El turismo de las autocaravanas suscita sus primeros detractores

O Grove promueve una ordenanza para restringir la estancia irregular de las viviendas sobre ruedas ► La modificación de la Lei do Solo desata una avalancha de solicitudes para crear campamentos en suelo rústico
Autocaravanas en el recinto de Tafisa. GONZALO GARCÍA
photo_camera Autocaravanas en el recinto de Tafisa. GONZALO GARCÍA

Si ya tenían tirón antes de la pandemia, el confinamiento y todas las medidas de aislamiento social que siguieron después acabaron por desatar un auténtico furor por las autocaravanas. El hecho de poder disponer de un apartamento sobre ruedas encandiló a miles de ciudadanos que, mediante alquiler o compra, se siguen lanzando este domingo a la carretera para viajar y disfrutar de su tiempo de ocio.

La provincia pontevedresa no ha quedado exenta de este fenómeno e incluso ha ampliado las áreas de estacionamiento (públicas y privadas) para dar cabida a un turismo que crece sin frenos. El Concello de Pontevedra habilitó una parcela en Tafisa con 20 plazas disponibles y un tiempo máximo de estancia de 72 horas, Poio creó una similar en A Seca y municipios como Marín y Bueu tienen previsto seguir sus pasos para construir áreas parecidas.

"Insostenible". Hasta la fecha en la ciudad del Lérez representa un turismo que no supone casi interferencias, pero no así en zonas costeras próximas a la capital, donde algunos ayuntamientos han empezado a mover hilos para poner coto a esta opción de recreo. Entre ellos, O Grove, que ha empezado por redactar una ordenanza la Policía Local para intentar restringir la estancia irregular de autocaravanas y las actividades vinculadas.

El alcalde, José Cacabelos, sabe que sus declaraciones "pueden ser polémicas", pero advierte de que el concello "ha empezado a tener problemas" a raíz de este turismo que cree que también afectarán "al resto de ayuntamientos costeros".

Según dice, "el fenómeno de las autocaravanas de los últimos años se ha vuelto ingestionable", hasta el punto de que el verano pasado se contabilizaron "hasta 300 autocaravanas en nuestro pueblo" y más de 20 en las zonas de acceso a playas, reduciendo a mínimos el lugar de aparcamiento "al resto de usuarios".

El socialista afirma que no todos los caravanistas se rigen por el mismo patrón, pero también denuncia que un porcentaje importante practica "un turismo irrespetuoso". "Muchos aparcan donde quieren, depositan las aguas residuales donde les da la gana e invaden zonas medioambientales protegidas, deteriorando espacios que llevamos años intentando proteger. Sé que la Fegamp (Federación Galega de Municipios e Provincias) llevan tiempo trabajando para establecer una ordenanza tipo, pero para nosotros es urgente. Por eso dentro de la legalidad, intentaremos ser lo mas estrictos posible".

Campings. Cacabelos añade el "problema" que ha abierto un reciente cambio en la Lei do Solo y que permite habilitar campamentos turísticos en parcelas rústicas superiores a los 5.000 metros cuadrados "con una simple licencia municipal".

El regidor asevera que la modificación tira por tierra los requisitos previos (que incluían mucha más proyectos y permisos) y que ha dado lugar a una avalancha de solicitudes para este tipo de equipamientos. Campings que a su modo de ver son "microurbanizaciones encubiertas" y que han desatado "una especulación del terreno rústico que hay que proteger".

"De repente en O Grove parece que todo el monte va a ser urbanizable, porque no nos engañemos, un campamento necesita abastecimiento de agua y saneamiento, aparcamiento, un edificio estable que puede ocupar hasta un 20% de la parcela para albergar recepción, supermercado, baños y cafetería, y bungalows de 40 metros cuadrados, que dicen que son desmontables, pero que en realizar no se mueven".

Por ello, Cacabelos pide "más control por parte de la Xunta" y mayor coherencia. "En O Grove llevamos diez años intentando modificar una parcela rústica de 7.000 metros cuadrados para construir un centro de salud y un centro de día. Tras varias modificaciones aún no lo hemos conseguido. En cambio, si fuera un campamento turístico podría tener licencia mañana. Algo se está haciendo mal, cuando a la iniciativa privada le resulta más fácil urbanizar el monte que a la Administración hacer un equipamiento público".

Comentarios