"Tendemos a pensar que la tecnología es inocua desde el punto de vista del género y no es cierto"

Con su ponencia 'La Inteligencia Artificial debe ser feminista', la catedrática e investigadora Amparo Alonso puso el broche de oro a una jornada celebrada este martes en la Escola de Igualdade María Vinyals

Amparo Alonso, durante su intervención. DP
photo_camera Amparo Alonso, durante su intervención. DP

Catedrática y una de las científicas de referencia en el campo de la I.A., Amparo Alonso Betanzos (Vigo, 1961) ha sido presidenta de la Asociación Española de Inteligencia Artificial y es coordinadora del grupo de investigación LIDIA (Laboratorio de I+D en Inteligencia Artificial) de la Facultade de Informática de la Universidade da Coruña. Este martes fue la encargada de clausurar la jornada Axenda 2030. Emprendemento Feminino e Innovación de la Escola María Vinyals. 

¿Cómo definiría usted la Inteligencia Artificial (I.A.)? 
Es una parte de la informática que intenta construir programas o máquinas que sean capaces de realizar tareas que, si las hiciésemos los humanos, les atribuiríamos inteligencia. Es decir, no se trata solo de una labor como por ejemplo la de un robot industrial que solo pone tornillos, sino que son tareas como el diagnóstico de enfermedades, reconocimiento de síntomas o las que usamos en nuestro móvil para ir a un destino determinado y que van corrigiendo nuestra trayectoria, los reconocedores de lenguaje, los asistentes personales, los chatbots... Todas estas herramientas usan Inteligencia Artificial. 

Usted ha sido la presidenta de la Asociación Española de Inteligencia Artificial. ¿Cómo está España en este campo? 
En el plano académico estamos a bastante buen nivel. Tenemos grupos reconocidos internacionalmente en las diferentes áreas de la I.A., como el lenguaje natural, la visión artificial, el aprendizaje automático. Y participamos asiduamente en todo tipo de proyectos internacionales. 

¿Cuáles son los campos en los que más se está aplicando la I.A. en nuestro país? 
La I.A. es una disciplina bastante amplia que engloba todo lo que uno podría incluir dentro de la inteligencia humana: reconocer voz y emitirla, reconocer escenas e imágenes, poder aprender de los datos, incorporar conocimiento en los sistemas... Y, en general, en España tenemos grupos bastante buenos en todas las áreas. No se me ocurre ninguna en la que estemos en desventaja con otros países europeos. En lo que sí lo estamos, como en todo lo que tiene que ver con investigación, es en la parte de financiación. 

La proporción de mujeres en el ámbito de la I.A. es inferior al 22% y disminuye cuanto más subimos en el escalafón

¿Cuáles son los retos de futuro? 
Poder situar a España como un país puntero de Europa e intentar competir como UE, porque sino es imposible. Europa ahora mismo está compitiendo con los otros dos grandes centros de I.A. del mundo, que son China y Estados Unidos, y ahí es difícil competir económicamente, pero sí desde el punto de vista del talento del personal, pues tenemos mucho y debemos intentar retenerlo y captar más. Y también intentar avanzar con con esta visión que tenemos los europeos más relacionada con la ética, con la protección de datos, con la aplicación de la I.A. con cierta regulación... Y ahí España es un país que tiene mucho que decir. De hecho, nos hemos ofrecido como campo de pruebas para la nueva reglamentación de la UE en Inteligencia Artificial. 

El título de su ponencia fue La Inteligencia Artificial debe ser feminista. ¿Por qué y cómo se puede lograr que lo sea?
Todos tendemos a pensar que la tecnología es inocua desde el punto de vista del género, pero eso no es totalmente cierto, porque los algoritmos y, sobre todo, los datos que utilizamos para alimentar esos algoritmos no son inocuos, sino que son datos del mundo real y muchos de ellos tienen sesgos, porque vivimos en un mundo sesgado. Si no tenemos cuidado de que esos algoritmos y datos sean revisados o inspeccionados desde el punto de vista de los sesgos, corremos el riesgo de que la I.A. no solo ayude a perpetuar los que ya existen, incluyendo los sesgos de género, sino que además los aumenten. Esa es una de las labores que debemos hacer y los europeos estamos muy encima de ello. 

