las ausencias injustificadas del aula y la metodología empleada, "limitaron de manera notoria el derecho del alumnado a una enseñanza de calidad".

La sentencia no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.