Verducido quiere dar la campanada

La denuncia de un vecino obligó a la iglesia a apagar los altavoces que reproducían a diario sonidos enlatados para actos religiosos y canciones como 'Negra Sombra'. La Comunidade de Montes donará 3.800 euros al templo para que la campana vuelva a sonar con un sistema automático
Vista de este jueves del campanario de la iglesia de Verducido, con los dos altavoces. DAVID FREIRE
photo_camera Vista de este jueves del campanario de la iglesia de Verducido, con los dos altavoces. DAVID FREIRE

Verducido quiere que las campanas de su iglesia vuelvan a resonar en la parroquia. La Comunidade de Montes aprobó en su última asamblea, celebrada el pasado 26 de noviembre, el pago de un donativo para instalar un sistema electrónico para dar las horas y anunciar misas y otros actos religiosos.

La aportación económica será de 3.810 euros, tal y como confirma el presidente de la entidad comunal, que explica que la gestión de esta tecnología sería asumida por el párroco, Herminio Sande. "Primero hablamos con el cura y luego propusimos en asamblea dar esta ayuda para recuperar esta tradición", explica Marcos Rey, que asegura que este mismo mecanismo se ha estrenado ya en Cerponzóns.

"Cada vez quedan menos campaneros y campaneras. Entonces hay que apostar por estos sistemas", dice Rey sobre el toque manual de campana, que desde noviembre de 2022 es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad gracias a una resolución de la Unesco.

La financiación del nuevo sistema, con martillo mecánico, camina en paralelo a la batalla judicial que la Comunidade de Montes de Verducido ha emprendido contra el Concello de Pontevedra por ordenar que se apagasen los altavoces del campanario. La resolución municipal, que se ejecutó a mediados del pasado mes de octubre, es fruto de la denuncia presentada por un vecino contra los sonidos enlatados que salían de los dos megáfonos instalados en lo más alto del templo. Entre ellos, campanadas electrónicas y canciones populares.

El particular trasladó su malestar por el ruido que emitían estos amplificadores al entender que no cumplían con los requisitos exigidos por la ordenanza con la que Pontevedra regula la contaminación acústica, en vigor desde el año 2000. También apeló a su derecho al descanso para que los altavoces no volviesen a sonar. Finalmente, los servicios técnicos le dieron la razón y obligaron a suspender los toques de campana, que además de sonidos enlatados de campana para avisar de entierros y otros actos, también reproducían a diario canciones como la de Negra Sombra, compuesta por Juan Montes y que popularizó Luz Casal.

Iglesia de Verducido. DAVID FREIRE
Iglesia de Verducido. DAVID FREIRE

Rey, que también es concejal del PSOE en el Concello de Pontevedra, asegura que la denuncia vecinal contra la megafonía de la iglesia también llegó a la Xunta. Concretamente a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, un organismo adscrito a la Consellería de Cultura que debe velar por la protección de bienes protegidos, como este templo.

El asunto está ahora en manos de los tribunales debido al recurso contencioso-administrativo que los comuneros de Verducido han presentado contra la Administración local. El colectivo entiende que este sistema de altavoces lleva en activo más de 30 años y no quieren renunciar a él, con independencia de que se contrate un martillo mecánico para el repique tradicional de las campanas. Además de entierros, el toque de campana se utiliza para fiestas parroquiales y como reloj para el vecindario, al marcar las horas.

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