Encuentros con Gerardo Lorenzo

Juan Cota: "Volver al Pontevedra sería una opción fantástica en cualquier momento"

El fútbol y la medicina le han permitido vivir momentos históricos, como el Mundial de 2010, el ascenso del Pontevedra a Segunda o el del Celta a Primera, pero también hacer grandes amigos que hoy aplauden su calidad profesional y humana. "Solo oirás hablar bien de Cota", dice Gerardo Lorenzo en el segundo encuentro con Diario de Pontevedra
Encuentro entre Juan Cota y Gerardo Lorenzo. GONZALO GARCÍA
photo_camera Encuentro entre Juan Cota y Gerardo Lorenzo. GONZALO GARCÍA

"La única espinita que tengo es no haber triunfado con el Pontevedra como jugador". Juan Cota, médico del equipo granate durante la época del ascenso a Segunda A, de la Selección Española absoluta hasta 2022 y del Celta hoy, confiesa que el Pontevedra es para él más que un equipo de fútbol: "Es parte de mi vida". Lo cuenta en un encuentro con su amigo  Gerardo Lorenzo, al que conoció cuando era presidente del club granate y con quien comparte profesión y parte de sus raíces.

Nació en una pequeña aldea de A Estrada, Quireza, la misma a la que Gerardo Lorenzo iba algunos días en verano y acompañaba a su abuelo a hornear el pan. En ese lugar creció aquel niño que soñaba con jugar a fútbol y debutar en Primera División, mientras trabajaba en el campo junto a sus padres, el que tenía claro que de mayor sería médico "para repartir esperanza" y acabó dedicando su vida a sus dos pasiones: el fútbol y la medicina. 

Son las ocho de la mañana. Todavía no ha amanecido y Juan Cota y Gerardo Lorenzo se dan un abrazo a las puertas del Hospital Quirón Salud Miguel Domínguez donde el primero trabaja como traumatólogo. Minutos después la charla transcurre en una sala del centro sanitario repleta de libros de medicina en la que el galeno del Celta abrirá las puertas de sus recuerdos y también las de sus emociones. 

Gerardo Lorenzo y Juan Cota se encuentran a las puertas del Hospital Quirón Miguel Domínguez. GONZALO GARCÍA
Gerardo Lorenzo y Juan Cota se encuentran a las puertas del Hospital Quirón Miguel Domínguez. GONZALO GARCÍA

"Cuando yo llego al Pontevedra, Pedro Ferreira me habla de Cota como médico para el club. Era un Cota más joven, más deportista. Había sido futbolista, portero, tenía experiencia en el fútbol", presenta Gerardo Lorenzo a Cota. "Más que como un médico, lo definiría como un humanista. Es una persona de una gran calidad humana, se hacía querer en el vestuario y por todo el mundo", añade.

Los años que vivió en el club granate, confiesa el doctor Cota, "fueron inolvidables porque fui jugador del Pontevedra". Era un sueño de la infancia. "Aunque en el primer equipo yo siempre digo que jugaba menos que el utillero, porque estaba de tercer portero y no llegué a debutar en partido oficial". 

Más tarde, volvió como médico. Eran los tiempos de la quita y espera que impulsó Gerardo Lorenzo. "Eran tiempos difíciles pero conseguimos sacar al club adelante, entonces Cota no cobraba nada en el Pontevedra", explica el expresidente granate. "Lo pasábamos mal por la supervivencia del club, pero creo que fue una etapa muy romántica para todos", apostilla Cota.

Más que como un médico, definiría a Cota como un humanista. Es una persona de una gran calidad humana" (Gerardo Lorenzo)


A continuación llegarían también sus inicios con la Selección Española, primero con los equipos inferiores. Pronto empezaría a trabajar con nombres como Torres (a quien hoy se refiere como su "hermano pequeño"), Iniesta o Piqué, a los que conoció en la Sub-19, o Sergio Ramos, que era Sub-17 cuando se cruzó en su camino. 

"Gerardo González, secretario general de la Federación en aquel momento, preguntó a mucha gente sobre mí antes de llamarme y sé que Gerardo Lorenzo fue de los más vehemente y salió en mi defensa, algo que siempre he agradecido", recuerda.  "Solo dije la verdad", sonríe su amigo.

