Las ventas de vehículos eléctricos suben un 89% en la provincia, pero faltan puntos de recarga

Pontevedra es la provincia gallega donde más ha crecido el mercado en el último año, aunque actualmente este sigue siendo minoritario: solo cinco de cada cien coches que circulan por la Boa Vila funcionan con electricidad ► La ciudad tiene más de veinte electrolineras en hipermercados y parkings, donde está previsto ampliar la oferta
Un vehículo repostando en una electrolinera. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
photo_camera Un vehículo repostando en una electrolinera. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

Los pontevedreses se suben cada vez más al carro del vehículo eléctrico, con más compras de este tipo de utilitarios. De hecho, Pontevedra se coronó el año pasado como la provincia gallega donde más creció este mercado: un 89,43%, una tasa sin parangón en la comunidad y que supera casi en 20 puntos el promedio autonómico.

Las bonificaciones y la incertidumbre de no saber a ciencia cierta qué ocurrirá con los coches que emplean combustibles fósiles han animado las ventas, aunque sobre todo de forma porcentual, porque si se ven los números absolutos se puede ver que en realidad el peso del vehículo eléctrico en la balanza del motor sigue siendo minoritario. Tanto, que solo cinco de cada cien coches que empezaron a rodar el año pasado en la provincia son totalmente eléctricos.

¿Cuáles son las causas?

La Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción, Faconauto, precisa que en Pontevedra se matricularon el año pasado 7.994 vehículos y todo terreno, un 8,9% más que el año anterior, y que de este montante únicamente 466 pertenecen a la categoría de eléctricos. ¿Cuáles son las causas?

Javier Portela, trabajador de Detroit Mobil, asegura que en su concesionario (que comercializa Mitsubishi, Suzuki, Subaru y Ssang Yong) hay modelos que ofrecen una autonomía de hasta 590 kilómetros y precios de venta competitivos que parten de los 27.000 euros. En cambio, afirma que «nadie pregunta» por este tipo de utilitarios y que, en gran parte, esta falta de interés se debe a la red actual de puntos de recarga, que va aumentando, pero todavía resulta insuficiente. "Si me preguntan si las marcas están preparadas para desarrollar el mercado eléctrico y si las autonomías son proporcionadas, la respuesta es sí. Pero si me preguntan si el país está preparado, la respuesta es un no rotundo, porque faltan puntos de recarga. A nosotros nos encantaría vender más coches eléctricos, pero hace falta que las instituciones faciliten la colocación de puntos de recarga en gasolineras, parkings y centros comerciales. Y además favorecer que haya un método de pago único, porque si cada recargador tiene una aplicación... ¿Cuántas apps vas a tener en el teléfono?", pregunta el profesional.

Modelo de ciudad

Javier Montes, asesor comercial de Roipesa, indica que otro hándicap que afecta al mercado local es el "tipo de ciudad que es Pontevedra", donde se utiliza más el coche para hacer desplazamientos largos a otros destinos, "lo que hace que la gente se cohíba un poco". "Si es una ciudad grande, donde te mueves seguido con el coche, es más factible, pero a la hora de viajes el eléctrico condiciona un poco más que un híbrido o uno de gasolina".

El asesor de este concesionario, distribuidor oficial de Nissan, indica muchos clientes descartan el eléctrico por la autonomía que ofrecen las baterías, aunque advierte también que la tecnología ofrece cada vez más kilometraje en menos tiempo y que cada vez hay más opciones para la recarga. "Falta red, pero hoy hay puntos de recarga en supermercados, centros comerciales y concesionarios, abiertos a cualquier cliente, no solo al de la marca". Además, Montes recuerda la existencia de bonificaciones como la del actual Plan Moves III, que ofrece subvenciones de hasta 7.000 euros para la compra de vehículo eléctrico.

¿Dónde se carga?

Según el portal Electromaps, en la provincia están instalados casi 300 puntos de recarga, de los que aproximadamente 50 están situados en el eje Pontevedra-Poio-Marín.

En el casco urbano pontevedrés constan más de 20 electrolineras de acceso público, repartidas en parkings e hipermercados.

En este último caso el uso es gratuito. En Carrefour, por ejemplo, hay dos puntos de suministro que, según las fuentes consultadas, "se usan a diario constantemente". El usuario tan solo tiene que aparcar y enchufarse a la red mientras hace sus compras. Otros puntos están ubicados en Froiz, Lidl o Aldi, donde la empresa brinda media hora de carga gratuita previo paso por caja para solicitar el enganche.

Los parkings de la ciudad conforman la segunda gran alternativa para recargar baterías y, de hecho, están obligados a hacerlo desde el 1 de enero de 2023, la fecha de entrada en vigor del Real Decreto Ley 29/2021 que obliga a colocar puntos de recarga en todos los aparcamientos de uso público que cuenten con más de 20 plazas.

En el parking de Santa Clara están operativos seis puntos de carga y quienes trabajan las instalaciones aseguran que la demanda ha ido "in crescendo": «Todos los días hay usuarios. Hay personas que vienen directamente a cargar a los puntos ultrarrápidos y otras que lo dejan en la de carga estándar y aprovechan para hacer recados». Las tarifas dependen del consumo y el tipo de carga, oscilando entre los 30 y los 40 céntimos por kilowatio.

