La Xunta proyecta una reforma integral para la carretera vieja de Marín

Infraestruturas encargará un estudio de viabilidad para definir las obras en todo el vial, que se unirán a las previstas en Estribela ► La Consellería plantea crear sendas peatonales y ciclistas, un parking disuasorio, medidas de calmado de tráfico en la PO-546
undefined
photo_camera Estado de la carretera vieja de Marín. GONZALO GARCÍA

La Xunta quiere reformar toda la carretera vieja de Marín. El accidente mortal ocurrido el pasado mes de mayo en la zona ha hecho que se amplíen los proyectos de mejora de seguridad vial previstos en la PO-546. Para ello, la Consellería de Infraestruturas estudiará la viabilidad técnica, económica y social de distintas actuaciones en la citada vía que une los municipios de Pontevedra y Marín.

La intención del departamento que dirige Ethel Vázquez es habilitar sendas peatonales o ciclistas en los tramos que no cuenten con estos itinerarios y conectarlos con los que ya cuenta esta carretera. Además, también se plantea la posibilidad de crear un aparcamiento disuasorio y la mejora de las paradas del transporte público, que a partir del mes que viene empezarán a operar con un nuevo sistema tarifario, más barato, gracias al convenio entre el Gobierno gallego y el Concello.

La Axencia Galega de Infraestruturas evaluará las distintas alternativas a través de un estudio de tráfico global, tanto de la PO-546 como de su entorno más inmediato. El objetivo es definir las intervenciones que se ejecutarán entre el inicio del vial en Rosalía de Castro hasta la glorieta de acceso al Puerto de Marín.

En paralelo a esta actuación, la Xunta también propondrá medidas de calmado del tráfico rodado en la zona. El objetivo es mejorar la seguridad viaria y la accesibilidad, dando un tratamiento más urbano y humanizado a todo el itinerario.

Las reforma integral de la carretera vieja de Marín se pagará con cargo a los fondos europeos Next Generation, que son los que Bruselas ha habilitado para la recuperación del impacto económico que ha dejado la pandemia del coronavirus entre los países miembros. Estas obras se añadirán a las ya previstas en el barrio de Estribela, cuyo proyecto está ultimándose.

Los trabajos están previstos en un tramo de 590 metros de vía que atraviesa este barrio, 30 metros más de lo planteado inicialmente. Consistirán en la ampliación de aceras hasta conseguir un mínimo de dos metros de anchura, un espacio del que ahora carecen. La intervención también contempla el ensanchamiento de la plataforma en dos puntos de la calzada, lo que obligará a realizar expropiaciones.

A mayores, la obra incluye la mejora del alumbrado público; la colocación de lombos, que contarán con iluminación específica; el fresado y reposición del firme y el arreglo de la señalización horizontal y vertical, así como de los elementos de drenaje y todos los servicios que pudieran verse afectados.

El objetivo de la Consellería es que el proyecto empiece a ejecutarse a principios del año que viene. El presupuesto inicial de esta actuación rozará los 900.000 euros. De ellos, 814.289,78 euros correspondería a las obras y otros 31.158,75 euros a las expropiaciones.