Tres momentos para la historia

El ascenso del Pontevedra a Segunda A, el día que la Roja levantó la Copa del Mundo de Sudáfrica y el último ascenso del Celta a Primera son tres días marcados a fuego en la vida del doctor Cota. "Tres de los días que más he llorado", confiesa. El primero, el regreso del equipo granate a Segunda. "Era increíble la tensión que teníamos en aquella fase. Eran 27 años esperando para que el equipo volviera a estar en Segunda A, fue un momento histórico. Fue fantástico, inolvidable, y me emociona solo recordarlo. Tengo la imagen de estar rezando setenta minutos de los noventa de aquel partido", rememora. 

¿Que si volvería? Lo tiene claro: "El Pontevedra es parte de nuestra vida. Volver sería una opción fantástica en cualquier momento. Es de los equipos en los que uno siente el color más allá de la profesión", sentencia.

El que también fuera presidente del Estradense vivió además el ascenso del Celta en la distancia, porque le tocaba preparar el Europeo de 2012 en el estadio de la Cartuja, en Sevilla, frente a China. "Justo antes del partido estaba jugando el Celta y yo estaba escuchando la radio con el teléfono. Quizá, no vivir el momento en el estadio me restó un poco de lo que es el escenario de la alegría, pero lo viví con mucha emoción también, cuando los internacionales me vieron llorando se acercaron a ver qué me pasaba".

Juan Cota con el equipo granate, durante la celebración del ascenso a Segunda A del Pontevedra CF en 2004. RAFA FARIÑA
Juan Cota con el equipo granate, durante la celebración del ascenso a Segunda A del Pontevedra CF en 2004. RAFA FARIÑA

Pero si hay un instante que ni siquiera Cota había llegado a imaginar es conquistar el Campeonato del Mundo. "Tú sueñas con ser futbolista y jugar en Primera o en el Pontevedra o en la selección española. De portero he soñado con parar en el último segundo el penalti que te da el campeonato. Pero cuando te ves en el Mundial y lo consigues te das cuenta de que es algo tan grande que ni siquiera habías llegado a soñarlo. Es indescriptible", relata. 

Aquel día recibió cientos de mensajes, recuerda. Uno de ellos de Gerardo Lorenzo. "Me contestó a los tres minutos. Aún estaban en el campo saltando y tuvo tiempo de contestar a los amigos", dice. 

Cuando años más tarde la selección regresó al mismo estadio a jugar un amistoso contra Sudáfrica, Cota volvió a emocionarse. "Era entrar en el vestuario y me echaba a llorar. Yo creo que si vuelvo ahora, me vuelvo a emocionar".

La Federación Española de Fútbol

Ha contado en más de una ocasión que llegó a la Federación Española de Fútbol tras una llamada de teléfono y 22 años más tarde, en diciembre de 2022, se fue tras recibir otra y sin explicaciones. Aun así, no tiene más que palabras de agradecimiento para la Federación.

"Me ha dado la posibilidad de vivir situaciones inolvidables e impagables, he conocido a mucha gente, a muchos amigos que sigo teniendo. Es una institución a la que siempre tendré agradecimiento y respeto", dice Juan Cota. "El caso es que, como toda institución, está integrada por personas de muchos tipos, unas más profesionales y otras menos y creo que las cosas se pueden hacer bien, mal, regular o peor. Lo que me extraña es que se quieran hacer tan mal. Ojo, que yo no critico la decisión, sí las formas", aclara el traumatólogo pontevedrés. 

Homenaje al doctor Cota durante el partido amistoso celebrado en Pasarón entre la Selección y Arabia Saudí en 2012. GONZALO GARCÍA
Homenaje al doctor Cota durante el partido amistoso celebrado en Pasarón entre la Selección y Arabia Saudí en 2012. GONZALO GARCÍA

Por ese cariño precisamente que proclama a la institución observa "con pena" todo lo que ha ocurrido con la selección femenina tras ganar el Mundial.  

"Obviamente te duele, porque esto afecta a toda la institución, pero a veces las situaciones más traumáticas son las que arreglan ciertos problemas internos o hacen que la gente que quizá no tenga capacidad para estar en un puesto salga de ese puesto".

