El viejo puente del tren en Monte Porreiro se abrirá al público a finales de año

El Concello licita por 200.160 euros las obras que habilitarán dos accesos para peatones al viaducto, que quedó en desuso en 2014 ▶ El proyecto contempla la creación de una senda en zigzag y unas escaleras de madera para subir desde la playa fluvial del Lérez
Viejo puente del tren en Monte Porreiro. RAFA FARIÑA
photo_camera Viejo puente del tren en Monte Porreiro. RAFA FARIÑA

El viejo puente del tren en Monte Porreiro abrirá al público a finales de año. Esta es la previsión que maneja el concejal de Medio Natural y Desenvolvemento Sostible, Iván Puentes, que este lunes confirmó que el Concello sacará esta semana a licitación las obras que permitirán el uso social de esta infraestructura, que quedó en desuso en 2014 por la llegada de la alta velocidad a Pontevedra.

Los trabajos saldrán a contratación por un importe de 200.159,99 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses, dos menos de lo previsto inicialmente. La obra se pagará con cargo a fondos europeos Feder, de modo que Bruselas aportará el 80% del coste y el Concello el 20% restante.

El antiguo puente del ferrocarril de Monte Porreiro está en manos del Concello desde hace casi cuatro años. El Adif, organismo que depende del Ministerio de Transportres, formalizó al cesión del puente el 7 de julio de 2018, una semana después de la moción de censura impulsada por el PSOE contra el Gobierno del PP, presidido por Mariano Rajoy.

El cambio de titularidad de esta estructura se negoció con anterioridad, en el marco de la cesión de los falsos túneles del Ave en A Seca, Médico Ballina y Doce de Novembro, que son propiedad municipal desde el 17 de marzo de 2016. Aquel traspaso tardó tres años en cristalizar y dejó fuera de la ecuación el viaducto de Monte Porreiro. El convenio de cesión de esta infraestructura por parte de Adif tiene una duración de 75 años y obliga a Pontevedra a hacerse cargo del mantenimiento y conservación del puente, así como de la futura iluminación, de la que ahora carece esta instalación.

El proyecto en Monte Porreiro contempla dos accesos: una senda en zigzag y unas escaleras de madera para subir al puente desde la playa fluvial del Lérez, concretamente desde el ámbito en el que se encuentran los baños y el chiringuito del arenal. La actuación incluye además dotar de alumbrado tanto la plataforma como el nuevo itinerario peatonal a través de balizas, así como una nueva barandilla.

Las obras también prevén un cambio en el pavimento del tablero central del puente, que tiene un ancho de seis metros y una longitud de 116. El actual balastro será sustituido por hormigón. La reapertura del viaducto, construido en la década de los años 60, está solamente pensada para viandantes y ciclistas, puesto que el Gobierno central prohíbe "el tráfico rodado de todo tipo de vehículos, salvo bicicletas y asimilados".

El viaducto estrenará alumbrado y nuevo pavimento de hormigón. También se renovará la barandilla

TRES MEJORAS. El contrato que ahora lanzará el Concello incluirá tres mejoras: el desbroce y posterior ajardinamiento del talud que hay en la zona, con la plantación de especies arbustivas; la instalación de una barandilla sobre los muros de mampostería para hacer más seguro el itinerario y el tapiado del túnel por donde circulaba el tren, que mide cuatro metros de alto. Esta última solución será provisional y se adopta porque el interior de este espacio no es de propiedad municipal, sino que todavía pertenece a Adif. Además, con esta intervención se pretende "gañar en seguridade" y mejorar el impacto paisajístico de esta estructura.

El edil de Medio Natural y Desenvolvemento Sostible recordó que, de momento, el viejo puente del ferrocarril se utilizará como mirador. La idea es que en el futuro esta senda pueda conectarse con Lérez. Y para ello hay varias alternativas técnicas sobre la mesa. La de menor complejidad y, por tanto, menor coste, es la de abrir un acceso al túnel del tren desde Médico Ballina, enlazando esta estructura con la vieja vía por medio de una rampa. Esta actuación está vinculada a la Vía Verde que Pontevedra creará entre la estación de tren de Pontevedra y Barro.