"Vivimos con miedo, tuvimos que instalar alarma y reforzar la vivienda"

Desvalijan la casa del músico Juan Pablo Charlo y de su pareja en Lérez después de retirar varias tejas y entrar por la cubierta ►Se llevaron equipos, discos duros, instrumentos y toda la ropa
El músico Juan Pablo Charlo, relatando los hechos. GONZALO GARCÍA
photo_camera Juan Pablo, relatando los hechos. GONZALO GARCÍA

"La noche de Feira Franca yo me fui a tocar a Vigo y mi pareja se quedó aquí. Ella llegó y se encontró con la puerta abierta". Juan Pablo Charlo, músico uruguayo afincado desde hace años en la parroquia pontevedresa de Lérez, comienza así a relatar el robo que sufrió en su vivienda, en el que se llevaron todos sus efectos personales y profesionales, desde su guitarra eléctrica blanca hasta la ropa, toda la ropa.

"Los que entraron tenían que conocer la casa. Retiraron varias tejas y llegaron justo al punto en el que había una trampilla. Ahora lo tapié, pero, ¿cómo sabes que en ese punto del tejado se puede acceder al interior? Era obvio que sabían cómo entrar y lo que había en el interior, porque, vista desde fuera, esta no es una casa ostentosa", explica Charlo, que tiene sospechas de que su casero, al que paga religiosamente cada mes, podría estar detrás de lo ocurrido. "Me llevaron instrumentos, música, y lo que más me importa, la propiedad intelectual, todos mis discos duros, grabaciones, presentaciones, poesía, de valor incalculable. Y lo más curioso es que se llevaron toda la ropa".

Sobre el modus operandi, el músico entiende que los ladrones accedieron por el hueco abierto en el tejado y después salieron por la puerta principal de la vivienda. "Forzaron con un taladro la puerta de entrada para salir y llevarse las cosas por la puerta principal. Nuestra teoría es que uno entró por el tejado y abrió la puerta a otro, pusieron una camioneta enfrente y arrasaron con todo", añade el autor, que se lamenta de que "me llevaron mi ordenador profesional para grabar, la mesa me la dejaron limpia. Y menos mal que me llevé algunas cosas para tocar, que es lo que pude salvar".

Los desperfectos y el lugar por el que los ladrones accedieron a la vivienda, ubicada en Lérez. DP
Los desperfectos y el lugar por el que los ladrones accedieron a la vivienda, ubicada en Lérez. DP

Sobre lo ocurrido, Charlo señala que "lo que le parece más fuerte a la Policía es que nos roben la ropa. Esto fue para hacer daño, pero fijo. Fue horrible. Yo vengo de un país que es Uruguay en el que por desgracia ya nacemos con la inseguridad, pero aquí no es así. Vivimos con miedo, hemos tenido que poner una alarma y reforzar la vivienda por lo que pueda pasar".

La Policía Científica tomó muestras sobre el terreno tras la denuncia de lo sucedido, pero no encontró nada. "Supongo que habrán usado guantes, eso es de primero de ladrón", ironiza Charlo. "La Policía Nacional se portó genial, pero no pudo hacer nada".

Sobre la autoría del asalto y dadas las circunstancias que lo rodean, el músico sospecha "del casero, o él vino personalmente o mandó a alguien". Los motivos que le llevan a pensar en esa persona tienen que ver con lo que parece una campaña de acoso y derribo en toda regla para hacerle abandonar el inmueble. "Está en su derecho, pero en ningún caso con estas formas", admite Charlo, que acusa al dueño de la casa, en la que vive en régimen de alquiler, como supuesto autor, bien material, bien intelectual, de lo sucedido.

Meses atrás, hace ahora un año, se produjo "un primer corte de luz, que hizo para sacarnos de aquí. Le denunciamos, pero él no se personó porque el Juzgado no puede notificarle, por lo que se suspenden los juicios. Al parecer no tiene un paradero fijo", explica Juan Pablo.

"Tuve que hablar con la Policía para demostrar que vivía aquí. Me conocen todos los vecinos, incluso he dado clases en la Casa de la Cultura de Lérez"

Semanas después de aquello se produjo un segundo corte de luz, que "se hizo con el contrato ya a mi nombre. Alguien debió suplantar mi identidad. También alguien me da de baja del padrón municipal, y yo tuve que hablar con la Policía para demostrar que vivía aquí. Me conocen todos los vecinos, incluso he dado clases en la Casa de la Cultura de Lérez", recuerda el músico.

Denunciados los hechos relacionados con ese segundo corte de luz y con un corte de agua, los tribunales "lo archivaron porque señalan que se hicieron sin violencia. Estuvimos aquí tres días a la luz de las velas, no pude dar clases. Te puedo asegurar que es horrible. Vengo de América del Sur y no pensaba que me podría pasar esto en Europa".

Sin pruebas, en todo caso, para incriminar a nadie, lo cierto es que el músico se ha quedado sin gran parte de su equipo y su propiedad intelectual, además de la ropa, y él y su pareja viven ahora con gran inquietud.

Litigios. Denuncia por el corte de luz
"Presentamos una denuncia a la compañía eléctrica por haberme dado de baja. Una tal Bibiana Pintos no nos hizo ni caso, nos trató como a unos okupas, peor que a unos okupas", asegura Charlo. "Entonces presentamos la denuncia ante el Instituto Galego de Consumo que aún no tiene respuesta, como tampoco la tiene el recurso presentado ante la Audiencia Provincial en relación con el segundo corte de luz, cuando ya estaba a mi nombre". Por último, la víctima del asalto señala que "también solicitamos que se cite a las personas que me pudieron dar de baja de la luz o del padrón municipal".

Comentarios