Cuando me preguntan qué pienso de alguna persona de allí, me acuerdo de un diálogo de Casablanca. Hay un momento donde Rick está sentado con un delincuente común, Ugarte, y le dice: ‘Rick, me desprecias, ¿verdad?, y este le contesta: ‘Si alguna vez pensara en ti, probablemente sí" (Juan Cota)

Cota concluye aludiendo a una de sus películas preferidas, de las que ve un par de veces todos los años, Casablanca, todo un clásico: "Cuando me preguntan qué pienso de alguna persona de allí, me acuerdo de un diálogo de Casablanca. Hay un momento donde Rick está sentado con un delincuente común, Ugarte, y le dice: ‘Rick, me desprecias, ¿verdad?, y este le contesta: ‘Si alguna vez pensara en ti, probablemente sí


Poco después de salir de la Federación recibió el homenaje del mundo del fútbol, impulsado por su actual equipo. el Celta, y en el que jugadores como Villa, Xabi Alonso o Iniesta, entrenadores, como Luis Enrique o Vicente del Bosque,  y presidentes como Carlos Mouriño no escatiman en halagos para el pontevedrés. "Ha sido como un padre", "un hermano", "un amigo", "un gran profesional" (...) y en el que también participó su mujer, Patricia Arranz, y sus hijos Juan y Álex. "Sin el amor, la dedicación y la pasión que le pones a todo lo que haces esto no sería posible", subrayaron. Y a Cota se le humedecen los ojos al recordarlo.  

El secreto

Hubo un episodio durante el Mundial de Sudáfrica en el que tuvo que tomar una de las decisiones más rápidas en las que tuvo que compaginar lo que le dictaban la razón y el corazón. Aquello permaneció en secreto durante años y lo contó hace poco. "Fue una de esas stuaciones difíciles de gestionar, no desde el punto de vista médico, porque no tiene complicación, pero sí difícil", explica. "Ocurrió antes de salir del hotel de Johannesburgo para jugar el partido más importante de nuestra vida, el de la Selección de la semifinal contra Alemania. Recibo un mensaje de  Xabi Alonso, me dice' por favor Doc ven a la habitación", relata el médico.

Cuando Cota llega a la habitación del jugador faltaban solo diez minutos para que saliese el bus al estadio. "Me lo encuentro una mancha de sangre en la entrada, la mampara del baño rota sigo y él con una toalla colocada en la rodilla llena de sangre. Entonces miro y tiene una herida que coge el vasto interno, una herida de 12 centímetros, que le llega justo hasta el músculo. Y entonces me dice 'doc haz lo que quieras pero tengo que jugar".

Así que le vendó la rodilla "como pude, como en los cuentos de Mortadelo" y se unieron al resto del equipo rumbo al partido. "No se lo quise decir a nadie. Porque no quería tener cómplices".  

Xabi Alonso me llamó 10 minutos antes de salir al partido de seminifinal del Mundial frente a Alemania, tenía un corte de 12 centímetros y me dijo: 'doc, haz lo que quieras pero tengo que jugar'. Lo mantuvimos en secreto durante años


Durante el trayecto su yo racional y su yo más visceral debatían si dejar jugar o no a Xabi Alonso."Era el partido más importante de su vida. Al final hablamos y le propuse intentarlo, eso sí, con la condición de que si en el calentamiento notaba algún problema, lo decíamos. Así que en el estadio nos metimos en una sala, le puse una sutura muy fuerte con anestesia como para una boda y un vendaje con el color de la media. Me acuerdo que al final se lo dije a Miguel Gutiérrez, que fue quien me ayudó y salimos.Ganamos y todo fue muy bien, Pero la tensión que pasé en aquel partido…".

Medicina

No es una leyenda. En el quirófano del doctor Cota suena música de Elvis. "Bajita para que no enfade nadie, pero sí", confiesa el traumatólogo, que ha llegado a bailar en los vestuarios al estilo del rey del rock para celebrar los grandes títulos de la selección. Su labor como médico deportivo consiste en gestionar de manera óptima las decisiones sobre los jugadores. "No siempre te enfrentas a grandes problemas médicos, pero tienes que tomar decisiones rápidas durante un partido", aclara sobre su actividad profesional.

