Con la vista puesta en el Lérez

El Concello insta a la Xunta a verificar los datos que Meteogalicia tiene en su web sobre el nivel del río, que lo sitúan en cifras muy bajas para esta época del año ► Los técnicos sospechan que la falta de caudal puede estar relacionado con la captación de agua de Ence en la presa de Bora
Zona en la que el Concello tiene el sistema de captación de agua del río Lérez para abastecer a la ciudad y a parte de la comarca. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Zona en la que el Concello tiene el sistema de captación de agua del río Lérez para abastecer a la ciudad y a parte de la comarca. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Las estadísticas sobre el nivel del Lérez preocupan al Concello de Pontevedra. Sus servicios técnicos han instado a la Xunta a verificar los datos que Meteogalicia tiene en su página web sobre el caudal del río, que presenta cifras muy bajas para esta época del año.

Según estos registros, el pasado 14 de junio, el caudal medio de agua era de 5,38 metros cúbicos por segundo. Es justo la mitad de los 11,42 metros cúbicos que había un año antes.

En su informe, el Concello también advierte de que le río ha sufrido importantes oscilaciones entre los días 10 y 14 de junio, presentando valores que situarían al Lérez por debajo de su caudal ecológico. Es decir, en claro riesgo medioambiental.

Oscilaciones del caudal del río Lérez entre el 10 y el 14 de junio de 2022. DP
Oscilaciones del caudal del río Lérez entre el 10 y el 14 de junio de 2022. DP

Los técnicos municipales sospechan que estas variaciones, de confirmarse, podrían estar relacionadas con la captación de agua que Ence tiene en la presa de Bora. La fábrica de pasta de papel tiene su propio sistema de abastecimiento, con canalizaciones propias que llevan los recursos hídricos del río hasta el complejo industrial de Lourizán.

El requerimiento de Pontevedra a la Xunta se ha hecho a través del Servizo de Planificación e Programación Hidrolóxica, al que se ha pedido que revise la situación del río y los parámetros que se están publicando a este respecto. Esta información será vital para que el Concello pueda elaborar su protocolo "antisequía", que definirá las medidas a adoptar en caso de emergencia por falta de lluvias.

En caso de que se viese comprometido, los servicios municipales priorizarán el abastecimiento doméstico sobre todos los demás. Así ocurrió en 2011 y 2017, años en los que se produjeron episodios de sequía y en los que el Concello suspendió la limpieza y baldeo de calles y el riego de jardines y zonas verdes para ahorrar recursos hídricos.

Los protocolos también priorizan el consumo doméstico frente al industrial, lo que afectaría a las empresas del sector, entre ellas, Ence. A pesar de la escasez en 2011 y 2017, Celulosas nunca se ha visto obligada a interrumpir su suministro, aunque sí a reducir su producción, como ocurrió hace once años tras un inusual otoño sin apenas precipitaciones.

O pontillón, lleno

En la actualidad, el abastecimiento de la capital de las Rías Baixas se realiza a través del río Lérez. Desde allí se capta el agua que se sirve a la ciudad y a los concellos de Marín, Poio, Sanxenxo, Vilaboa y al polígono industrial de A Reigosa, situado en Ponte Caldelas.

El segundo punto que abastece a Pontevedra y a los municipios del margen izquierdo y derecho de la ría es O Pontillón do Castro. El embalse, situado en la parroquia de Verducido, suele reservarse para el verano. La presa mantiene un alto nivel de ocupación, por encima del 87% de su capacidad, según el último informe emitido el pasado día 20.

Más control

En paralelo a esta situación de prealerta, el Concello tiene en marcha varios planes para ejercer un mayor control sobre el consumo de agua. Uno de ellos es la creación de un sistema que vigilará en tiempo real el gasto de recursos hídricos del río y de O Pontillón.

Los técnicos valoran dos ubicaciones para fijar la sede de este centro tecnológico. El proyecto aspira a recibir fondos europeos.

Las infraestructuras
Pontevedra tiene siete depósitos de agua y proyecta constuir uno más
Pontevedra cuenta en la actualidad con siete depósitos de agua que dan servicio a la ciudad y a varios municipios limítrofes. El más antiguo, construido en 1883, fue diseñado por el arquitecto Alejandro Rodríguez Sesmero en San Amaro. La red municipal también dispone de un tanque en Lérez, otro en O Castelo y dos más en O Campiño. El más reciente, levantado en 2015, es el de Castro Senín, que además de servir a Mourente y a otras zonas del rural, abastecerá al futuro Gran Montecelo. El octavo depósito se construirá en el lugar de Valadares, en la parroquia de Marcón.

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