Lo que funciona y lo que no contra los mosquitos

Cada verano aparecen más productos para ahuyentar mosquitos, ya sea en el exterior como en espacios interiores. Lamentablemente, muchos de ellos no sirven para nada, según advierte la Ocu
El verano es la época del año con más actividad para los mosquitos. DAVID FREIRE
photo_camera El verano es la época del año con más actividad para los mosquitos. DAVID FREIRE

Ante la presencia de mosquitos en el interior, el insecticida es la mejor opción, ya sea en aerosol o utilizando un enchufe de recarga, líquida o de pastillas. Todos son efectivos, además de rápidos: eliminan los mosquitos en menos de 5 minutos si la estancia está cerrada. Ahora bien, conviene no abusar de ellos, ya que sus principios activos (los piretroides), concentrados en el aire, presentan una cierta toxicidad. Por eso, en el caso de los aerosoles, se aconseja dejar actuar 10 o 15 minutos y después ventilar la habitación unos minutos; y en el caso de los enchufes, conectarlos solo de noche, idealmente un rato. Y nunca cuando haya bebés. Así lo verifica un informa de la Universitat Oberta de Cataluña, elaborado a partir de las recomendaciones de la OCU.

En el exterior la alternativa es un repelente, ya que consigue desorientar a los mosquitos durante unas cuatro horas. Su poder varía según el principio activo y su concentración: el DEET (N,N-dietil-m-toluamida) y la Icaridina son los más eficaces, seguidos del Citriodiol o el PMD. Pero no es recomendable aplicarlos sobre la piel de niños menores de dos años, por su posible toxicidad. Otros principios activos, como el IR 3535 (Butilacetilaminopropionato de etilo) y los aceites esenciales (como el geraniol y la citronela) son menos eficaces, aunque también son menos tóxicos.

¿Y las pulseras repelentes? La escasa superficie de la pulsera limita su radio de acción a poco más de cuatro centímetros. Por lo tanto, el tipo de repelente que lleven es indiferente. Así lo demuestran varios estudios, entre ellos el que realizó OCU hace años cuando examinó tres pulseras con aceites esenciales sin constatar ningún resultado digno de mención.

Otra opción interesante y nada tóxica es un ventilador potente, sea de techo o de pie, sobre todo durante las horas de sueño en verano, ya que dispersa el CO2 de la respiración y las sustancias liberadas por la piel, que son los principales focos de atracción de los mosquitos. Un reciente estudio de Consumer Report ha demostrado que reduce entre un 45% y un 60% las picaduras.

Lo que en modo alguno resulta eficaz son los aparatos de ultrasonidos. Se supone que imitan el batir de las alas del mosquito macho, lo que ahuyentaría a las hembras ya inseminadas, que son las que pican. Pero hace ya algunos años un equipo de Cochrane, tras revisar 10 estudios de campo sobre estos dispositivos, concluyó que no valían para nada. Desde entonces no ha surgido ninguna evidencia a favor de estos dispositivos. De hecho, más recientemente, OCU analizó dos Apps de ultrasonidos con resultados negativos.

Según la Ocu, las pulseras repelentes son mucho menos eficaces que otros métodos contra los mosquitos

Tampoco existe eficacia demostrada de las lámparas eléctricas ultravioletas y otras lámparas, ya que los mosquitos no se sienten atraídos por la luz, sino por el CO2 de la respiración y las sustancias liberadas por la piel.

La OCU realizó una encuesta con más de 1.400 personas, representativas de la población española entre 25 y 79 años y concluyó que el 78% usa algún remedio contra los mosquitos en su domicilio. En el exterior, el porcentaje se reduce mucho y baja a menos de la mitad: solo un 45% afirma usar algún repelente o producto antimosquitos fuera de casa.

De los que usan algo en su casa, sabemos que un 42% usa mosquiteras , y más de una tercera parte de los encuestado recurre a los clásicos enchufes o difusores.

Uno de los métodos más eficaces contra los mosquitos es la aplicación de ventiladores en la habitación

Las picaduras y su peligro para el cuerpo humano

Cuando un mosquito se alimenta de sangre, también ingieren cualquier virus o parásito que viva en la sangre. Estos virus y parásitos infectan a la siguiente persona que pique el mosquito a través de su saliva. A cualquier enfermedad que se transmite de esta manera, de mosquito a humano (o animal) se le conoce como "enfermedad transmitida por mosquito".

Si bien al mosquito no le pasa nada, estas enfermedades transmitidas por mosquito pueden causar un sufrimiento inmenso a los humanos. Alrededor de 390 millones de personas se infectan cada año con el dengue, y cientos de miles más se ven afectadas por el Zika, el chikungunya y la fiebre amarilla.

Las enfermedades transmitidas por mosquito más comunes incluyen la malaria, dengue, virus del Nilo Occidental, chikungunya, fiebre amarilla y Zika.

Para saber cuándo es peligrosa una picadura de mosquito conviene fijarse en la evolución de la zona afectada. Lo normal es que aparezca un bulto hinchado y enrojecido unos cuantos minutos después de la picadura. Debe considerarse preocupante si más o menos un día después de la picadura, hay uno o varios bultos duros de color marrón rojizo, que pican. También, si hay ampollas pequeñas en lugar de bultos duros.