El doctor Cota durante la entrevista. GONZALO GARCÍA
El doctor Cota durante la entrevista. GONZALO GARCÍA

De la medicina tradicional a los tratamientos con plasma o células madre. La conversación se adentra en los nuevos tratamientos que reciben los deportistas para recuperarse cuanto antes de sus lesiones y que no siempre, subraya Cota, son adecuados para un ciudadano de a pie. De hecho, los tratamientos con células madre para la clínica diaria están más restringidos. "Alguna gente cree que porque lo usan los deportistas es una panacea. Es un tratamiento más y en algunas patologías va bien pero no siempre", subraya el doctor. 

Los maestros siempre nos decían que en cirugía debes tener un ambiente estable. Y para mí eso es la música de Elvis"

Del baño y masaje habitual a las piscinas de agua helada, durante unos minutos Cota explica cómo en los últimos veinte años han cambiado las rutinas de los futbolistas. "Fíjate si han cambiado que antes comían cualquier cosa antes de los partidos y ahora muchos traen su propio nutricionista y cuidan la alimentación, porque saben que para prolongar su carrera hasta los treinta y tantos tienen que cuidarse".

La parte amarga de su profesión, dice este traumatólogo que siempre ha compaginado la medicina deportiva con el hospital, llega "cuando te das cuenta de que no puedes ayudar a alguien". Se lo explicó a su hijo mayor cuando decidió que seguiría sus pasos. "Le dije que no se puede ser médico porque lo sea tu padre, tienes que querer serlo. Esta es una profesión que va más allá de una carrera técnica o científica, tienes que tener una calidad humana, que es una parte básica. Le hablé de repartir esperanza y el día que acabe la carrera se lo volveré a decir", concluye.

Quireza

Lo saben muy bien los suyos. La cara b de una carrera tan exitosa en la medicina deportiva le ha llevado a sacrificar muchos fines de semana. "Empecé con la Sub-15 y aquella época fue complicada para mí, por el tema de programarte. Me tocó  cambiar muchas guardias, trabajar muchos fines de semana para poder operar y después irme tres días con la Sub-17 o la Sub-19". Luego vinieron las competiciones con la Selección Absoluta, por lo que en esta nueva etapa ha recuperado tiempo para él y su familia. Y este año, cuenta, incluso ha tenido vacaciones.

Cuando íbamos a empezar las obras reuní a mis hijos en una de las cuadras, cogí tres sillas, nos sentamos y les dije: Nunca olvidéis que hemos salido de aquí"

 Y si hace unos años nombraba a una isla del Pacífico para referirse a un lugar idílico en el que perderse, hoy tiene claro que ese lugar es Quireza. "Es que es mi refugio", dice. Allí restauró la casa en la que nació su madre. "Es un lugar especial, se une la querencia al lugar con el recuerdo familiar. Allí pasé la infancia trabajando en el campo, sacando patatas o yendo con las vacas. Hoy las cuadras son habitaciones o un salón. Para mí tienen un valor muy especial".

Tal vez por eso no puede evitar emocionarse de nuevo cuando recuerda que el día que iniciaban las obras de la casa reunió a sus hijos en una de las cuadras y les dijo: "De aquí hemos salido y de aquí ha salido mi familia, tenedlo en cuenta para la humildad que tenéis que tener en vuestras vidas, pero con el orgullo de haber salido de aquí. Cuando veáis esto cambiado y se vea todo muy bonito, no olvidéis que hemos salido de aquí".

El perfil
Juan José García Cota (A Estrada, 1966) es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidade de Santiago de Compostela. Máster en Traumatología del Deporte por la Universidad Católica de Murcia. Cuenta con una dilatada carrera en medicina deportiva. Forma parte del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Quirón Salud Miguel Domínguez y es jefe de los servicios médicos del Celta de Vigo. Durante 22 años ha formado parte del servicio médico de la Federación Española de Fútbol, primero en las categorías inferiores y entre 2010 y 2022 en la Selección Absoluta. Además, es profesor colaborador de la Universidad Europea de Madrid, entre otras. 
Amante del cine clásico, en su quirófano suena siempre la música de Elvis. Su refugio está hoy en Quireza, a donde escapa muchos fines de semana con su familia y donde disfruta de hacer pequeñas tareas en su jardín.

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