¿Existe ya esta sensibilidad en los grupos de investigación y de desarrollo que hay en España? ¿Es equitativa la participación de mujeres y hombres en los mismos? 
Es mucho más masculina de lo que nos gustaría. La proporción de mujeres en el ámbito de la I.A. es inferior al 22% y disminuye cuanto más subimos en el escalafón. Los estudiantes son hombres en su mayoría, el perfil en los grupos de investigación es el de un hombre blanco de buen nivel económico... Pero sí existe esta consciencia de que es necesaria la supervisión ética en la I.A. y de que hay que tener cuidado con los sesgos que pueden introducir los algoritmos. 

¿Podría citar algún ejemplo de cómo pueden influir esos sesgos? 
Uno que es bastante conocido y se está intentando resolver es el de los asistentes personales que todos conocemos, como Siri, Alexa, Google Assistant... Todos ellos surgieron con voz femenina por defecto y algunos con voces de mujeres jóvenes y los que tienen algún tipo de icono son mujeres jóvenes y atractivas físicamente. Eso ha ido evolucionando y ahora ya existe la posibilidad de que sean hombres o mujeres. El carácter del asistente, que al principio difería de manera que las mujeres eran más divertidas y alegres y los hombres más formales y serios, ahora se define de manera igual; e incluso existen asistentes personales con una voz neutra y en las respuestas que te dan a las preguntas que les formulas no asumen un género. Otro ejemplo: Amazon tenía un algoritmo de contratación de personas en puestos de responsabilidad tecnológica en la empresa y, como había muy pocos currículums de mujeres en esa área, el algoritmo ofrecía el puesto a los hombres, porque sabía que había más posibilidades, pues usaba los datos para ser lo más preciso posible.
 

Las mujeres reivindican su espacio en la innovación y el emprendimiento
Participantes en la jornada de la Escola de Igualdade María Vinyals. DP
Participantes en la jornada de la Escola de Igualdade María Vinyals. DP
Sacar a la luz el imprescindible camino que están abriendo las mujeres en la innovación tecnológica, el emprendimiento y la transformación digital frente a las desigualdades que siguen marcando estos campos fue el objetivo de la jornada celebrada este martes en la Escola de Igualdade María Vinyals, en el marco de la Agenda 2030 y promovida por la Deputación y la Cátedra Iberoamericana de la USC. La presidenta provincial, Carmela Silva, reclamó que las mujeres ocupen el espacio que les pertenece "nestes eidos fundamentais na construción do novo mundo que estamos a vivir" y recordó que su escasa presencia en áreas como las nuevas tecnologías sigue siendo "intolerable". 

María Cadaval, directora de la Cátedra Iberoamericana, subrayó que "a sociedade ten que darse conta de que sen o ODS 5, a igualdade, non se pode avanzar" y la directora del evento, María Xosé Rodríguez-Galdo, incidió en que las mujeres "levamos a innovación nos xenes". 

Innovación tecnolóxica e xénero centró la primera mesa de debate, coordinada por Mar Rodríguez. En ella, María Camacho, directora de Negocio de Plexus TEC, demandó "políticas que incentiven que as mulleres esteamos en todos os niveis das empresas tecnolóxicas"; Berta Caro, directora de Desarrollo Corporativo de Tecalis, reivindicó el papel de las mujeres en la transformación digital; y Ana Malde, ejecutiva de Accenture, y Sandra Castro, ejecutiva de cuentas de Fuell, pusieron el acento en la "responsabilidad" de las empresas en romper estereotipos de género. 

En la segunda mesa se expusieron distintas experiencias sobre Emprendemento feminino e a innovación no sector primario, con la participación de Teresa Táboas, arquitecta y administradora de Sementares SL; Sandra Amézaga, secretaria de la Asociación Mulleres Salgadas; Elisa Rubí Cano, socia de Adegas Terra de Asorei y profesora de Química, y Silvia Chaves Freire, gerenta en Transportes y Maderas Chaves. 

Por la tarde, la jornada contó con tres emprendedoras que iniciaron sus proyectos alineadas con la universidad. Eva López Barrio, coordinadora de Innovatia 8.3 de la USC fue la moderadora; y Catalina Fernández de Ana, directora de Hifas da Terra; Diana Lameiro, directora del Centro Lingoreta, y Vanesa Redondo, promotora de Proplantaee, expusieron sus experiencias.

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