El último templo del metal

El establecimiento de Miguel Graña e Isabel Rúa, Tronko Bar, en Pontemuíños, se convierte en una referencia del punk y el hard rock con programación cerrada hasta el mes de junio
Miguel Graña, Roi Graña e Isabel Rúa (de izquierda a derecha), este lunes, en el Tronko Bar de Pontemuíños. DAVID FREIRE
photo_camera Miguel Graña, Roi Graña e Isabel Rúa (de izquierda a derecha), este lunes, en el Tronko Bar de Pontemuíños. DAVID FREIRE

El guitarreo atronador del metal, el punk y el hardcore suenan cada fin de semana en Pontemuíños. Lo hacen en el que se ha convertido en el último templo del rock duro en Pontevedra: el Tronko Bar.

Los pontevedreses Miguel Graña e Isabel Rúa (con la colaboración del técnico de sonido Roi Graña) están detrás de una programación que lleva realizándose desde hace cinco años, que llena cada sábado el establecimiento y que está cerrada ahora mismo hasta el mes de junio. "Ya estamos empezando a confeccionar la de octubre", dice el propietario del local.

El Tronko Bar celebra este año su 22º aniversario. "Antes era el local social del poblado de Celulosas, que era como se conocía lo que ahora es la urbanización de Pontemuíños. De Tronko Club pasó a Tronko Bar".

El local es centro de reunión de los amantes de los sonidos más duros, del trash al hardcore, y una referencia más allá de Pontevedra. "Aquí vienen a ver a los grupos desde chicos de 20 años hasta hombres de más de 60 a los que les gusta esta música", cuenta Miguel Graña, que se confiesa "más punkarra que metalero".

Hace diez años, el Tronko Bar empezó a organizar conciertos. "El local era grande, así que montamos un escenario y empezamos a traer grupos de todo tipo. Durante la semana somos un bar normal. El sábado, a las cuatro de la tarde, se recoge todo y se convierte en una sala de conciertos". Desde hace cinco se centran en bandas de punk y metal. "Por un lado porque es la música que más nos gusta y por otro porque son los músicos más profesionales. Estos directos te enganchan. Y ahora casi no hay salas en Galicia donde se programen de forma permanente, como hacemos nosotros. Y eso que está claro que tienen un público que lo demanda". En este punto Graña critica la falta de espacios en los que escuchar música en directo. "Cada vez hay menos. Por ejemplo, que cierren el Liceo Mutante no tiene nombre. Estamos a tope con ellos".

Celebran dos festivales: Muíños Eterno Fest y HardValentín

Además de la programación de cada sábado, incluida en el programa Cabos Soltos del Concello ("que se puede decir que directamente nos ha salvado la vida y en esto hay que aplaudir a Anabel Gulías"), el Tronko Bar celebra dos festivales. El primero, este fin de semana, por San Valentín. "Es el HardValentín, que promueve David Armada y en el que tocarán cuatro grupos a partir de las 19.00 horas". Va por su séptima edición. Se subirán al escenario Ultraxe, Soul of Anubis, Al final solo habrá cenizas, Mondo Podre y Herr Container. "Se trata de celebrar San Valentín de una forma diferente. Los metaleros también tienen su corazoncito", bromea Graña.

El otro festival, el último fin de semana de mayo, es el Muíños Eterno Fest. "Reunimos a seis o siete grupos. Y estamos pensando en hacerlo en el exterior si todo va bien". A mayores celebran todos los años el aniversario del local con una programación especial. "Esta vez será el 12 de mayo. La fiesta comenzará a mediodía. Habrá pulpeira y churrasco, cañas a un euro, un mago para los niños por la tarde y, por supuesto, cuatro bandas en directo".

Como siempre, el acceso será gratis. "Ni cobramos entrada ni le cobramos nada a las bandas. Esto no se hace por dinero. Yo pienso en los chavales que están empezando con sus bandas y que se ven obligados a pagar para poder tocar en una sala. Para ellos eso es complicadísimo. Aquí pueden venir a tocar, les damos de cenar y reciben el 20% de la caja más lo que el público les deje en el bote. Me parece que es lo justo y me encanta que sigan presentándose aquí chicos jóvenes para dar conciertos. De eso se trata, de apoyarles, porque son artistas".