El vacunódromo de Campolongo registra colas en su último día de apertura de esta campaña

El punto deja de funcionar tras 45 días con índices de cobertura más bajos que en los años anteriores. A partir de este lunes, quien quiera recibir la vacuna frente al covid y la gripe deberá pedir cita
Fila de personas en el acceso al vacunódromo de Campolongo, este sábado. GONZALO GARCÍA
photo_camera Fila de personas en el acceso al vacunódromo de Campolongo, este sábado. GONZALO GARCÍA

Decenas de pontevedreses se acercaron este sábado al vacunódromo de Campolongo, coincidiendo con su último día de apertura de esta campaña, para inocularse frente al covid y la gripe.

El vacunódromo dejó de funcionar después de 45 días de actividad casi ininterrumpida. No obstante, su clausura no significará el fin absoluto de la campaña, ya que el Área Sanitaria seguirá ofreciendo la posibilidad de vacunarse en dos puntos. Uno de ellos estará situado en el hospital Montecelo y funcionará los lunes, miércoles y jueves por la mañana y tarde y los sábados por la mañana; y otro estará ubicado en el Hospital do Salnés, donde se inmunizará a la población que lo requiera los martes y viernes durante toda la jornada.

Para sacar cita los usuarios deben recurrir a la aplicación del Sergas o al sistema de autocita, si bien fuentes sanitarias recuerdan que para acudir a esta modalidad los demandantes deben cumplir alguno de los perfiles a los que fue orientada la campaña: esto es, mayores de 60 que no se pudieron vacunar cuando fueron citadas, pacientes de alto riesgo y sus convivientes.

La mitad de los sexagenarios del área de Pontevedra renuncian a vacunarse

A pesar de que los profesionales sanitarios han intentado disuadir a los más reticentes, el vacunódromo de Pontevedra cerró con unos índices de cobertura notablemente más bajos respecto a los últimos tres años. Sobre todo en las franjas de edad más bajas comprendidas en esta campaña de vacunación dual, impulsada para proteger frente al covid y la gripe a la población mayor de 60 años y perfiles de riesgo.

Según datos facilitados el viernes por el Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés (correspondientes a finales de noviembre), solo el 47% de los sexagenarios citados se habían vacunado contra el covid y un 45% frente a la gripe, lo que significa que algo más de la mitad omitieron la invitación a inocularse cursada por Sanidade.

En la franja de 70 a 79 años los índices mejoran hasta alcanzar el 65,49% en el caso del covid y el 69,06% en el caso de la gripe. Y en la población mayor de 80 años la tasa todavía asciende más hasta llegar al 74,71% en la vacuna frente al coronavirus y al 78,23% en la antigripal.

En este último caso, los porcentajes se acercan al objetivo del Sergas, pero aún así, según indican las fuentes consultadas, en la población mayor de 80 años el grado de cobertura "ha descendido un 10%" y en las franjas más jóvenes aumenta "hasta un 20%" respecto a años anteriores.

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