jueves. 19.09.2019 |
El tiempo
jueves. 19.09.2019
El tiempo

La Xunta retrasa el remate de las obras del puente de A Barca hasta el mes de marzo

Planchas de madera que esta semana empezaron a instalarse en el puente de A Barca. J. CERVERA-MERCADILLO
Planchas de madera que esta semana empezaron a instalarse en el puente de A Barca. J. CERVERA-MERCADILLO

La Consellería dice que solo falta la instalación de la marquesina de madera y de la cubierta de zinc y que su ejecución dependerá del tiempo

Las obras del puente de A Barca avanzan a ralentí y durarán tres meses más de lo previsto. La Consellería de Infraestruturas confirmó este miércoles que la reforma del viaducto que une los concellos de Poio y Pontevedra finalizará en marzo.

El departamento autonómico que dirige Ethel Vázquez asegura que solo falta la instalación de la marquesina de madera y de la cubierta, que ya no será de aluminio, sino de zinc. El proceso será "lento", según explica el mismo organismo, para que "quede lo mejor posible y que aguante al máximo".

Los operarios de la empresa adjudicataria, Civis Global, iniciaron esta semana la colocación de los paneles elaborados con troncos de pícea (un árbol similar al abeto), más resistentes al mal tiempo y a la salitre gracias al tratamiento que se le ha dado a la madera. Algunos de ellos han tenido que ser cubiertos con plásticos para protegerlos de la lluvia de estos días.

Las láminas se sitúan encima de los nuevos pilotes que sujetarán el "tejado" que cubrirá a los peatones que transiten por las aceras del puente, que ya cuenta con la antigua barandilla metálica que se había desmontado para facilitar las obras en el lugar. El pasamanos en cuestión, que tuvo que ser cortado para facilitar su extracción, ha vuelto a fundirse y se le ha dado una mano de pintura negra para mantener su aspecto original.

Los trabajos, que se iniciaron en agosto, preveían la mejora de aceras y sumideros, reparaciones en el viaducto y nueva iluminación

El remate de la reforma del puente de A Barca se fijó para noviembre. Pero el inicio de la misma, el pasado 6 de agosto, hizo variar el calendario demorando su finalización hasta diciembre y, posteriormente, hasta enero. El plazo de ejecución de los trabajos era de cinco meses.

Los operarios de Civis Global empezaron la actuación por la zona inferior del viaducto, en el que se hicieron pequeños arreglos para mejorar la vida útil de la infraestructura. La intervención incluyó la limpieza de los arcos, tapados por una gran lona para evitar la caída de restos al mar, a la autopista, a las avenidas de Bos Aires y As Corvaceiras o al paseo de Orillamar.

Las obras en esta infraestructura son fruto del estado de deterioro que presentaba la anterior marquesina, que contaba con más de 20 años. El proyecto impulsado por la Xunta no solo contemplaba la renovación de esta estructura, sino también la mejora de las actuales aceras, que miden 1,70 metros de ancho.

El Gobierno gallego descartó ampliar la zona peatonal aludiendo a cuestiones de seguridad. Para llevar a cabo esta actuación habría que prohibir el paso de autobuses por la calzada del viaducto (punto de inicio de la carretera PO-531), que mide 2,40 metros. Así se garantizaría una distancia mínima entre estos vehículos y los viandantes que a diario cruzan por A Barca.

La propuesta de Poio y Pontevedra de reducir el paso de coches a un único carril y no a dos, como ahora, tampoco se tuvo en cuenta porque ambos municipios tendrían que elaborar un plan de tráfico y ponerse de acuerdo en si el acceso por el puente sería de entrada o de salida a la ciudad.

Las obras en esta infraestructura prevén, además, el arreglo de sumideros y labores de repintado. También se incluirá un moderno sistema de iluminación. Las nuevas luces led estarán orientadas tanto a las aceras como a la calzada. La zona inferior del viaducto estrenará proyectores y focos.

La Xunta retrasa el remate de las obras del puente de A Barca hasta...
Comentarios