En parking Empark de la Praza de España disponen de otros diez puntos, que funcionan con una tarifa de 0,375 el kilovatio y que, según las fuentes consultadas, también "tienen cada vez más demanda". "De hecho –añaden– se ampliarán los puntos". El vehículo eléctrico comienza la carrera.

Calculan que en dos años Galicia sumará 3.000 nuevos puntos

Las cifras que maneja la Consellería de Economía, Emprego e Industria señalan que en los últimos años se instalaron en la comunidad gallega cerca de 2.250 puntos de recarga para vehículos eléctricos.

El cómputo incluye los lugares de suministro públicos, pero también todos aquellos situados en viviendas particulares, comunidades de vecinos y distintas instalaciones empresariales.

En base a esta cifra y a las previsiones de un crecimiento del mercado eléctrico, la Consellería estima que en los próximos dos años Galicia podría sumar "3.000 puntos nuevos" de carga para vehículos eléctricos. A nivel España, el portal de referencia Electromaps tiene registrados 439.156 puntos de recarga.

Los híbridos ya representan el 34% de las ventas

Los vehículos de gasolina lideraron las ventas formalizadas el año pasado en la provincia pontevedresa con un total de 2.874 matriculaciones, equivalentes al 35,95% del total. Sin embargo, los híbridos amenazan con robar el primer puesto a corto plazo, ya que su ascenso es mucho más pronunciado. De hecho, si las ventas de gasolina crecieron un 1,6% en 2023, los híbridos aumentaron un 13%, llegando a las 2.735 matriculaciones en la provincia, el 34% del total.

Javier Portela, trabajador del concesionario Detroit Mobil, precisa que este sector lleva cinco años con un crecimiento sostenido y que la clientela "tiene cada vez más presente a los híbridos" debido a la cascada de normativas que ponen coto a los combustibles fósiles. Los híbridos enchufables experimentaron un crecimiento del 23%, hasta llegar a las 433 unidades, mientras que los vehículos a gas subieron un 68% hasta llegar a las 415.

El diésel se desploma

Por el contrario, los coches diésel continuaron su desplome. El año pasado se vendieron en la provincia 1.125 vehículos de este tipo, un 13,73% menos que en 2022.

¿Cuánto tarda y cuánto cuesta?

El tiempo de carga de los vehículos varía infinitamente, dependiendo del modelo de coche y la potencia de suministro. Una carga lenta en casa, por ejemplo, se aproxima a las siete horas de duración, mientras que una carga rápida en una electrogasolinera puede llenar el 80% de batería en 20 minutos (en los modelos más eficientes del mercado). El coste baila en función de los mismos factores, pero también depende de la tarifa que uno tenga contratado en casa o de la tarifa de la electrolinera, la cual se aproxima a los 40 céntimos por kilovatio.

"Las electrolineras de las estaciones de servicio no funcionan"

La Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos, Auve, asegura que Galicia y áreas metropolitanas como las de Pontevedra y Vigo conforman "un entorno ideal" para este tipo de utilitarios, "porque el 90% de los desplazamientos están por debajo de los 150 kilómetros".

No obstante, Julio Páramo, delegado de la organización en Lugo, denuncia que todavía hay muchos hándicaps que frenan la expansión del coche eléctrico. Entre ellos, critica el incumplimiento del Real Decreto que obliga a colocar puntos de recarga en estacionamientos públicos interiores y exteriores, así como en las estaciones de servicio. "La ley no se cumple, porque en los aparcamientos al aire libre no se están colocando puntos de recarga y muchas de las electrolineras de las estaciones de servicio no funcionan".

El portavoz también advierte de que el grueso de las aplicaciones que se utilizan para localizar puntos de recarga "no están actualizadas", lo que deriva en desplazamientos inútiles, y que además el número de apps que se emplean en este sector es exagerado. "Tenemos que llevar instaladas más de diez aplicaciones, porque cada marca tiene su propio sistema. Lo ideal sería un modelo como el de Portugal, que tiene una sola aplicación con la que se gestionan todos los cargadores y un medio de pago".

Además, la asociación demanda «la mejora de la gestión» de las ayudas orientadas a este medio de transporte.

Las gasolineras responden: "No son rentables y por ahora las utilizan pocos coches"

La Ley establece que las estaciones de servicios con ventas superiores a 10 millones de litros de carburante deben instalar una infraestructura de recarga eléctrica de 150 kilovatios, y que tanto las que venden entre 5 y 10 millones como las nuevas gasolineras deben colocar al menos un punto de 50 kW.

En cambio, según cifras del sector, actualmente en toda la provincia hay 13 puntos de recarga funcionando y es habitual que muchas tengan colgado el cartel de inoperativo.

El presidente de la Asociación provincial de Estaciones de Servicio de Pontevedra, Benigo Redondo, alega que este servicio "no es rentable", porque el coste de instalación y funcionamiento es muy superior al margen de beneficio que arrojan estas infraestructuras, a las que asegura que acuden "pocos coches".

El portavoz añade que es común que las estaciones de servicio se encuentren con problemas en la gestión de las electrolineras: "Muchas veces nos encontramos problemas técnicos, otras veces la suministradora no te da la potencia que necesitas y en otras ocasiones las aplicaciones no van bien. Es complicado".

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